Imaginemos una escena campestre: un anillo de montañas, el cielo azul, un lago. Sentados en la hierba, a cier...ta distancia del agua vemos cruzar con elegancia un cisne negro. La reacción inicial de la mayoría de nosotros será frotarnos los ojos, negar la evidencia, buscar una explicación racional, pensar que estamos siendo víctimas de un efecto óptico...cualquier cosa antes que reconocer que estamos viendo un cisne negro, porque como todo el mundo sabe los cisnes negros no existen