La presión arterial juega a veces malas pasadas. De repente, sube la presión por encima de 21 de máxima y ...12 de mínima sin saber por qué...... En estos casos, hay que actuar de forma diligente para evitar episodios graves como un infarto.
Cualquier persona es susceptible de tener subidas de tensión arterial, pero es especialmente grave si se da en pacientes que ya tienen diagnosticada una hipertensión y en aquellos que no siguen la medicación o unos patrones de vida recomendados o establecidos por su equipo médico.
Se habla de crisis de hipertensión todas aquellas mediciones que están por encima de 200 y 110, y el riesgo viene determinado por si estos valores no se autorregulan en pocos minutos, o sea, si dura horas o incluso días, se corre un grave riesgo para la salud que podría acarrear incluso la muerte.