Yo (Elena) me declaro troyista, y espero que mi compañera (Carolina) también. La presencia, la pasada semana...
, de Mercedes Cebrián en el programa y la de Roberto Enríquez, hoy, publicando ambos autores en la editorial Caballo de Troya tiene algo de casualidad y el resto de irremediabilidad.
Yo querría leer todo el catálogo de Caballo de Troya porque es confiable. Porque a mí me da mucho miedo que me engañen. “Ah, pero tú tienes 35 años y eres periodista y eres lista y tienes mucha experiencia y tal y bla, no te van a engañar”. Pero no es verdad, porque me fascino con facilidad. Ser hija del pop es lo que tiene: que la pasión acaricia los neones con sus plumas de pavo real y me cuesta dar un tirón del enchufe para ver cómo son los hierros que anclan el rótulo luminoso al edificio.
Comentarios (1)
Belkys
Excelente
09/10/2010 a las 02:27