Somos la única especie que tortura y explota a su madre por unos cuantos papelitos verdes, somos la única es...pecie que destruye su hábitat y envenena a sus pares, somos la única especie que cree que no es parte de una especie animal y que lo único importante es su felicidad, somos la única especie que odia, destruye, y sufre en la inmensa soledad del ser junto a otros 6700 millones de individuos ¿No es hora de darle la cara a la moneda? la Pachamama lo merece y mientras haya la última zona verde, el último sollozo de esperanza, y en la inmundicia nazca una flor, aún habrá el deseo y la motivación por seguir luchando, por nuestra madre, por nuestros hermanos, por una realidad distinta a los muros grises de la soledad