Es difícil imaginar la dificultad que conlleva escribir un simple
correo electrónico a toda la comunid...
ad universitaria, en mi etapa de
Vicerrector recuerdo los equilibrios que se deben hacer para no herir
sensibilidades de ningún sector y no cometer ningún error al incluir
cualquier cita, referencia, latinajo, fecha, ya que entre los
receptores había auténticos expertos en casi todas las materias...pero
sin duda los más temibles eran los garantes de la igualdad y enemigos
del sexismo lingüístico.
Hace 4 días, y quizá por acercarse la fecha del 8 de marzo, la RAE
suscribió en pleno el documento
“Sexismo lingüístico y visibilidad de la mujer”, de Ignacio Bosque,
Catedrático de Lengua Española de la Universidad Complutense de
Madrid” analizando una serie de guías de lenguaje sexista:
Es cierto que hay lenguaje sexista y discriminatorio, desde la
distinción señora/señorita que no hay para el masculino, a frases que
discriminan por su contenido. Es cierto que el lenguaje ayuda a evitar
la discriminación, por ejemplo adoptando nuevas palabras como jueza o
ingeniera...
pero, como en todo, los extremismos yerran:
Se considera discriminatorio el uso del masculino genérico y para
evitarlo se hacen propuestas que van
desde el uso de perífrasis o construcciones metonímicas, que pueden
ser ridículas, aconsejando cambiar “el número de parados” por “el..
número... de... personas... sin... trabajo”,
usar una @, símbolo no reconocido por los dispositivos lectores que
emplean las personas con discapacidad visual , y eso sí que es
discriminatorio,
pasando por el desdoblamiento artificioso masculino/femenino, correcto
pero que lleva a cosas tan esperpénticas como este fragmento textual
de la constitución de la República Bolivariana de Venezuela
«Sólo los venezolanos y venezolanas por nacimiento y sin otra
nacionalidad podrán ejercer los
cargos de Presidente o Presidenta de la República, Vicepresidente
Ejecutivo o Vicepresidenta
Ejecutiva, Presidente o Presidenta y Vicepresidentes o Vicepresidentas
de la Asamblea
Nacional, magistrados o magistradas del Tribunal Supremo de Justicia,
Presidente o
Presidenta del Consejo Nacional Electoral, Procurador o Procuradora
General de la República,
Contralor o Contralora General de la República, Fiscal General de la
República, Defensor o
Defensora del Pueblo, Ministros o Ministras de los despachos
relacionados con la seguridad de
la Nación, finanzas, energía y minas, educación; Gobernadores o
Gobernadoras y Alcaldes o
Alcaldesas de los Estados y Municipios fronterizos y de aquellos
contemplados en la Ley
Orgánica de la Fuerza Armada Nacional.»
Queridos oyentes, dejemos a la autoridad en la materia, que sabe
diferenciar entre sexo y género gramatical,
nosotros rechacemos enérgicamente cualquier tipo de discriminación por
razón de sexo: mismo trabajo mismos sueldos, mismo trato, mismas
condiciones y exigencias, rechacemos el sexismo en la publicidad y en
la distribución de las tareas domésticas,
... y que conste que he dicho queridos oyentes, incluyendo a nuestras
inteligentes queridas oyentes.
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