Lo de Miguel Martín es irremediable. Hoy se le da por creer que una oficina es una casa de citas. Y él venga... a insistir que él quiere una habitación para estar con una chica, y la de la oficina diciéndole que no, que allí no hay habitaciones de alquiler que valgan. ¡¡Ni aunque sólo vayas a tardar 10 minutos (¿?¿?¿)!! Que noooo… De todas formas, ¿a quién habrá engañado Miguel para que comparta habitación con él? Download audio file (2010JUN-17-MIGUEL-DIR-CITAS_.mp3)