“Cesa, hijo mío, de oír las enseñanzas que te hacen divagar de las razones de sabiduría” (Prov. 19: 27...)
Últimamente y a raíz de todo este mover pseudo apostólico principalmente, se han disparado sin tregua lo que yo he venido a calificar como: las “bufonadas pseudoteológicas” (que no teológicas).
Según se desprende de la enseñanza del “apóstol” Guillermo Maldonado, hombre, al que según él mismo deberíamos todos escuchar (*), el creyente cuando muere, parte de él se va al cielo y parte de él… al infierno.