Nos vamos al siglo XVI, cuando las dos potencias más poderosas de Europa, Francia y España, estaban a tortas... un día sí y otro también.Fue cuando el Rey de Francia, Francisco I, encarcelado por Carlos I de España tras la famosa batalla de Pavía, tuvo que firmar el Tratado de Madrid, que dejaba perfectamente repartidos los territorios europeos, a cambio de su libertad. Lo hizo un 14 de enero de 1526, hace 485 años, pero en cuando pudo, el francés se escaqueó y no cumplió nada de nada, tal como cuenta Nieves Concostrina (14/01/11).