Egeria entró por las varias soledades y los diversos desiertos eremíticos del libro del Exodo. Al monte sant...o del Sinaí, olvidada de su fragilidad femenina, sube con paso firme. Finalmente, después de haber recorrido los confines de casi todo el orbe terráqueo, también quiso subir a lo alto de otros montes altísimos.