Era el único chico de su barrio que sabía leer. Por culpa o gracias al asma que le retenía en casa y por se...r un “gran oyente de radio”. Aquello le llevó a amar la cultura de la palabra. Y desde que con trece años escribía crónicas deportivas en su pueblo canario han pasado más de 40 años en los que ha vivido muy cerca el pulso de la literatura y el periodismo.