Cuando nos enfrentamos con la idea de meditar sobre la muerte, quizá nuestra primera reacción sea de sobresa...lto. Puede que pensemos que la meditación tiene que tratar de buenas experiencias, mientras que la muerte y todo lo asociado a ella - lagrimas de dolor, luto, esqueletos y cementerios - evocan sentimientos de aprensión y temor. Vemos la muerte como la contradicción de la vida, de la belleza y de la felicidad; pertenece al reino de lo que no se puede mencionar ni pensar.