Imaginad la más cruel de las batallas. Imaginad un millón de muertos.
Imaginad que vuelven, hambriento...s de cerebros.
12 de diciembre de 1808.
Establecemos puestos en todos los conventos, molinos y puestos avanzados.
No queda madera que talar. No quedan víveres. Los muertos andantes son ya miles.
¡Resistiremos!