A pesar de los éxitos del Imperio, las grandes campañas militares empiezan a pasar factura a las finanzas de... Roma. Cuando las tribus dacias saquean las tierras romanas, el impopular emperador Domiciano se ve obligado a elevar los impuestos. Domiciano nunca había estado en el frente, pero uno de sus generales, un joven llamado Trajano, pronto demuestra ser un digno líder mientras combate a las tribus germánicas en el Rin. Después del asesinato de Domiciano, Trajano es declarado emperador y emprende la reconstrucción del agitado Imperio. Resuelve las dificultades económicas atacando a Decébalo, el jefe dacio, y descubriendo su tesoro de oro, escondido en un río.