—Así que dios dijo a Satanás: "Mira a mi hombre Job. Míralo. Ahí tienes a un hombre bueno como jamás vi... otro." —Philip hizo una pausa para causar
más efecto; naturalmente aquello no era una traducción, era una versión libre de la historia—. "Dime si no es un hombre perfecto y recto que tiene el temor de Dios y no comete pecado." Y Satanás dijo: "Es natural que te adore. Le has dado todo cuanto puede desear. Siete hijos y tres hijas. Siete mil ovejas y tres mil camellos así como quinientas parejas de bueyes y quinientos asnos.
Ésa es la razón de que sea un hombre bueno." Así que Dios dijo: "Muy bien.Despójale de todo ello y observa lo que pasa." Y eso fue precisamente lo que
hizo Satanás.Mientras Philip predicaba, su mente volvía sin cesar a una misteriosa carta que había recibido aquella misma mañana del arzobispo de Canterbury.Empezaba felicitándole por haber entrado en posesión de la Madonna de las
Lágrimas.