Tincholandia:
muy bueno Don Gustavo los programas o postcast, sinceramente pienso que respecto a lo que es espiritualidad los monjes tibetanos o los guru de la india ya le sacaron la ficha hace rato, es por eso que viven en lugares o muy aislados por las montañas (monjes) o en plena jungla o selva (los guru o azeta), calculo que estos hombres ya no creen en lo que nosotros llamamos evolucion material, o modernidad, o mundo aparente, sino que estan a full para llegar al nirvana, me parece que ya ellos tuvieron una epoca de oro en su antiguedad como lo relata el Mahabharata con tecnologia incluso mas avanzada que la existente hoy en dia y terminaron en una terrible guerra nuclear, creo que ese fue su punto de infleccion para que repensaran el rumbo que habian tomado y calculo que una de las opciones fue probar con los misterios de la mente y el espiritu para ver si por ahi andaba el asunto de la evolucion. si usted conoce mejor el tema,me gustaria que hablara un postcast del tema, muchas gracias y un abrazo. - 30/11/2011 a las 02:32
Manuel, Burgos:
Se hizo largo,
Gustavo, pero al fin llegó el programa y me alegró mucho descubrir que mis opiniones te habían sugerido otras nuevas. Excelente. Yo me voy a quedar con esa definición ad hoc de Esoterismo como la capacidad de respetar a los demás y a uno mismo. Más o menos así te entendí yo. Y creo que no hay forma mejor de describir esa fe en lo imposible tan humana. Porque, en el fondo, ¿no consiste, precisamente, la naturaleza del ser humano en soñar con lo imposible; doblar el destino fatalista con el que toca lidiar, la muerte al final de todo?
Sobre las famosas hortalizas anaranjadas te diré que, exacto, no es que el mal sea la zanahoria, sino la libertad de elegir cual ponerse delante para tirar de carro. Quiero decir que, es bien sabido, la libertad no es la ausencia de horario, sino la elección del mismo. Los sueños no oníricos, las zanahorias que nos llevan a una improbable vida mejor, que es improbable porque ese “mejor” o lo encuentras dentro de ti y recuerdas donde los dejas, o no hay vida feliz posible. Cada hombre tiene potencia para ser todos los hombres.
William Butler Yeats escribió en A vision, que en el año dos mil advendría el anticristo. No te asustes, Gustavo, no me refiero a un extraño ser peludo, mitad hombre mitad engendro, para nada, me refiero a la subversión del sistema moral. Ahora, y durante muchos momentos en la historia, hemos cedido nuestro poder a lo material. Los mercaderes viven en el templo. Y, de un modo u otro, todos somos culpables porque hemos dejado que suceda. Supongo que compartirás conmigo que la indignación de la clase media, muchas veces, resulta en un manifiesto inflamado que subraya un poco más la diferencia de clase, perdiendo la libertad justo cuando se quería recobrar. Porque, ya dijimos, todo hombre es la potencia de todos los demás. Culpar al rico es reconocer que no se es feliz porque el rico lo es. Nos deslumbra el oro. Por eso, vivir decentemente, con medida, con la vista puesta en la honestidad y en hacer un trabajo que le sirva a alguien, no hay nada malo. Esa ambición es la ambición que deberíamos buscar y esa parece ser la que buscas tú con tu dedicación. Le pones modestia y corazón, investigación y fe, que es como la sal, el equilibrio para el conjunto. Pero el anticristo quiere víctimas para echarse a dormir. Se acaba de despertar y tiene hambre. Necesitaremos mucho del Esoterismo del que hablabas para combatirlo. Amor y respeto. Difícil empresa.
Pues si viene por Burgos te llevo a la Catedral donde descansan los improbables restos del Cid Campeador. Por la noche, en noviembre, cuando la niebla se echa y el cielo se torna morado, los capiteles parecen encapuchados religiosos blandiendo sus cetros sobre la ciudad no se sabe muy bien si luchando por la luz o por la oscuridad.
Un abrazo
- 27/11/2011 a las 00:31
Comparte este canal