A Eduardo VIII se le recuerda como el rey británico que en 1936 renunció al trono para casarse con la mujer ...a la que amaba, la divorciada norteamericana Wallis Simpson.
Recientemente el FBI ha desclasificado ciertos archivos secretos, archivos que revelan un legado más inculpatorio: prueban que Eduardo VIII y Wallis Simpson apoyaban el nazismo; que mantuvieron contactos con la Alemania de Hitler a lo largo de la Guerra, llegando a entregar secretos al enemigo e, incluso, que Eduardo planeó regresar a Inglaterra como rey títere de Hitler.
Los archivos también revelan hasta qué punto los gobiernos británico y norteamericano les contemplaron como una amenaza fidedigno para la esperanza nacional e hicieron todo lo posible para que no causaran avería a los intereses de los aliados.