SE HA DICHO QUE, como seres humanos, necesitamos adorar algo. Qué adoramos... es otro asunto, aunque está ll...eno de consecuencias sumamente importantes, especialmente en los últimos días, cuando los dos grupos de adoradores se manifiestan: lo que adoran al Creador, y los que adoran a la bestia y a su imagen.
No obstante, las semillas para este contraste pueden verse muy temprano en la Biblia. En la historia de Caín y Abel aparecen dos clases de adoradores: uno que adora al verdadero Dios como debe ser adorado, y uno que se ocupa de una clase falsa de adoración. Uno es aceptado; el otro, no. Y eso sucede porque uno se basa en la salvación por la fe, y el otro, como ocurre con todas las formas falsas de adoración, se basa en las obras. Es un motivo que aparecerá una y otra vez en la Biblia. Un tipo de adoración se concentra exclusivamente en Dios, en su poder, en su gloria y en su gracia; y el otro, en la humanidad y en el yo.