Esta semana la sección 'El túnel del tiempo' que coordina nuestro compañero Diego Marañón, rinde homenaje... a dos programas de televisión que fueron conducidos por José María Íñigo: Estudio Abierto y Directísimo, donde también hubo lugar para el misterio.
Sin duda, la presencia más recordada por los espectadores de la época y la imagen que ha llegado a todos nosotros, fue la actuación de Uri Geller en Directísimo. Más de 20 millones de españoles, desde sus casas, comprobaron sorprendidos cómo miles de relojes viejos y estropeados, cobraban vida y volvían a funcionar. Cómo sus cucharas se doblaban igual que si fueran de goma a las órdenes de este personaje. Esto quedó reflejado en los periódicos nacionales más importantes del momento, que recibieron innumerables llamadas de telespectadores a las redacciones para comunicar que sus relojes, radios destartaladas y transistores habían comenzado a funcionar de nuevo...