El 12 de julio de 1979 se firmaba un acuerdo con la compañía eléctrica, por el que se daba permiso para su ...instalación y, a cambio, se recibía la cantidad de seis mil euros, como cuota inicial. Se firmó también un canon de por vida de cerca de tres mil euros, revisables cada cuatro años, aumentando así esta cuota según el IPC.
En aquel momento estas cifras aumentaban considerablemente el presupuesto de un municipio en el que, como decía su entonces alcalde “era tanto el afán que teníamos por hacer cosas, pues todo era querer hacer cosas, pero faltaba lo más fundamental, que era el dinero”.
Así, sin duda, la Subestación o Parque Aragón fue un “balón de oxígeno” para poder acometer un montón de proyectos nuevos en aquellos años.