Camino a una primavera que retoza sin dejarse aún disfrutar y en medio de música exquisita conmemoramos tres... fiestas que nos llevan a preguntarnos cuán cautivo anda nuestro corazón...
La primera se resume al “Sígueme”, dejo todo y te sigo Señor: San Mateo a quien recordamos el 21 de septiembre.
La siguiente tiene que ver con un santo extraordinario, de carácter, pero obediente y humilde, quien por medio siglo llevó las llagas de nuestro Señor en su cuerpo, a quien recordamos el 23 de septiembre… Su fuerte fue liberar a las almas de los pesos del pecado a través del confesionario: nuestro amado Padre Pío de Pietrelcina.
Y el 24 de septiembre nos acompaña la Mamá, María Santísima con uno de las más lindas advocaciones: Nuestra Señora de las Mercedes, liberadora de todo tipo de esclavitud y dolor.
Para terminar en Lengua Española para la vida: ¿Sabemos ahorrar? ¿Qué es despedirnos para nosotros?
Nuestro tema musical de cierre lo dedicamos a nuestro querido San Pio de Pietrelcina.
¡Que tengan días preciosos en la presencia liberadora de nuestro Señor Jesús y de María, nuestra Madre Santísima!