“Porque éstos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo. Y no... es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz. Así que, no es extraño si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras”(2 Corintios 11: 13-15)
La teología actual de la llamada “restauración de los ministerios apostólicos y proféticos” como la antesala a una supuesta explosión de avivamiento mundial y una nueva era de gloria para la Iglesia, está llevando a muchos a creer múltiples engaños, empezando por esa misma teología de estructura jerárquica, aunque muchos no lo quieran abiertamente reconocer, y otros, ingenuos todavía, no se aperciban de ello.
Incidiendo en Efesios 2: 20, donde el apóstol Pablo habla de los apóstoles y profetas, pero como fundamento sobre el cual como cristianos hemos sido edificados, esto es, en referencia a la doctrina y la revelación bíblicas, es decir, Antiguo y Nuevo Testamento, los postulantes de la “teología de la restauración”, entiéndase, de “apóstoles y profetas”, sacando de contexto las palabras de Pablo, pretenden que hoy Dios está haciendo surgir nuevos apóstoles y nuevos profetas que aportarán “más de Cristo que ha de ser revelado a nuestras vidas y ministerio” (1); es decir, nueva revelación, que obviamente habrá de “competir” con la revelación bíblica, ya sellada. Un ejemplo rápido aquí de esto, sería la “visión” del Gobierno de Doce de César Castellanos, o de Cash Luna.
Rony Chaves, de Costa Rica, que se denomina apóstol y hay quien osadamente le llama el “apóstol de apóstoles”, en relación al Gobierno que dice que Dios está estableciendo, asegura que los “apóstoles son imprescindibles”, porque, dice, “el apóstol y su unción traen revelación a la Iglesia como en los días primeros” (2) Eso contradice la misma Palabra que declara que el canon está cerrado, y no se puede añadir nueva revelación. Y de paso diré que me asombra que no se levanten más voces de hombres de Dios que declaren el absurdo de esa declaración de Chaves, así como otras similares suyas, y de otros como él.
Ahora en este tiempo, cuando la era de la Iglesia está ya tocando a su fin para dar lugar de nuevo a Israel, para que se cumpla la salvación profetizada sobre la nación de Dios (Isaías 27: 6; Isaías 54; Is. 59: 20; Is. 60; Oseas 6: 1-3; Zac. 14; Ro. 11: 25-27 etc.), estos iluminados maestros dominionistas reemplacistas, pretenden hacernos creer mentiras, pero eso sí, rebozadas de espiritualidad, entusiasmo, y “fe” sin par, como: “Avivamiento mundial, conquista de las naciones, reforma mundial, la Iglesia reinando y estableciendo el Reino, imponentes “ungidos”; etc. etc. Cosas que suenan muy bonitas y deseables a priori, pero que carecen de base bíblica.
Pero como dice el Hno. Carlos Canosa: “Hoy estamos en el fin de la edad de la Iglesia, es decir en el tejado del edificio. No se puede poner cimientos en el tejado. Hay que estar ciego para querer hacerlo”