Musical Sur

87 Audios encontrados en Podcast: Musical Sur
 
Planeta Musical Sur
Canal: Planeta Musical Sur
Por: iaenus
Ranking: 1716 - Ver evolución

Descripción del podcast de Musical Sur : Radio Universidad Calf FM 103.7 en la ciudad de Neuquén, Rep. Argentina. es una radio comunitaria, sin fines de lucro, propiedad de CALF Cooperativa Provincial de Servicios Públicos y Comunitarios d... e Neuquén, y de la Universidad Nacional del Comahue. Su programación general está orientada a la buena música, y a las noticias, principalmente del ámbito local y regional, con un marcado sentido social y popular.

Ver +


El Concierto para Bangladesh, cuando el rock asumió una función social logo de Planeta Musical Sur
En el Podcast  Musical Sur  en  Mundo y sociedad
58:16 min | hace 3 días
A 41 años del Concierto para Bangladesh, el mundo es otro, pero a la vez continúa siendo el mismo, devorado por las guerras e n Irak o Afghanistan, donde a diario mueren víctimas inocentes no solo por balas, sino también por el hambre y las enfermedades que la destrucción bélica generan. Es una tentación fácil el pensar que nada puede hacerse, pero la historia la escriben aquellos que como George Harrison, a pesar de todo, intentan algo diferente que quedarse en la mera protesta. El Concierto para Bangladesh habrá sido una gota en un mar de necesidad, pero el mar también comenzó por ser una gota. Hace 41 años el régimen militar paquistaní de Yahya Khan inició la “Operación Reflector”. Era marzo de 1971. Esa expedición militar no fue sino la última de una serie de matanzas realizadas para intimidar a la población descontenta e inquieta de lo que se llamaba entonces Pakistán Oriental, la Bangladesh independiente de hoy. Lo que siguió fue una de las peores masacres en la historia humana, hoy casi olvidada por la comunidad internacional. Pakistán fue creada por la partición de la India británica en 1947, pero su territorio se dividió en dos enclaves separados por cientos de kilómetros. Si bien compartían una religión, el Islam, había grandes diferencias culturales y lingüísticas entre el Pakistán Occidental y Oriental. En el este, había un fuerte sentido de ser bengalí y una considerable minoría hindú siguió viviendo en la provincia. Además, había un gran resentimiento por el hecho de que el poder político estuviera en manos de políticos y generales occidentales que manifestaban una clara insensibilidad a las demandas bengalíes. A muchos les parecía que, con la creación de Pakistán, Pakistán Oriental no había hecho más que pasar de una forma de colonialismo a otra. A medida que las demandas bengalíes por autonomía cobraron impulso, la respuesta se volvió más represiva. Yahya Khan respondió enviando tropas. El resultado fue un genocidio en el que fueron asesinados cerca de tres millones de personas, en particular intelectuales y miembros de minorías. Un objetivo especial fueron las habitaciones de estudiantes de la Universidad de Dhaka, y varios profesores bien conocidos, tanto hindúes como musulmanes, fueron asesinados. Cientos de miles de mujeres fueron violadas sistemáticamente en el campo. Para septiembre de 1971, diez millones de refugiados habían huido al este de India. El mundo supo lo que estaba sucediendo. En la revista Time del 2 de agosto de 1971 se cita a un funcionario de los Estados Unidos diciendo: “Esta es la masacre más increíble y calculada desde los días de los nazis en Polonia”. El artículo describe las corrientes de refugiados: “Por ríos y carreteras, y a lo largo de incontables senderos por la selva, la población de Pakistán del Este sigue derramándose sobre la India: un interminable y desorganizado flujo de refugiados con unas pocas calderas de lata, cajas de cartón y ropas andrajosas apiladas en la cabeza, llevando sus niños enfermos y sus ancianos. Caminan descalzos y el lodo succiona sus talones en las partes húmedas. No dicen nada, a excepción de un niño que llora de vez en cuando, pero sus rostros cuentan la historia. Muchos están enfermos y cubierto de llagas. Otros tienen el cólera y cuando mueren en el camino no hay nadie que los entierre.” Envalentonados por las promesas de apoyo de EE.UU. y China, los comandantes militares de Pakistán ordenaron ataques aéreos preventivos contra la India en diciembre de 1971. La respuesta de la India fue rápida y fuerte. Con el apoyo de la población civil, así como de la organización Mukti Bahini, un ejército irregular de rebeldes bengalíes, el ejército indio entró en Pakistán Oriental. Nixon estaba demasiado empantanado en Vietnam como para hacer algo más que proferir amenazas. El 16 de diciembre, los paquistaníes firmaron la rendición en Dacca. Había nacido Bangladesh. "George -le solicitó Ravi Shankar, con lágrimas en los ojos- ¿podrás ayudar?", y le pasó una serie de recortes que daban una clara idea de la magnitud del problema. Harrison se sintió profundamente tocado ante el devastador panorama y decidió no ser un mero observador. Allí nació la idea del Concierto para Bangladesh, que se celebró el 1° y 2 de agosto de 1971 en el Madison Square Garden. George en persona asumió la tarea de llamar a los mejores músicos del rock para que colaborasen. Como un súper héroe que retoma la capa y el disfraz, convocó a sus viejos compañeros de liga: The Beatles. Los cuatro fantásticos de Liverpool iban a reunirse para la ocasión, pero no pudo ser. Ringo Starr dio su OK sin dudar. Paul McCartney se negó ante los problemas judiciales que lo enfrentaban con sus viejos compañeros. Y John Lennon puso un obstáculo insalvable: exigió que Yoko Ono tocara con él. George, que estaba convocando a verdaderas leyendas del rock, comprendió que la japonesa no estaba a la altura y no cedió. No fue fácil la confección de la lista de artistas. Abandonado por John y Paul, George acudió a dos de sus mejores amigos: Eric Clapton y Bob Dylan. El primero estaba atravesando su peor período de adicción a las drogas y se había convertido en un recluso, pero finalmente aceptó. Bob Dylan dijo que podían conversar sobre el tema pero que eso no quería decir un sí. Badfinger, una banda que grababa en Apple, se sumó como grupo de apoyo y se vieron complementados por Billy Preston, Leon Russell, Carl Radle, Jesse Ed Davis, Jim Keltner y Don Preston. El Concierto para Bangladesh fue el primer concierto de rock a beneficio, y la inspiración directa que llevó a Bob Geldof a realizar Live Aid y Live 8. Recaudó 15 millones de dólares y ayudó no solo a salvar muchas vidas humanas, sino que puso en primer plano el problema de Bangladesh a escala mundial, contribuyendo a generar presión para que los gobernantes del mundo actuaran. Se registró un álbum triple y una película: ambos acaban de ser reeditados y el filme hoy se puede apreciar en DVD. Comentarios basados en una nota de Sanjeev Sanyal, traducido del inglés por David Meléndez Tormen, mientras que la música pertenece al disco grabado en ocasión de realizarse el Concierto para Bangladesh, que en Argentina fue publicado por el sello Apple Records. Los temas escuchados son los siguientes: 01 - Ravi Shankar - Bangla Dhun 02 - George Harrison - Wah-Wah 03 - George Harrison - My Sweet Lord 04 - Ringo Starr - It Don't Come Easy 05 - Billy Preston - That's the Way God Planned It 06 - Bob Dylan - A Hard Rain's Gonna Fall 07 - Leon Russell - Jumpin' Jack Flash_Young Blood 08 - George Harrison - Something 09 - George Harrison - Bangla Desh Es una realización de Jorge Laraia
Género: Radio
Canal: Planeta Musical Sur
... ver+
Gabino Palomares cumple 40 años de una trayectoria de música y compromiso social. logo de Planeta Musical Sur
En el Podcast  Musical Sur  en  Mundo y sociedad
58:42 min | hace 10 días
Gabino Palomares es lo más cercano a un juglar. Recorre libremente los caminos divulgando sus cantares, contando historias, to cando su música y recogiendo el sentimiento y la problemática de su pueblo, para luego plasmarlo en sus canciones. Sus luchas han sido por la justicia social y las clases desprotegidas, y durante 40 años su voz ha sido el instrumento para manifestar esos ideales. Su rebeldía continúa, pues a su pesar, las causas por las que ha combatido permanecen, por lo que el canto de ese trovador sigue siendo vigente. Palomares nació el 26 de mayo de 1950 en la pequeña localidad de Comonfort, del estado de Guanajuato, en el centro norte de México, pero a los tres meses de edad sus padres lo llevaron a vivir a San Luis Potosí. Allí estudia ingeniería química, pero su inquietud por la música y la literatura lo llevan a dedicarse cada vez más a estas actividades. Para esa época, el contacto con la miseria del altiplano potosino, le dio a Gabino Palomares el tema de nuestra próxima canción “Mi desierto”, que marcó la línea ética de su carrera. En una entrevista declaró "Desde ese mayo de 1972 ya no me pude despegar de este tipo de canciones. Después, en la ciudad de México, con una relación muy estrecha con organizaciones sociales y políticas de izquierda, encontré la tónica de mi trabajo". Luego de triunfar en los festivales de la canción universitaria de 1972 y 73, presenta su primer espectáculo: “Poemas y Canciones” en el que se inicia como declamador, cantante y compositor. En 1975 adopta la Ciudad de México como hogar, y comienza una incansable labor social y artística, con la que lleva su bagaje de canciones a todo tipo de escenarios, desde universidades, sindicatos, colonias populares y plazas públicas, hasta los más encumbrados escenarios de la capital mexicana, como el Palacio de Bellas Artes, el Auditorio Nacional, el Teatro de la Ciudad y el Palacio de los Deportes. Los caminos que recorre con su canto le permiten llegar además de los principales teatros de la Republica Mexicana, convertirse en representación de México en una multitud de países, desde ya en toda Latinoamérica, como así también en Estados Unidos, Canadá, España, Alemania y Corea del Sur, en infinidad de festivales y conciertos. Gabino Palomares es considerado por la crítica como uno de los principales exponentes del llamado “Nuevo Canto” (ahora “Trova”), al lado de figuras de la talla de Joan Manuel Serrat, Silvio Rodríguez, Pablo Milanes, Mercedes Sosa, Luis Eduardo Aute, Oscar Chávez, Eugenia León, Guadalupe Pineda y Pete Seeguer, entre otros, por lo que, en 1982 fue nombrado presidente del Comité Internacional de la Nueva Canción, organismo que, con las gestiones de Gabino, dio un gran empuje a este movimiento musical en todo el mundo, a través de la formación de Comités Nacionales en mas de 20 países. La inquietud social de Gabino lo ha llevado a participar en los acontecimientos políticos más importantes de los últimos 35 años. Participó en la primera campaña electoral formal del Partido Comunista Mexicano por la Presidencia de la República y colaboró en las más diversas actividades de solidaridad con los países que lucharon contra las dictaduras en América Latina, y cientos de conciertos a favor de la Paz. También apoya a las bases del EZLN en todo el país. Su sencillez lo lleva a cantar en cientos de actos de apoyo a las luchas populares estudiantiles, campesinas, sindicales y populares, así como en una gran cantidad de actividades a favor de la lucha de los migrantes mexicanos en los Estados Unidos por sus más elementales derechos humanos y laborales. Gabino considera que en los años 70 del siglo pasado la juventud era más rebelde ante su circunstancia, "pero ahora las cosas han cambiado; no las esenciales, pues el pueblo de México viene postergando el cambio desde hace muchos años, dice. "Yo vengo de una generación con mística por el cambio. Aunque yo viví el 68 en San Luis Potosí, sé que lo del 68 provocó un cambio en todo, básicamente en las conciencias, porque no queríamos el mundo como estaba. No sabíamos exactamente qué queríamos, pero hubo quienes lucharon para hacer esos cambios. La generación de ahora es de metas, cortoplacista. Eso es grave porque si no hay mística las cosas pierden sentido. Sobre quienes consideran que el canto nuevo ya pasó, por la caída del llamado socialismo real, Palomares expuso: "A mí me gustaría que mis canciones pasaran de moda; es lo que más deseo, porque entonces querría decir que la problemática de la que yo hablo ha sido resuelta... pero son vigentes. Los problemas sociales y políticos de los que yo hablo no han sido superados. La vigencia ocurre muy a mi pesar, y quisiera hacer canciones de otros problemas". Hace pocos años fue distinguido con la “Medalla al Mérito Artístico 2009” que le otorgó la Asamblea Legislativa del Distrito Federal en reconocimiento a su importante trabajo social, académico y artístico, que para ese entonces había desarrollado ininterrumpidamente por casi cuarenta años. Comentarios basados en un artículo de La Jornada, de México, una nota de Paula Carrizosa, publicada en trovadores.com y otra de Eduardo Hernández Cortés, para el Centro Cultural "El Manojo" de Cuernavaca, mientras que la voz de Gabino Palomares está extraída de una entrevista que le realizó Laura Barrera, para el programa del Instituto Mexicano de la Radio, titulado “El Soudtrack de una Vida” publicado en nuestrocanto.net. En cuanto a las canciones escuchadas corresponden a dos discos compactos, “Antología 1” y “Antología 2”, publicados conmemorando sus 25 años como cantante, y son las siguientes: 01 - Gabino Palomares - Oh, mi país 02 - Gabino Palomares - Corrido del 18 de Marzo 03 - Gabino Palomares - Mi desierto 04 - Gabino Palomares . ¿Quién tiene la voz 05 - Gabino Palomares . La letanía de los poderosos 06 - Gabino Palomares . El barzon 07 - Gabino Palomares - La maldición de Malinche 08 - Gabino Palomares - Son del obrero 09 - Gabino Palomares - México 68 (de Angel Parra) 10 - Gabino Palomares - Hermoso Lucero 11 - Gabino Palomares . A la patria 12 - Gabino Palomares - Despedida Es una realización de Jorge Laraia.
Género: Radio
Canal: Planeta Musical Sur
... ver+
Los blues del desierto que interpreta el grupo tuareg Tinariwen logo de Planeta Musical Sur
En el Podcast  Musical Sur  en  Mundo y sociedad
57:45 min | hace 17 días
Tinariwen es una banda de blues tuareg. Durante mucho tiempo la voz de los sin voz, el único medio de comunicación en las are nas del Sáhara, un canto a la tierra, a la conciencia de un pueblo oprimido y a la lucha por la libertad. Su música, orgullosa y dolorida, guarda una estrecha relación con el blues africano de Ali Farka Toure, aunque más al límite, más significativo y profundo, y ha seducido a artistas de la talla de Keith Richards y Carlos Santana. Como ellos dicen : "En el desierto la vida es tan dura que tenemos que construir una fuerte cultura alrededor nuestro, por eso nuestra música y nuestra poesía son tan importantes para nosotros. En el desierto tienes que tener tus sueños muy cerca de ti para sobrevivir". Bereberes originarios de Argelia y Libia, los tuareg (originalmente Kel Tamashek, o los que hablan tamasihg) emigraron al Sáhara durante la conquista árabe, cambiando su cultura agrícola y sedentaria por el nomadismo que el desierto les impuso. No tardaron, sin embargo, en hacerse los reyes del lugar, convirtiéndose en dueños y señores del desierto más grande del mundo, controlando las rutas comerciales que conectaban el Atlántico con el Mediterráneo, explotando con esclavos negros las abundantes minas de sal y dedicándose al pillaje y al bandolerismo cada vez que la ocasión se presentaba. Con el lento paso del tiempo, estos hombres de azul se fueron arropando de una cultura propia, mezcla de distintos pueblos y tradiciones. A finales del siglo XIX el colonialismo francés entra en escena. Los tuareg se rebelan contra esta nueva autoridad que viene a acotar su libertad, a trazar fronteras en las dunas del desierto, a centralizar un poder que ellos no reconocen. Pero la lucha es inútil y, como siempre, la artillería de la infame legión extranjera vence sobre las espadas del desierto. Los franceses se instalan en la zona a principios del siglo XX, y traen con ellos nuevos medios de transporte que dejan inservibles las caravanas de camellos, traen nuevas costumbres y pobreza para los que pretenden mantener sus viejas formas de vida. Así, los habitantes nómadas del desierto se van sedenterizando en las afueras de las grandes ciudades. Este proceso se agudiza más aún con la descolonización y los procesos de independencia de finales de los '50. Al principio se habló de crear una nación autónoma del Sáhara, pero finalmente, el territorio de los tuareg y sus gentes fueron parcelados entre los distintos países de nueva creación : Malí, Níger, Argelia, Libia, Mauritania y Chad. Las nuevas fronteras supusieron el colapso final de sus ancestrales formas de vida. Con la independencia de 1962 en Malí, los tuareg pasaron a habitar el rincón nororiental del estado, dominados por los lejanos gobiernos negros del fértil sur. La primera revuelta tuareg en Malí tuvo lugar en 1963 y, aunque fue brutalmente suprimida, dejó una estela revolucionaria y un caldo de cultivo para las nuevas generaciones. En los campos de entrenamiento conocen las teorías de Nasser, de Mao y del Ché, además de entrar en contacto con nuevas culturas y formas de vida. En 1973, otra rebelión y otra masacre del gobierno del dictador Trouré, obligó a miles de tuareg a abandonar el desierto para buscar suerte en los países vecinos. La crisis económica llevó al paro a las nuevas generaciones de tuareg nacidos en las ciudades argelinas y nigerianas, conocidos desde entonces como los ishumar, del francés chômeur, o parado. El núcleo central de los Tinariwen se unió en 1979, mientras vagabundeaban ilegalmente en la ciudad de las caravanas de Tamanrassett, en el sur de Argelia, donde improvisaban guitarras con latas y tanzas. Más tarde, en 1981, el coronel Gaddafi hizo una llamada a los rebeldes tuareg para que acudieran a los campos de entrenamiento que Libia pondría a su disposición para la lucha de guerrillas. Los futuros Tinariwen fueron parte del primer grupo reclutado, preparados con guerrilleros de la OLP de Arafat y el CNA de Sudáfrica, por lo que más tarde formarían el cuerpo de oficiales de la revolución tuareg. En estos campos tienen por primera vez acceso a las nuevas músicas, Hendrix, Marley o los marroquíes Nass El Ghiwane y a instrumentos occidentales, guitarras y bajos eléctricos, lo que desde entonces constituirá un nuevo elemento en la música tradicional de su pueblo. La revolución musical acompañaba a la revolución política mientras las nuevas generaciones creaban su propia música rebelde. Los miembros de Tinariwen lucharon por la autonomía de su país, y desde entonces las leyendas sobre sus acciones revolucionarias corren por toda la región. De Keddou ag Ossad (guitarra y voz) se dice que luchaba con un kalashnikov en una mano y la guitarra eléctrica colgando de la espalda ; Ibrahim ag Alhabibe (también guitarra y voz) fue testigo del asesinato de su padre a manos de un soldado del ejército de Malí, y de ahí su decisión revolucionaria y su presencia en los campos libios, pasó por la cárcel y sufrió varias heridas de bala. A nivel musical, Tinariwen nace en 1982. Sus letras incendiarias les catapultan directamente a la fama, y la posibilidad de grabar sus canciones en los campos libios les convierten en el único medio de comunicación en un mundo sin periódicos, ni radio, ni televisión. Sus cassettes se pasan de mano a mano, se copian, se comparten en las caravanas de camellos, en los 4x4 y su música llega de rincón a rincón del Sáhara. Sus aventuras revolucionarias les convierten directamente en héroes de la rebelión tuareg, y su música fue prohibida en Malí, Argelia y Níger. Durante los próximos quince años se convierten en la voz de las víctimas de un conflicto silenciado por los intereses de todos sus participantes, los gobiernos africanos, Europa, la ONU, e incluso por Gaddafi, más preocupado por las explotaciones de uranio del Sáhara que de la suerte de la revolución tuareg. Son la conciencia de un pueblo convertida en música y poesía bereber, ídolos de las nuevas juventudes, del movimiento ishumar que creció en los arrabales de las ciudades, lejos del desierto, marginados y carentes de todo, desarropados culturalmente y abandonados a su suerte en un conflicto que, en los primeros noventa, alcanzó niveles de extermino tales que se llegó a hablar de genocidio. Comentarios basados en un artículo de Miroslav publicado en El Corresponsal de Medio Oriente y Africa, mientras que la música recorre tres discos de este grupo Tinariwen : Amassakoul (2004), Iman Iman (2007) y el último, Tassili, publicado en agosto pasado. Es una realización de Jorge Laraia.
Género: Radio
Canal: Planeta Musical Sur
... ver+
Coros desde Nagorno-Karabagh en un nuevo aniversario del genocidio armenio logo de Planeta Musical Sur
En el Podcast  Musical Sur  en  Mundo y sociedad
58:29 min | hace 24 días
El 24 de abril se conmemoró el 97º Aniversario del primer Genocidio del siglo XX, donde 1.500.000 armenios fueron masacrados por el Gobierno Turco Otomano. El genocidio armenio fue ignorado por la comunidad internacional durante muchos años. Recién en 1985 (70 años más tarde) una comisión de las Naciones Unidas aceptó calificar el caso armenio como el de un genocidio. En Argentina, en el año 2007, se promulgó la ley nacional Nº 26.199, en la que se instauró el 24 de abril como el "Día de acción por la tolerancia y el respeto entre los pueblos" en conmemoración al genocidio del que fue víctima el pueblo armenio. Y en adhesión a esta fecha vamos a compartir interpretaciones de tres coros de Nagorno-Karabagh, esta región que los armenios han recuperado luego de cruentas luchas y mucha sangre derramada. Situado al sur de Transcaucasia, Nagorno Karavagh es un pequeño y montañoso enclave que fue largamente olvidado por Occidente hasta 1988, cuando irrumpió en la escena internacional en medio de la rápida disolución de la Unión Soviética. En ese momento, la mayoría armenia del enclave trató de separarse del Azerbaiyán soviético y unirse a la vecina Armenia, basado en leyes discriminatorias y su propio derecho a la libre auto determinación nacional. Así llevaron a cabo realizaciones audaces y sin precedentes de activismo, recolectando miles de firmas, celebrando mítines de masas, y enviando petitorios a Moscú, seguido por los esfuerzos de solidaridad masivas en Armenia, donde las protestas no violentas llegaron a alcanzar a casi 1 millón de personas. Sin embargo, cuando Azerbaijan respondió con la represión violenta a sus habitantes armenios, los agravios étnicos rápidamente devinieron en una confrontación sangrienta, enfrentando a los partidarios de Armenia contra las fuerzas de ocupación azeríes. Con la desintegración del poder soviético en 1991, la lucha en Karabagh se convirtió en una guerra sin cuartel, con la participación no sólo de Armenia y Azerbaijan, sino también de las vecinas Turquia, Rusia e Irán. Durante los siguientes tres años, la guerra iba a provocar miles de vidas y decenas de miles de refugiados en cada lado. Después de la expulsión de Azerbaiyán en 1994, los armenios de Karabagh acordaron un alto el fuego provisional, el cual se mantiene en la actualidad, y que les ha permitido la construcción de estrechos vínculos con Armenia, y el establecimiento de los símbolos de un Estado independiente. A pesar de que siguen técnicamente en guerra y bajo el bloqueo, los armenios de Karabagh ahora luchan por la reconstrucción de su tierra, para devolver la dignidad a sus vidas, y para crear un futuro esperanzador para ellos y para sus hijos. Y en Nagorno.Karabagh, se encuentra una de las ciudades más antiguas de la Transcaucasia, Shushi, donde se grabaron estas obras, asentada en la cima de la meseta oriental de la cordillera de Karabagh, y rodeada de profundas quebradas en tres partes de sus lados. Por eso, la a menudo llamada Ciudad Fortaleza, de hecho, ha servido como un baluarte, tanto para los habitantes locales como para los conquistadores, aunque sus habitantes se mantuvieron siempre unidos a Armenia. Hoy en día, Shushi está firmemente en manos de Armenia. A pesar de que todavía conserve las pesadas huellas dejadas por la guerra, la ciudad está volviendo gradualmente a la vida con los reasentados que llegan de todo Karabagh y Armenia. Las familias jóvenes abundan, así como la infraestructura de vivienda, y los institutos públicos están siendo reconstruidos. La vida cultural también se ha recuperado, ya que la ciudad cuenta con varios grupos de canto, artes y festivales de música, centros de tejidos de alfombras, y oportunidades de crecimiento para el turismo. Además, hay una renovación constante de los monumentos culturales y religiosos que se restauran para su uso activo. A medida que estos esfuerzos continúan, llegará un día en que Shushi volverá a emerger como el corazón cultural de Karabagh, en medio de una tierra de libertad y prosperidad. Esta especial grabación de canciones armenias de Nagorno-Karabagh pinta un cuadro vivo de la vida coral local, con el trasfondo orgulloso de una tierra que ha sido venerada por los armenios durante cientos de años. Los hombres, las mujeres y los niños de Nagorno-Karabagh han superado las condiciones extremadamente difíciles recientemente vividas, para crear música con radiantes entonaciones corales. De hecho, los niños y niñas, hombres y mujeres de los coros Vararakn, Varanda y Mrakats, habían crecido acostumbrados a oír no sólo la melodía de una canción, sino también el silbido de las balas durante la guerra. Grabado en la iglesia Ganach Zham de Shushi, el disco es una muestra del repertorio de cada coro, con selecciones musicales que presentan un amplio espectro de obras corales desde el siglo 10 hasta el 20, en géneros de origen armenio tradicional, espiritual y canciones líricas de aldea. Se puede considerar este disco como una invitación a conocer la rica cultura, y la tremenda voluntad de los armenios de Nagorno-Karabagh. Los comentarios están extraídos de los textos de Antranig Kasbarian y Zakar Keshishian que acompañan a este disco, publicado por el sello Pomegranate Music en el año 2005. En cuanto a la música, disfrutamos de las interpretaciones de tres coros de Nagorno-Karabagh: el Vararakn State Choir of Artsakh, galardonado con la medalla de oro en el 2003, durante un festival internacional de coros celebrado en Barcelona, el Varanda Youth Choir of Shushi, designado como el coro juvenil oficial de la república de Nagorno-Karabagh, y el Mrakats Chamber Choir of Nagorno-Karabagh, fundado en 1999, en su primera aparición discográfica. Es una realización de Jorge Laraia.
Género: Radio
Canal: Planeta Musical Sur
... ver+
El jazz en Alemania, desde sus inicios pasando por el Tercer Reich y hasta la escena actual logo de Planeta Musical Sur
En el Podcast  Musical Sur  en  Mundo y sociedad
58:13 min | hace 1 mes
Durante años, los norteamericanos se han sentido avergonzados por no haber sido los primeros en admitir el valor de esa músic a tan especial llamada, genérica y abarcativamente, jazz. Porque fueron los intelectuales europeos de las primeras décadas del siglo veinte, especialmente ingleses y franceses, quienes reconocieron su importancia y cualidades estéticas. No resulta extraño, entonces, que esta nueva música tuviera mayor aceptación en Europa que en los Estados Unidos. En Berlín, entre los años veinte y treinta, había gran cantidad de bares y clubes, además de los famosos cabarets, en los que se podía escuchar jazz. Con la llegada del nacionalsocialismo hitleriano, que erigió la idea de una "comunidad nacional" o "comunidad del pueblo" como estandarte fundamental, tras la cual debía alinearse toda la nación alemana, no es de extrañar que una vez en el poder, dicho movimiento se caracterizara por un veloz proceso de supresión y coordinación de todas las fuerzas e instituciones políticas, sociales y culturales. Consecuentemente, para imponer la ideología oficial, el nazismo se valió de un monopolio absoluto de la dirección de todos los medios de comunicación masiva como la prensa, el cine y, fundamentalmente, la radio, alcanzando a través de ellos a todas las expresiones culturales y artísticas, incluida la música. Si compositores de la talla y el nombre de Stravinsky, Hindemith, Schoenberg y Berg fueron prohibidos, y muchos de ellos tuvieron que emigrar de la Alemania nazi, no es difícil imaginar el destino del jazz en tales condiciones: su origen negro y la simpatía que desde el inicio había despertado entre los judíos, lo convirtieron en un blanco fácil de atacar para los encargados de la limpieza y purificación cultural del Tercer Reich, por lo que fueron varios los factores y elementos que hicieron que el jazz no permaneciera a salvo de los dictadores. En primer lugar, el espíritu propio del estilo, que propiciaba el desarrollo de las posibilidades individuales de los músicos involucrados en su ejecución (como la improvisación) y, sobre todo, el aire de rebeldía y libertad que había marcado al jazz desde su misma génesis, en virtud de sus antecedentes musicales: en un principio, en sus formas más rudimentarias y básicas, era la música de los esclavos o hijos directos de esclavos del sur de los Estados Unidos, recién liberados a fines del siglo diecinueve. Desde el punto de vista social, la cuestión tenía a su vez dos aristas. Por un lado, si bien el Swing había alcanzado incluso en Europa un nivel de popularidad asombroso, la gran masa de jóvenes que acudían a los salones de baile, y que conocían las coreografías de las danzas respectivas (fox-trot, o charleston), como así también las letras en inglés de las canciones que escuchaban, pertenecían a la clases media y media-alta. Esto último chocaba de plano con la idea de una "comunidad del pueblo", totalmente uniforme y controlada, que preferiblemente debía reunirse alrededor de expresiones musicales folclóricas, que representaran el "verdadero espíritu alemán". Finalmente, el baile era censurable en cuanto constituía un peligroso medio para la "depravación sexual". El reporte oficial sobre un festival en Hamburgo en febrero de 1940 ilustra con claridad cuando expresaba: "...los bailarines daban un espectáculo desagradable. Ninguna de las parejas bailaban normalmente; había sólo swing, y del peor. En ocasiones dos muchachos bailaban con una chica sola; en otras varias parejas formaban un círculo abrazándose, saltando, batiendo las palmas, incluso refregándose las partes posteriores de la cabeza unos con otros. Se movían compulsivamente, como animales salvajes...". Tras la derrota del régimen nazi, Berlín fue dividida en cuatro sectores bajo administración de los cuatro aliados. En 1948, los tres sectores occidentales de Berlín que estaban bajo control de Estados Unidos, Francia y Reino Unido, se reunifican en el marco de la República Federal de Alemania, a lo que la Unión Soviética replicó con el bloqueo de Berlín Oeste y la creación de la República Democrática Alemana en 1949, con capital en Berlín Este. En Alemania Occidental, después de la emancipación de ciertos modelos de EE.UU. desde finales de 1960, se balanceó entre el conservadurismo y el desarrollo, y el free jazz apareció después de 1970, por la influencia dominante establecida por músicos como el saxofonista Peter Brötzmann. Sin embargo, el jazz de Alemania Occidental se caracterizó por un amplio espectro de formas de expresión, que se extendía desde los experimentos de Albert Mangelsdorff y Klaus Doldinger, y desde el rock al jazz. Por su parte, los músicos de la Republica Democrática siguieron su propio camino en un campo de tensión entre el control estatal y la identidad artística. Algunos, como el pianista Ulrich Gumpert, desarrollado en el estilo del free jazz, ofrecían un cóctel nacional de la canción popular con el barroco sajón, pero encontraron pocos imitadores después de la caída del Muro. No obstante, aún antes de 1989 y a pesar de los límites políticos, muchos contactos fructíferos entre los escenarios de jazz de los dos estados alemanes, como festivales y giras, facilitaron la fusión de las escenas después de la reunificación. Comentarios basados en un artículo del Dr. Miguel Bronfman publicado por el Instituto de Difusión y Estudios del Jazz de la Universidad de Flores, y otro de Katia Duregger para el Instituto Goethe. En el programa se escuchan los siguientes temas: 01 - Sidney Bechet - Sweet Georgia Brown 02 - Paul Godwin Orch - Jewish Berlin Cabaret 03 - Marek Weber Tanz-Orch 04 - Benny Goodman - Medley 05 - Artie Shaw - Begin The Beguine 06 - Dajos Bela & Orchester - Husch! Husch! Ins Körbchen! 07 - Guy Berry - Musique_ musique 08 - Albert Mangelsdorff - Zores Mores 09 - Ulrich Gumpert - Swing for Two 10 - Klaus Doldinger Passport - Freedom Jazz Dance 11 - Florian Ross Trio - Bye Bye Blackbird 12 - Nils Wogram & Harry Watters - Giant Steps 13 - Carlos Bica & AZUL feat Frank Möbus and Jim Black Es una realización de Jorge Laraia.
Género: Radio
Canal: Planeta Musical Sur
... ver+
Se celebró el Día Mundial de los Gitanos, un pueblo tan rico en su música logo de Planeta Musical Sur
En el Podcast  Musical Sur  en  Mundo y sociedad
58:28 min | hace 1 mes
Esta fecha, el 8 de abril, recuerda el Congreso Mundial roma/gitano celebrado en Londres ese día de 1971, en el que se institu yó la bandera y el himno gitano, y del que se cumplió en el 2012 su 41º aniversario. Desde hace unos años el 8 de abril está adquiriendo gran notoriedad, sirviendo de ocasión para distintas celebraciones y comunicaciones por parte de múltiples instituciones no sólo europeas, sino en todo el mundo, que buscan resignificar a un pueblo que ha sido históricamente perseguido. Porque la historia de persecución de los gitanos, especialmente en Europa, es casi tan antigua como la de su presencia. La recepción inicial durante el siglo XV fue relativamente buena, si se la compara con su situación en los siglos posteriores. Porque el desencuentro con las comunidades receptoras fue casi total al comenzar el siglo XVI. El 12 de enero de 1425, el Conde Juan de Egipto el Menor, el primer gitano que entró en la Península Ibérica según consta en los archivos históricos, fue recibido en la villa de Alagón (Zaragoza) por el Rey de la Corona de Aragón, Alfonso V, quien le hizo entrega de un salvoconducto que autorizaba a esta comitiva de gitanos a recorrer las tierras del reino para llegar a Santiago de Compostela, a donde se dirigían en peregrinación. En el documento, emitido hace exactamente 587 años, se solicitaba a las autoridades de los lugares por donde pasaran los "egiptianos", término del que derivó la palabra gitano, que les trataran con benevolencia y que fuesen bien atendidos en sus peticiones, por lo que las relaciones entre la población local y los gitanos fueron en general buenas durante el siglo XV. Sin embargo, a partir de 1469, con la llegada al trono de los Reyes Católicos, la situación cambió radicalmente, presumiblemente a causa de la búsqueda de la homogeneidad cultural en España. Las autoridades dieron a los gitanos un plazo de dos meses para que tomaran un domicilio fijo, adoptaran un oficio y abandonasen su forma de vestir y sus costumbres, so pena de expulsión o esclavitud, llegando las Cortes de Castilla a emitir un mandato en 1594, tendiente a separar a los «gitanos de las gitanas, a fin de obtener la extinción de la raza» Y esa persecución no fue ni la primera ni la última de las que sufrió el pueblo gitano. La documentación histórica conservada recoge una larga serie de expulsiones en cadena prácticamente desde su misma llegada. El 8 de septiembre de 1427 son expulsados de Pontoise y finalmente de París en 1439, de toda Suiza en 1471, de toda Alemania en 1500 y de Inglaterra bajo pena de muerte en 1514. En 1540 de Bélgica, también bajo pena de muerte. Para entonces, tanto en España como en Francia ya se les envía a galeras. En el siglo XVII, Portugal los deporta a América. En Hungría y Rumania fueron sencillamente esclavizados. El número de leyes, decretos, reglamentos y medidas de excepción específicas contra los gitanos en todos los lugares donde habitaron y habitan es tal que sería imposible enumerarlas. Solamente en España se promulgaron, desde el año 1499, más de 280 contra el pueblo gitano. Lo mismo ocurrió en los restantes países. A título de ejemplo, en el reciente año de 1998 se derogó la última ley que en el estado de Nueva Jersey (Estados Unidos) “contemplaba vigilancia especial sobre la población gitana”. No hace mucho, hace solo uno 70 años atrás, este pueblo sufrió un verdadero holocausto. Durante la Segunda Guerra Mundial, como otras etnias o minorías, fueron objeto de persecución y discriminación, muriendo miles de ellos en distintos campos de concentración. El número de romaníes europeos asesinados en lo que en lengua romaní se conoce como porraimos ("la devoración") aún se desconoce con certeza, oscilando las cifras entre 250.000 y 600.000 personas muertas. Más cerca en el tiempo, en Kosovo en el verano de 1999, concluida la guerra humanitaria de la OTAN en los Balcanes, los albaneses de Kosovo destruyeron 70 de los 73 pueblos y barrios gitanos del territorio. “Entre malos tratos, torturas, violaciones y asesinatos, se expulsó del territorio al 80% de los gitanos kosovares, en presencia de las tropas de la OTAN, incluidas las alemanas”, recuerda la sección alemana de la ONG Sociedad para los Pueblos Amenazados. Y esto no se ha detenido: en agosto de 2010, el gobierno de Nicolas Sarkozy obligó a desmantelar todos los campamentos ilegales de Francia, la mayoría de ellos gitanos rumanos. A cambio recibirían una ayuda de 300€ por adulto y 100€ por niño. Mientras que en Alemania, según la Agencia Prensa Latina, de acuerdo a medios periodísticos y pese a un desmentido de la canciller alemana, Angela Merkel, el Gobierno de este país europeo continúa con las deportaciones de gitanos de los grupos étnicos Sinti y Roma hacia, precisamente, Kosovo, de donde habían huido. Fuentes informativas germanas indicaron que la expulsión de hasta 10 mil Sinti y Romaníes, se basa en un acuerdo con el internacionalmente no reconocido Gobierno kosovar. Y recordando de alguna manera este 8 de abril pasado, en que se celebró el día mundial de los gitanos, continuamos disfrutando de algunas interpretaciones de músicos gitanos provenientes de los más diversos países, con temas que están extraídos de una colección de tres CDs que el sello discográfico Art Music publicó entre los años 2002 y 2004, bajo el título de “World of Gypsies”. Las músicas que estamos compartiendo, aunque tienen el denominador común de haber sido hecha por gitanos, en realidad presentan un amplio manojo de "tonalidades de color", desde lo más popular y étnico, hasta lo más refinado, cayendo ya en lo académico. Y desde Rusia hasta España, pasando por Egipto y Rumania. Comentarios basados en notas publicadas en los sitios unionromani.org, tadforo.com, y gitanos.org, mientras que los temas escuchados son interpretados por Esma Redzepova (Macedonia), El Lebrijano (España, Saban Bajramovic (Serbia), Vasilis Paiteris (Grecia), Musafir (Rajasthan), Hansch'che Weiss Ensemble (Alemania), Vera Bílá (Czech Republic), Kanizsa Csillagai (Hungary), Hala Mahmoud & Gypsies Of The Nile (Egypt), Kalman Balogh (Hungary), Talisman (Russia) y Maria Buza & Taraful Ciuleandra (Rumania). Y cerramos el programa con la Karandila Gypsy Brass Orchestra (Bulgaria) interpretando Djelem, djelem. el himno gitano, que en su letra dice “Yo también tenía una vez una familia numerosa, pero la legión negra los asesinó. Vengan conmigo, gitanos de todo el mundo, a donde los caminos romaní se han abierto. Ahora es el momento -levántense, Roma ". Es una realización de Jorge Laraia.
Género: Radio
Canal: Planeta Musical Sur
... ver+
Dos mujeres que representan el ayer y el hoy del folklore de Costa Rica logo de Planeta Musical Sur
En el Podcast  Musical Sur  en  Mundo y sociedad
58:42 min | hace 1 mes
Emilia Prieto fue una de esas mujeres que en condiciones tan poco propicias para que ellas pudieran destacarse, como eran la de Costa Rica en la primera mitad del siglo pasado, supo abrirse paso en los campos de la educación, el arte, la investigación y las luchas sociales. Esta mujer visionaria, además de la importante labor desplegada para recuperar el folclore costarricense, desarrolló sus habilidades artísticas expresándose también como pintora y escritora. La segunda es Guadalupe Urbina, que por sus orígenes y su formación, tiene un profundo respeto por la naturaleza y su cultura local. Con su voz y sus composiciones que son música y poesía, se ha ganado un lugar importante en el medio musical costarricense, y un reconocimiento por la calidad de su trabajo musical en América Latina y Europa. En junio pasado se cumplieron 25 años del fallecimiento de Emilia Prieto: esencial y profunda, su obra constituye un testimonio actual, una reflexión crítica y una original creación en torno a la identidad cultural de su país. Además de maestra, artista gráfica y escritora, Emilia fue investigadora y cantora. Se preocupó por el rescate de canciones, muchas de ellas olvidadas, en donde lo cotidiano se muestra con una fuerza y una simpleza que da forma a la vida costarricense de antaño. Durante muchos años se dedicó a la investigación de la cultura de Costa Rica. Resultado de esa paciente y fructífera labor fueron sus profundos conocimientos de la música autóctona, los numerosos artículos que sobre cultura y arte popular publicó en diversos periódicos, y el libro Romanzas Ticomeseteñas, editado por el Ministerio de Cultura, Juventud y Deportes en 1978. Tal era su pasión por la música y la cultura de su tierra que en la década de 1970 se dedicó a interpretar y componer, muchas de las romanzas del Valle Central que ella se había dedicado a recopilar, con lo que puso de manifiesto una nueva faceta de su prolífica vocación artística. Pero además de su trabajo como investigadora en el rescate del folklore y la cultura popular de Costa Rica, Emilia Prieto tuvo una amplia actividad en el campo social y político de su país. Perteneció a una generación que tuvo una nueva actitud hacia la realidad, una nueva concepción del mundo y un nuevo discurso literario, con lo que se inició el rompimiento definitivo con el viejo liberalismo, al introducir, bajo las influencias de las concepciones anarquistas, el ejemplo de León Tolstoi y la lectura de textos marxistas, y la preocupación por la justicia social y la solidaridad entre los hombres. La crisis mundial del capitalismo de 1929, tuvo sus consecuencias sociales en Costa Rica, y llevó a Emilia Prieto a la acción política, que en este sentido decía: “ser apolítico es como ser nonato, difunto u orate”. Dicha crisis provocó que los sectores intelectuales se organizaran junto a algunos sectores obreros, para la defensa y rescate de sus propios valores. Al calor de este pensamiento, Emilia Prieto, desde su perspectiva ideológico-social y como miembro del partido Vanguardia Popular, impulsó la idea primordial de que las mentes inquietas de jóvenes de la época, se inspiraran hasta conformar grupos de trovadores los cuales impulsarían, por medio de sus canciones, la propagación de la defensa de la patria y de la integridad nacionalista. Hoy, el panorama del folklore y la cultura de Costa Rica, tiene una nueva representante ampliamente difundida en su país y en el mundo. Se trata de Guadalupe Urbina, que nació en la provincia de Guanacaste, en la costa pacífica, una región al norte de Costa Rica. Es la mas pequeña de una familia campesina de diez niños, y recuerda que desde pequeña, su madre, Angelita Juárez, fue su mayor fuente de inspiración. Ella la introdujo al mundo de los cuentos tradicionales que mas tarde se convirtieron en la base de su carrera profesional. A los once años, tras la muerte de su madre, se trasladó a vivir a San José, a vivir con sus hermanas, y allí termina sus estudios básicos y luego ingresa a la Universidad Nacional para realizar estudios musicales. Muy pronto su talento y sus composiciones fueron premiadas obteniendo durante 2 años consecutivos, el primer lugar en los festivales de la canción universitaria. Desde 1987 Guadalupe se convirtió en una viajera del mundo. La prensa holandesa elogió en varias ocasiones su participación en el Festival Latinoamericano en el Vredenburg Muziek Centrum en Holanda y Bélgica. Ha participado en eventos culturales en El Salvador, Guatemala, México, Colombia, el Vancouver Folk Music en Canadá, en Senegal y Mali en África, y ha viajado por casi toda Europa. Las canciones de Guadalupe se inspiran en sus raíces culturales, las experiencias de la vida y las memorias de su infancia en la provincia de Guanacaste. Como nadie, comprende la dureza de la vida para los pueblos agricultores, en el campo, en sus casas y en su tierra, y eso explica el hecho de que ella participe en eventos relacionados con la paz y la justicia social, Amnistía Internacional y los Derechos de las Mujeres. En 1988 ella se presentó en el Estadio Nacional junto a Bruce Springsteen, Sting, Tracy Chapman, Peter Gabriel y Youssou N'Dour. El trabajo de Guadalupe se ha enriquecido a través de los años. A parte de su carrera musical es bien conocida por su trabajo de recopilación de la tradición oral de su provincia. En 1994 recibió el Premio Gaviota en el Círculo de Bellas Artes de Madrid por su trabajo en la narración oral y en 1995 Radio Francia le otorgó el Premio América de los Descubrimientos, premio que recibió en Senegal de manos de Youssou N'Dour y en donde actuó de nuevo junto a él y a Lokua Kanza. Además, Guadalupe Urbina es presidenta de la Fundación Voz Propia, una fundación que se esfuerza para crear, preservar y promover las producciones artísticas de relevancia social y comunitaria que tocan los corazones de la humanidad. Información extraída de un artículo publicado por el Instituto Nacional de las Mujeres de Costa Rica, y del sitio guadalupeurbina.com, en tanto que la producción sobre Emilia Prieto pertenece al programa Mujeres de nuestra America, emitido por el Centro Internacional de Estudios Superiores de Comunicación para América Latina, y el audio de Guadalupe Urbina corresponde a fragmentos de una entrevista difundida por ALER, la Asociación Latinoamericana de Educación Radiofónica. En la primer parte del programa, escuchamos canciones recopiladas e interpretadas por Emila Prieto, además de una interpretación de Juan Carlos Ureña y otra del grupo costarricense Cantares. Mientras que en la segunda media hora nos acompañó la voz de Guadalupe Urbina. Es una realización de Jorge Laraia.
Género: Radio
Canal: Planeta Musical Sur
... ver+
Sobre la frondosidad sonora del África Tropical logo de Planeta Musical Sur
En el Podcast  Musical Sur  en  Mundo y sociedad
58:24 min | hace 2 meses
La música africana es el gran descubrimiento del fin del siglo XX en Occidente. Prácticamente agotada la creatividad de las f órmulas de buena parte del pop y del rock, mucha gente ha abierto los oídos a lo que se ha dado en llamar música étnica. Grandes productores europeos graban a las estrellas africanas, surgen sellos discográficos dedicados específicamente a estas músicas, y las cifras de ventas son más que respetables. Los sonidos y ritmos surgidos del corazón selvático y su costa atlántica, desde el Golfo de Guinea hasta los desiertos del sur, sus danzas y ritos, y el continuo ida y vuelta con las poblaciones hermanas de la otra orilla americana, han dado lugar a estilos modernos, llenos de vitalidad, que han resultado muy influyentes en la música actual. El país más poblado del continente, Nigeria, está habitado por tres troncos étnicos principales. Por un lado, los hausa del norte son musulmanes, emparentados con el pueblo shongai, y en la corte del emir utilizan la larga trompa kakakai y un violín de una cuerda, el goje. Los ibo, que viven al sureste, también usan la música en su faceta ceremonial, tienen flautas, liras y la cítara obo, y fueron permeables al high life venido de Ghana. Y entre los yoruba, que habitan en el sur y la capital, cabe destacar los dumdúm, una familia de tambores. Los cantos que llevaron los misioneros han derivado en el gospel local, y las fanfarrias de viento y los inmigrantes brasileños aportaron nuevas fusiones, todo estimulado porque Lagos posee un gran mercado musical propio. Con la suma de guitarras y percusiones yoruba nace el jujú, que alcanza su plenitud en los 80 con Ebenezer Obey y King Sunny Ade, que encontraron un público más grande fuera de Nigeria. En 1982 Ada firmó por Island Records, que esperaba explotar al sucesor del éxito de Bob Marley, y exportaron la música jùjú, vendiéndose más allá de las expectativas, en Europa y los Estados Unidos. Obey sacó al mercado Current Affairs, y se convirtió brevemente en estrella en el Reino Unido, pero no fue capaz de sostener su carrera internacional como si lo hizo Ade. El estilo de Ade, gracias a su renombre internacional, atrajo la atención de muchas empresas discográficas, ayudando a florecer a la industria musical. Camerún, habitado por 200 etnias y colonizado por portugueses, alemanes, ingleses y franceses, tiene un folklore variopinto: flautas mandara en las montañas, celebraciones banún en la sabana y el ritmo makossa, surgido a partir de cantos de niños y retomado por Manu Dibango, quien lo convirtió en soul makossa. Siendo saxofonista y prolífico creador, ha hecho rumba, salsa y colaborado con otros músicos africanos, y preceptor suyo es el compositor, musicólogo y artista Francis Bebey. El bikutsi es otro ritmo más frenético acompañado de xilófonos njang. Con él triunfaron Les Têtes Brulées. Como diva del canto tradicional, persisten Ann Marie N'Zié y un bajista y cantante excepcional, que es Richard Bona. Este también virtuoso compositor, estuvo en Buenos Aires para presentar su disco: “The Ten Shades of Blues”, con el que se aproxima de nuevo a una visión planetaria y humana de alegría, vitalidad, compromiso, y el espíritu presente de Africa e India, mas el color de los inicios del blues en America. En la República Centroafricana se destacan los “cantos para pensar”, historias susurradas con algún instrumento de cuerda. Mención aparte merecen los pigmeos del interior de la selva: los aka y efé en Centroáfrica, los bibayak en Gabón o los baka en Camerún. Sus polifonías constituyen una joya musical desconocida; niños que hacen jodel (una alternancia del canto agudo y bajo como los tiroleses) a diferentes voces simultaneas, acompañadas de palmas y algún tambor, que a su vez forman polirrítmos entrelazados. Cabe destacar que los cantos polifónicos de los pigmeos aka de Centroafrica, han sido incluidos en el Patrimonio Cultural inmaterial de la Humanidad, por la UNESCO. El corazón tropical lo habitan poblaciones bantú, que en la República Democrática del Congo componen 450 etnias. Esto supone una rica reserva cultural: tambores de troncos (verdaderas orquestas “de madera”), arcos de boca, dúos de likembes (el nombre de la danza en esta zona), y el elemento coral muy desarrollado, son tesoros a descubrir. Pero su aportación más actual es la rumba congoleña o sukús, elaborada en Kinshasha durante el siglo pasado. El continuo tráfico con la costa americana la hace permeable, desde principios de siglo, a los estilos de las Antillas, chachachá, son, bolero, y beguine, cuyos ritmos reconocen como propios. Los mezclan con los autóctonos maringa o kwasa-kwasa, y lo trasvasan a su lengua, el lingala, que resulta más onomatopéyica que el francés o el español. La rumba se convierte así, en el baile moderno de África. La explosión viene con la independencia y la sustitución del piano por guitarras eléctricas; y establecida como cantos que son respondidos por coros melosos (la estructura de son montuno), se va dividiendo en dos partes: una tranquila, y otra -la que verdaderamente llaman sukús- que se va acelerando con fraseos continuos de guitarra, en un frenesí rítmico. En la otra República del Congo (Brazzaville) participaron asimismo del sukús Les Bantous de la Capital, con Papá Noel a la cabeza, mientras que Wendo Kolosoy se mantiene como uno de los pioneros de la rumba tranquila. Hace unos años se creó un grupo de percusiones que añade una batería logrando un efecto apabullante: Les tambours de Brazza, mientras que varios artistas participan en el colectivo de rap Biso na Biso. En Gabón predominan los fang y entre una multitud de instrumentos de arco, sonajas y percusiones, se destacan los troncos ahuecados que se emplean para transmitir mensajes; además son populares el acordeón y la guitarra. Por otro lado, frente a la popularizada rumba, Pierre Akendengue se mantiene como estudioso y divulgador de las tradiciones del país. Considerado uno de los patriarcas de la música africana, y con varias décadas de carrera en su haber, ha abierto un camino para generaciones enteras de músicos, desde el Congo hasta Senegal. De la Guinea Ecuatorial y su cultura nadie se había acordado hasta 1997 cuando Manuel Domínguez y su editora Nube Negra grabó a intérpretes tanto en el país como inmigrados a Europa. La mayoría son bubis de la isla de Bioko, situada a 32 km de la costa. Algunos que han trascendido internacionalmente, son Malabo Street Band, con fusiones más modernas, y la cantante Muana Seipi. Por su parte, Barón Ya Buk-Lu es el único fang procedente de la zona continental. Pero las más conocidas son Las Hijas del Sol, un dúo femenino de impactantes juegos vocales. Sus integrantes, Piruchi Apo y Paloma Loribo, tía y sobrina, respectivamente- fueron pioneras en la comercialización de los sonidos guineanos con su disco de debut, Sibeba (Nube Negra, 1995). Angola, que se independizó en 1975 y vivió 20 años de guerra, sufre la disgregación de su población entre víctimas y exiliados. De Luanda, la capital, son ritmos como la semba, influenciada por la samba brasileña, o la coladera, con elementos del fado y la salsa. Pioneros desde los 60 fueron la Orquestra Os jovens do Prenda, nutrida banda con trompetas y marimbas. Una reunión de viejas y nuevas glorias ha configurado la Banda Maravilha. Sobrevive la capoeira, esa danza acrobática que resulta ser más angoleña que brasileña, y el berimbau que la acompaña, arco percutible que no es amazónico, sino uno de los más característicos del África Central, que allí se llama ungo. Por otro lado, Waldemar Bastos desarrolla su carrera entre París y Brasil, con su poesía dolorosa y su voz melancólica, mientras que Bonga es otro cantante, algo más rítmico. Y un olvidado país es Sao Tomé y Príncipe, dos islas frente a Gabón, que los portugueses repoblaron con deportados, aventureros y esclavos, dando lugar a una población mestiza cuyo estrato cultural más importante es su teatro popular y la danza-congo, ambos anclados en relatos del siglo XVI, que escenifican con vestuarios pseudo-históricos, y exagerados en sus colores y elementos. De sus músicos, uno que se destacó fue Camilo Domingos. Hizo su debut en el mercado discográfico con su álbum “Morena” en 1991, llegando a publicar once trabajos más. Comentarios básicamente extraídos de un artículo de Enrique García publicado en la Revista Pueblos, y otro de Ricardo Aguilera para El Mundo.es mientras que a lo largo del programa escuchamos a los siguientes intérpretes del Africa tropical: Les Ballets Africans, King Sunny Ade, Fela Kuti y Africa 70, Richard Bona, Koffi Olomide, Konono Nº1, Pierre Akendengue, Hijas del sol, Bonga, Camilo Domingos, y Mbilia Bell. Es una realización de Jorge Laraia.
Género: Radio
Canal: Planeta Musical Sur
... ver+
Para muchos Warda Al Jazairia es la más grande de la canción árabe logo de Planeta Musical Sur
En el Podcast  Musical Sur  en  Mundo y sociedad
58:17 min | hace 2 meses
Warda es una cantante muy popular en el mundo árabe y especialmente en Egipto, adonde se ha trasladado desde Argelia hace much os años. Warda tiene un estilo único en el canto y una poderosa y hermosa voz, que sin embargo, es apasionada y suave. Ella ha actuado en algunas películas con muchos actores famosos de Egipto, y todavía está activa, disfrutando de un lugar en la parte superior de la lista de cantantes en Egipto. Junto a la perfección de las orquestaciones que la acompañan, Warda, conocida como "La Rosa de Argelia," no sólo induce a las emociones con su voz, sino que obliga a la respuesta física con sus ritmos de la danza árabe. La guerra de independencia de Argelia tuvo lugar entre 1954 y 1962 y fue un periodo de lucha del Frente Nacional de Liberación de Argelia, apoyado por habitantes originales del país, en contra de la colonización francesa establecida en Argelia desde 1830. Tras la Segunda Guerra Mundial, en la sociedad argelina empezó a crecer el sentimiento de la independencia. Muchos militares argelinos que habían colaborado en liberar Francia, se vieron frustrados por el trato que la metrópoli daba a los ciudadanos nativos, y luego de la guerra de Indochina, fueron muchos los soldados argelinos que empezaron a considerar que era el momento de obtener la independencia para Argelia. La guerra se llevó a cabo en forma de lucha de guerrillas y enfrentamientos contra el ejército francés. Este respondió por su parte, tratando de obtener el máximo de información, en particular utilizando la tortura, para localizar a los responsables de atentados, lo que se agudizó durante la batalla de Argel, retratada en una película emblemática dirigida por Gillo Pontecorvo. Sobre el número de muertos se habla de una cifra de 33.000 franceses y el FNL habla en torno al millón de argelinos muertos. La guerra terminó con el reconocimiento de la independencia de Argelia, por parte de Francia, a través de los acuerdos de Evian, el 5 de julio de 1962. Y vamos a ver cómo esta lucha por la independencia de Argelia, fue un factor predominante en el origen y popularidad de la carrera musical de esta cantante, que hoy tenemos el gusto de compartir con todos ustedes. Y vayamos a la biografía de Warda. Nació cerca de París en Puteaux, en julio de 1940, un mes después que las tropas alemanas desfilaran en los Campos Elíseos y ocuparan París. Su padre, uno de los primeros inmigrantes argelinos a Francia, creó un albergue para los trabajadores migrantes en Boulogne-Billancourt. En 1936, este sitio ya se había convertido en uno de los principales lugares de reunión de la "Estrella del Norte de África", la primera organización nacionalista que luchaba por la independencia de los países del Magreb. Después, el padre de Warda fue el propietario del Tam-Tam, un cabaret en el Barrio Latino. No pasó mucho tiempo antes de que el TAM TAM, (el nombre derivaba de las iniciales de los tres países del Magreb, Túnez, Argelia, Marruecos) se convirtiera en el lugar más caliente de París para la música árabe, y el punto de encuentro de todas las estrellas árabes y de personalidades que visitaban la ciudad. Aunque sólo tenía catorce años en 1954, cuando comenzó la Guerra de Independencia de Argelia, ella cantaba canciones patrióticas como "¡Oh amigo, oh combatiente," o Bladi ya bladi "(Oh, mi país)". Este cabaret iba a ser la sede del FNL (combatientes de la libertad de Argelia) hasta 1958, pero cuando las autoridades francesas se enteraron de esas actividades políticas, el lugar fue clausurado, y toda la familia debió salir de Francia. Para esa época, su padre tenía 60 años y no tenía dónde llevar a su familia. Argelia (que entonces era todavía una colonia francesa) le fue cerrada cuando intentó ir allí. Buscando un lugar para ir con su familia, llegaron al Líbano, el país de su esposa y madre de Warda, ya que la madre de Warda era una libanesa nacida en Beirut en una familia musulmana de buena posición social. Mientras toda la familia vivía en un pequeño apartamento en la calle Al Hamra en Beirut, Warda comenzó a cantar en Tanyos, un famoso club nocturno con sólo 17 años, aunque sus canciones nacionalistas, como "Djamila", que ahora escucharemos, dedicada a las mujeres que luchaban en Argelia, no eran del estilo de música que se interpretaba en esos clubes. En una de las noches en que ella estaba llevando a cabo una de sus presentaciones, un oyente atento y conocedor estaba en la audiencia. La presencia de esta persona iba a tener una profunda influencia en la carrera de Warda. Su nombre era Mohamed Abdul Wahab. Al final de su actuación se le acercó y le propuso componer para ella, una propuesta que no podía rechazar. Él se convertiría, a lo largo de su carrera, en su "padrino". Extremadamente exigente, casi tiránico, sus métodos de trabajo iban a cambiar para siempre la carrera de Warda. .Para el "Oustaz" (El Maestro) el único precio de la gloria era un trabajo duro y una gran dedicación, y esto fue un reto para Warda, que además tenía que aprender a escribir en árabe, y borrar su acento argelino. El mayor sueño de Warda era ir a El Cairo - la capital del arte árabe - sin embargo en ese momento ella no conocía a nadie en la capital egipcia. En 1959, en Siria, el gran compositor, Riad al Soumbati oyó interpretar una canción nacionalista llamada "Koulouna Jamila" y fue seducido por su voz. Decidió invitarla a El Cairo, donde fue a componer muchas canciones para ella, entre ellos "El Loubat Ayyam" y "El Nida Dhamir". En 1962 el presidente egipcio, Gamal Abdel Nasser le pidió que participe, como representante de Argelia, en una canción para el mundo árabe llamada "Al Watan Al Akbar". Esta canción fue compuesta por Mohamed Abdel Wahab, y Warda tuvo la oportunidad de aparecer junto a otros cantantes famosos, tales como el egipcio Abdel Halim Hafez, el sirio Sabah Fakhri, el libanés Ahmed Fayza, y las cantantes egipcias Najat al Sagheera y Shadya. Escuchemos una grabación de ese acontecimiento. A partir de entonces, Warda comenzó a convertirse en una cantante famosa, y tuvo la oportunidad de evolucionar en un ambiente rico en talento, junto a Oum Kalsoum, Farid El Atrache, Abdel Halim Hafez, por mencionar sólo algunos. Su acento parisino, la elegancia y las connotaciones Andalous de su voz eran muy apreciadas. Su estilo, que a su vez difería de los entonces necesarios rígidos estilos para los artistas árabes, le abrió un nuevo camino. En 1962, Argelia alcanzó la independencia, y al año siguiente viajó allí para casarse con un ex oficial de alto rango del Ejército de Liberación Nacional argelino, que había conocido durante su estancia en el Líbano. Fue entonces que su marido le pidió que renunciara a cantar para el público, para cuidar de su familia, lo que hizo durante diez años. Ella estaba muy contenta de cantar sólo para sus hijos, algunos amigos y su propio placer. Y en cuanto a su carrera, parecía estar definitivamente de más. Pero en los años siguientes, Warda continuó con su carrera que le llevó a tres de sus discos a recibir el premio de "Mejor Álbum del Año" en 1991, 1992 y 1994. Con más de 300 canciones cuidadosamente elegidas y con conciertos reservados en los más diversos países, Warda, con su voz mágica y un talento excepcional, continuaría llevando su mensaje a admiradores de todo el mundo. Después de haber consolidado su reputación, ha sido honrada en todas las formas posibles. Amada por todas las personas, les da lo que sus corazones esperan: nostalgia, sensibilidad y ternura por quien es amada y apreciada por lo que es, y no un sustituto de Oum Kalsoum Es Warda Al Jazairia. Podemos estar seguros de que vamos a escuchar mucho más sobre ella en los próximos años... Después de una larga y brillante carrera, ya es una estrella de la música árabe, y sin duda se convertirá en un hito de su historia. Comentarios basados en notas de Nizar Homsi y A. Hachlef, publicadas en el sitio wardaonline.com, y otra del periodista, escritor y cantautor español José Ramón San Juan. En cuanto a la música son canciones extraídas de sus discos Mawasem y Nar El Ghera, además de otras extraídas de videos históricos publicados en Youtube. Es una realización de Jorge Laraia
Género: Radio
Canal: Planeta Musical Sur
... ver+
Cánticos milenarios del pueblo guaraní del Brasil, recopilados como "Memoria Viva Guaraní" logo de Planeta Musical Sur
En el Podcast  Musical Sur  en  Mundo y sociedad
58:24 min | hace 2 meses
Respecto de la obra que presentamos, se trata de un trabajo de preservación histórica y cultural de nuestros Pueblos Originar ios, como es el "Proyecto llevado a cabo por las asociaciones indígenas Tembiguai , con las aldeas de Morro da Saudade, Rio Silveira, Bracuí-Acibra, y la Comunidad para el Desarrollo, en San Pablo, y otras, con interpretaciones de los "Avakue'i" (niños) y "kunhãgue'i" (niñas) que interpretan canciones de la milenaria tradición guaraní. Este trabajo tiene como objetivo mostrar, y especialmente preservar, la cultura de esta importante nación indígena." En Brasil, Paraguay, Argentina y Bolivia todavía subsisten unos pocos miles de guaraníes, y en ellos, su supervivencia se encuentra seriamente amenazada. Seguro que el nombre de guaraní nos sugiere muchos pensamientos: vida en comunidad, selva virgen, matanzas... Y es que en diversas películas sobre el Nuevo Mundo ha aparecido el pueblo de los guaraníes, y a muchos de nosotros, cuando pensamos en tribus indígenas, el primer nombre que nos viene a la cabeza es el de ellos. El pueblo de los guaraníes fue uno de los primeros que encontraron los europeos cuando llegaron al sur del nuevo continente. Atrás han quedado esos tiempos. Pero los guaraníes todavía existen. En Brasil aún viven cerca de 46.000 guaraníes, cifra que les convierte en el pueblo indígena más numeroso de ese país. También se encuentran indígenas de este pueblo en Paraguay (cerca de las cataratas del Iguazú), Bolivia y Argentina. En Brasil moran tres tribus guaraníes: los kaiowá, los m'bya y los ñandeva, de las cuales la más numerosa es la de los kaiowá, palabra que significa “pueblo del bosque”. Y es que, antes de la llegada de los conquistadores, los guaraníes se llamaban a sí mismos “avá” o “awá”, palabra que quiere decir “hombre” y es sinónimo asimismo de “ser humano” o “pueblo”. La denominación de guaraní les vino dada por los conquistadores españoles, ya que ese vocablo era su grito de guerra. Desde tiempos inmemoriales, los guaraníes llevan buscando un lugar del cual les hablaban sus antepasados, una tierra donde la gente vive libre de dolor y sufrimiento. Es una especie de tierra prometida a la que llaman ‘la Tierra sin Mal', que han buscado siempre, recorriendo cientos de kilómetros. Ya en 1576, Pedro de Magalhães de Gandavo describió este hecho como un "constante deseo de buscar nuevas tierras, en las cuales imaginan que hallarán la inmortalidad y la paz eterna". De todas formas, algunos antropólogos opinan que la Tierra sin Mal es más bien un estado psíquico, denominado “agujé”, que se alcanza mediante la acumulación de energía. Ningún mal puede aquejar al individuo que ha entrado en ese estado. Una de las formas de llegar al agujé es arrebatándoselo a alguien que ya lo posee en un grado elevado, aunque no suficiente como para librarse de todo mal. Por ejemplo, los guaraníes consideraban que los guerreros acumulaban mucha energía, por lo que, en tiempos antiguos, las guerras entre diferentes tribus guaraníes tenían como uno de sus objetivos, la acumulación de fuerza energética, obtenida robándosela los guerreros los unos a los otros, mediante la muerte. Y es que el canibalismo era un hecho en estas tribus en el pasado. Afortunadamente, los guaraníes abandonaron hace siglos esta práctica. Hoy los guaraníes están siendo amenazados por la destrucción de los bosques. Sea como sea, los guaraníes siguen buscando su tierra, ahora más que nunca, porque la tala masiva de la selva ha convertido su hogar en vastas extensiones de pasto para el ganado y plantaciones soja y de caña de azúcar para elaborar biocombustibles. Como consecuencia de la deforestación, los guaraníes no pueden cazar ni pescar; las pocas tierras de cultivo que les han dejado no les permiten subsistir, por lo que la malnutrición está empezando a ocasionar la muerte de los más pequeños (tragedia que se da también en otros países). Algunos guaraníes no tienen ni tan siquiera un pedazo de tierra, y han de vivir en los bordes de carreteras y caminos, en pequeños campamentos que montan y desmontan. Debido a su preocupante situación, entre los guaraníes se están registrando altas tasas de suicidio; se llega a hablar incluso de una epidemia de muertes sin precedente en Sudamérica. Es por ello que, entre muchos otros, el movimiento por los derechos de los pueblos indígenas, “Survival International”, lleva años luchando para que los guaraníes puedan recuperar una vida digna, acorde con sus tradiciones ancestrales y su modo de vida único y secular. Se puede consultar la web de esta organización para obtener más información acerca de este pueblo; los miembros de Survival incluso proponen pequeñas acciones que uno mismo puede realizar en favor de este pueblo indígena. Y con respecto a las canciones que estamos compartiendo, el primer disco del proyecto titulado Ñande Reko Arandu, salió en 1999, reuniendo cuatro aldeas guaraníes de San Pablo y Río de Janeiro, con canciones realizadas por los coros de los niños, y con sus instrumentos típicos. Se trata de un proyecto realizado por las asociaciones índigenas Tembiguai, en las aldeas de Morro da Saudade, Río Silveira, Bracuí-Acibra, y por la Comunidad para el Desarrollo, de San Pablo. La cultura guaraní, que cubre todo el Bosque Atlántico, ahora casi totalmente destruido, siempre tuvo un cántico. Y la canción de los niños es siempre inspirada por primera vez por el Creador, porque ellos son la misma pureza. Los más viejos guaraníes enseñan a los niños a cantar, y le explican cual es la importancia y el significado de esos cánticos. Comentarios basados en una nota de Mestre Splinter publicado en el sitio agoraerock.forumeiros.com, y otra de Laura Pardina Suárez. Y las canciones que hemos escuchado del pueblo guaraní, correspondes a dos discos que fueron editados en Brasil bajo los títulos Ñande Reko Arandu, que salió en 1999, y Ñande Arandu Pygua, de un par de años después. Es una realización de Jorge Laraia.
Género: Radio
Canal: Planeta Musical Sur
... ver+
Recordando a Lucio Dalla, uno de los íconos de la canción popular italiana logo de Planeta Musical Sur
En el Podcast  Musical Sur  en  Mundo y sociedad
58:41 min | hace 2 meses
Fue un día triste en Italia. En bares, oficinas, en los medios, no se habló de otra cosa que de la muerte de Lucio Dalla, uno de los grandes de la música italiana, pese a su baja estatura... En las radios pasaron una y otra vez sus inolvidables temas, seguramente entre los más amados de los italianos, y porqué no, en el mundo. Porque hay músicos que exceden –a partir de su talento y sus canciones- la nacionalidad con la que circunstancialmente nacieron. Y el respeto que supieron construir los lleva a ser valorados más allá del género musical en que se muevan. El cantante italiano Lucio Dalla murió el 1º de marzo pasado de un infarto en Montreux, una pequeña localidad suiza a orillas del lago Leman, conocida por su pasión por la música, horas después de ofrecer un concierto "hermoso" antes unas 800 personas. Así lo explicó a la agencia Efe Pascal Pellegrino, director de la Temporada Cultural de Montreux, que señaló que Dalla estuvo en plena forma durante el concierto en el Auditorio Stravinski, en el marco de su gira europea para presentar su último álbum "Questo E Amore", con temas poco conocidos de su repertorio entre los años 1971 y 2011. "Ofreció un concierto normal, ante unas 800 o 900 personas que corearon continuamente su nombre, un público muy caluroso que propició un ambiente realmente hermoso", recordó Pellegrino, presente en la actuación e "impactado" por la noticia de la muerte de uno de los cantautores más populares y queridos de Italia. Había comenzado la gira el lunes anterior en Lucerna y continuó el martes en Zúrich, donde Dalla agotó las entradas las dos noches, ya que era un artista muy apreciado por los aficionados suizos. En un país con numerosos ciudadanos de procedencia italiana y con una región -Ticino- de habla italiana, Dalla había incluido en la gira otras cinco ciudades suizas para sus conciertos: Basilea, Berna, Ginebra, Lugano y Amriswil. Hasta el 30 de marzo, tenía previsto cantar en otras 12 ciudades de Francia, Bélgica, Alemania, Austria y Luxemburgo, en una gira casi maratoniana, y que era continuación de la que realizó previamente por toda Italia para ofrecer sus temas nuevos y de siempre. La noticia de su muerte, que se conoció aquí el mismo jueves 1º de marzo, pasado el mediodía argentino, sorprendió a todos. Y hundió a Italia en el luto. Desde el presidente de Italia, Giorgio Napolitano, hasta políticos, intelectuales y especialmente personajes del mundo de la música y del espectáculo, manifestaron su dolor ante lo que consideraron una "inmensa pérdida" para el país. Y, por supuesto, también para la gente la gente común. Porque Dalla, en efecto, era una suerte de ícono, el autor de canciones que marcaron a varias generaciones y que quedarán para siempre en la historia de la música melódica italiana, y en el recuerdo de millones de personas que las seguirán cantando. Nacido en Bolonia el 4 de marzo de 1943, Lucio Dalla, quien perdió muy joven a su padre y fue educado por su madre Iole Melotti, era también un clarinetista y pianista confirmado, pero pronto es descubierto por Gino Paoli, que lo convence para iniciar su carrera como solista. Su debut resulta polémico, y en múltiples ocasiones le lanzan objetos al escenario debido a sus propuestas audaces para la época y a su look transgresor. El estilo poético de Dalla como letrista es, en varios aspectos, antagónico al de los cantautores convencionales, sin pretensiones de erudición ni de formalismo, jugando a veces con alegría y a veces con inquietud con la lengua cotidiana. La fascinación por el mar, que llegará a cumbres casi freudianas en la magnífica Nun parlà, el gusto por el cultivo de una afectividad aún adolescente y los desconcertantes pasos de lo dramático a lo cómico, son algunas de las características de sus letras, a la vez que sus músicas resultan cada vez más cantables y fascinantes. Pasado el hito del medio siglo, Dalla entra en un crepúsculo dorado, abandona los histrionismos y acepta con sabiduría popular las consecuencias de la edad. En el último decenio, sus álbumes pierden su impacto sorprendente y original y se convierten en excelentes muestras de canción de autor. El último Dalla fue un artista aún vital que consiguió no convertirse en un icono de sí mismo, y continuó proponiendo una música emocionante y plenamemente suya. Pero después de tanta actividad, Dalla no había tenido suficiente. Hace unas semanas volvió al Festival de San Remo, donde el 14 de febrero, en su última aparición televisiva en Italia, cantó junto a Pierdavide Carone su tema Nani, que escucharemos a continuación, y el pasado día 27 emprendió en Suiza una nueva gira. Solo tuvo tiempo para ofrecer dos conciertos. Aunque es posible que la gira siga en algún lugar, porque Dalla aseguraba que "la muerte es solo el primer acto". Comentarios basados en un artículo de Elisabetta Piqué para el diario La Nación, una nota de la agencia EFE publicada en el periódico El Nuevo Dia, y otra publicada en nuevopatio.blogspot.com Durante el programa se escuchan las siguientes canciones interpretadas por Lucio Dalla: Balla balla ballerino, Attenti al lupo, Come e profondo il mare, Il parco della luna, Nuvolari, L' anno che verra, Caruso, Il cielo, 4/04/1943, Futura, Nani y Mía Brutta. Es una realización de Jorge Laraia
Género: Radio
Canal: Planeta Musical Sur
... ver+
En adhesión al Día de la Libertad Musical logo de Planeta Musical Sur
En el Podcast  Musical Sur  en  Mundo y sociedad
58:31 min | hace 3 meses
que les proponemos compartir música que algunos tienen prohibido escuchar, o realizada por intérpretes que en muchos casos, h an sido prohibidos, encarcelados u obligados al exilio. En Costa de Marfil los músicos están sufriendo privaciones, luchando por sobrevivir. Si bien esta realidad no esta sujeta a mecanismos oficiales de censura, los músicos están restringidos por mecanismos informales del estado, sólo los suficientes para evitar que funcionen en forma habitual y profesional. Mientras, la guerra interna de Pakistán entre los desarmados amantes de la música y los militantes religiosos que usan mortíferas armas y bombas para detener toda la actividad de la música, ha entrado en una nueva fase en el año 2012, según informa Javed Aziz Khan. En el mismo momento en que los militantes religiosos en Waziristán del Sur estaban ocupados quemando grabadoras de cinta, computadoras y teléfonos celulares por 'difusión obscena ", ya que estaban siendo utilizados para escuchar música, una audiencia de más de 600 personas en el Salón de Nishtar en la capital de la provincia, Peshawar, estaba aplaudiendo cada verso del poema del legendario poeta pashtun, Rahman Baba, cantado por Fayaz Kheshgi en una obra de teatro sobre la vida del poeta sufí que retrata al mundo la imagen suave de los pastunes. Estos incidentes muestran los contrastes de Pakistán en la actualidad. Por un lado, en el mes de Diciembre de 2011 los militantes talibanes lograron destruir más de 500 aparatos electrónicos en Waziristán del Sur, una región montañosa del noroeste de Pakistán que linda con Afganistán, cuyos habitantes son históricamente conocidos como "étnicamente afganos". Además, en otra campaña a mediados de enero de 2012, se destruyó aún más. Por otro lado, el 16 de enero de 2012, la primera obra de teatro sobre la vida de Rahman Baba en más de 350 años, estaba recibiendo aplausos de los amantes de la música sufí en todo el cinturón pashtún. El hecho es que a los pastunes, un grupo etnolingüístico que se caracteriza por su idioma propio y la observancia tanto del pashtunwali (un código de honor religioso y cultural, preislámico) como del islam, les encanta la música y el entretenimiento. Las danzas Khattak y Attanr, así como la forma Tappa de canciones, son ejemplos del amor de los Pastunes por la música. Además, hay que tener en cuenta que las melodías místicas, o la música sufí, son famosas en todo Pakistán, donde la gente la canta y baila en los santuarios sagrados y ciertas reuniones religiosas. Por otro lado, el género de música sufí llamado Qawwali está comenzando a ser escuchado por una secta de los musulmanes como parte del culto, en el que son cantados los poemas de Allama Mohammad Iqbal, de Maulana Rumi y de otros poetas y líderes espirituales. Pero en la última década, los habitantes de la mayoría de las áreas tribales en el norte de Pakistán y algunas regiones de la provincia de Jáiber Pastunjua , antes conocida como Frontera del Noroeste, han sido privados de la música debido a una prohibición de los talibanes, que creen que tocar y escuchar música de cualquier tipo está en contra de las enseñanzas del Islam. Los ataques con bombas en tiendas de música y las amenazas a los músicos son menos frecuentes hoy en día, pero los incidentes siguen en todo Jáiber Pastunjua y sus regiones contiguas. Pero existe una aplastante mayoría de la gente que no está de acuerdo con la prohibición de la música por parte de los talibanes. Por eso, los amantes de la música, y no los talibanes, están ganando esta guerra ", dijo desde Peshawar el periodista Delawar Jan. El se basa en que la industria de la música está floreciendo en todo Pakistán, y agrega: "Usted puede ver el aumento del número de bandas de música en pashtún y otros idiomas, el aumento del número de gente que se acerca a la profesión, así como el máximo número histórico de oyentes de música en todo Pakistán, especialmente de Jáiber Pastunjua. Si los talibanes estuvieran ganando, el número de músicos, cantantes y oyentes se hubiese reducido. Mientras tanto, la crisis de las elecciones del 2010 en Costa de Marfil, país ubicado en Africa Occidental sobre el golfo de Guinea, en la que el expresidente Laurent Gbagbo se negó a ceder el poder al ganador reconocido por la Comisión Electoral Independiente, terminó con la muerte de 3.000 personas y el desplazamiento de medio millón, según la ONG Human Rights Watch. También se vieron afectados durante el conflicto de seis meses, muchos de los músicos del país, algunos de los cuales habían sido críticos con el régimen de Gbagbo en sus canciones, y otros que había dado apoyo musicalmente a las campañas oficiales como abanderados de uno u otro lado, y que sufrieron las repercusiones una vez que el poder cambió. Muchos músicos se fueron al exilio a los países vecinos, y muchos de ellos aún no han regresado. Mientras, los que se quedaron han tenido que sobrevivir en un clima altamente politizado, y en una industria que está muy deprimida. Sin embargo, en Costa de Marfil, la escena musical había estado sufriendo mucho antes de la crisis por el proceso electoral 2010-2011, ya que la industria ha estado en un estado de estancamiento desde los años 90, cuando la piratería se convirtió en algo plenamente integrado en el sistema, incluso institucionalizado. Además, un férreo control estatal de los medios de comunicación significó que la censura, tanto impuesta desde arriba como autoimpuesta por los mismos músicos, hizo que la vida sea peligrosa o extremadamente difícil para los músicos que deben sobrevivir financieramente. Además, el país carece de cualquier tipo de política cultural, lo que significa que no ha habido una visión a largo plazo de cómo puede desarrollarse su música. A pesar de que la cultura musical en Costa de Marfil, tanto tradicional como popular, es una de las más ricas de África, sus músicos son algunos de los menos representados en el circuito internacional. Si bien es imposible saber cuántos artistas huyeron o fueron atacados durante la crisis, es claro que no era seguro para cualquiera de ellos, especialmente los que habían tomado el lado de Gbagbo, una vez que su régimen cayó. Muchos músicos cantaron por la reconciliación durante el período de violencia, y Tiken Jah Fakoly y otro cantante de reggae Alpha Blondy, a quien estamos escuchando, han hablado abiertamente sobre la necesidad de la paz, al realizar una gira por todo el país con una serie de músicos populares africanos. En septiembre de 2011, abundaron los rumores en Abidján, la principal ciudad económica de Costa de Marfil, de que ciertos músicos habían huido del país, mientras que sobre muchos músicos que salieron durante la última crisis, era imposible decir si se habían ido a un viaje, o para escapar de la violencia por motivos políticos. Fadal Dey se fue a Malí por algunos meses por miedo a un ataque, pero Kajeem, quien interpreta el próximo tema, ya estaba fuera del país, en Suiza, y no lo consideraba seguro para regresar. El nuevo gobierno del presidente electo Alassane Ouatarra, sólo ha estado en el poder desde mayo de 2011, pero los músicos dicen que van a mirar y observar, y si es necesario, continuar con su música comprometida si no hay alguna mejora respecto al régimen anterior. Comentarios basados en un informe sobre Pakistán de Javed Aziz Khan, un ex presidente de la Unión de Periodistas de Jáiber Pastunjua, y otro sobre Costa de Marfil elaborado por Rose Skelton, un periodista independiente con sede en Dakar especializado en música de Africa Occidental. Estos informes son parte de una serie de artículos publicados por la ONG Freemuse, con motivo de que el 3 de marzo de 2012 se celebra un nuevo Día de la Libertad Musical. Más información puede ser encontrada en los sitios freemuse.org y musicfreedomday.org. En la primer parte hemos escuchado melodías de Pakistan interpretadas por Nusrat Fateh Ali Khan, Nazakat & Salamat Ali Khan, Abida Parveen, The Sabri Brothers y Haroon Bacha, mientras que los músicos de Costa de Marfil que nos acompañaron en la pare final fueron Tiken Jah Fakoly, Alpha Blondy, Fadal Dey y Kajeem. Es una realización de Jorge Laraia.
Género: Radio
Canal: Planeta Musical Sur
... ver+
Las creaciones de Randy Weston en el Día de la Historia Afroamericana logo de Planeta Musical Sur
En el Podcast  Musical Sur  en  Mundo y sociedad
58:35 min | hace 3 meses
El hecho de que se haya logrado tener un “Mes de la Historia Afroamericana” se debe a los Movimientos por la Liberación Ne gra en los EEUU de los años '60 y la terca persistencia del historiador negro Carter G. Woodson, quien empezó a proponer una Semana de Historia de los Negros, en aquella década de 1920. Y durante esta hora vamos a desarrollar, sintéticamente, tres historias afroamericanas: la de la revolución negra de Haití, la del preso político Mumia Abu-Jamal, y la del pianista y compositor Randy Weston. Mientras estamos en el mes de febrero, una vez más, los periódicos y canales de televisión destacarán la programación que muestra más caras negras de lo normal. Algunos medios presentarán películas o documentales, mientras otros destacarán la historia para celebrar el Mes de la Historia de los Negros. Indudablemente se proyectará el épico discurso pronunciado en la “Marcha sobre Washington”, en un video borroso en blanco y negro como el mero símbolo de otra época con su coletilla principal, ¡”Gracias a Dios todopoderoso, por fin somos libres!” ––una inquietante e irónica burla del estado verdadero de la gran parte de América Negra. Un video que no se proyectará, como de costumbre, muestra una de las últimas conferencias de prensa del primer (y tal vez único) magistrado negro de la Suprema Corte de Estados Unidos, Thurgood Marshall. Está debilitado y enfermo, pero con la presencia de ánimo para declarar: “Todavía no soy libre”. Para millones de estadounidenses negros, este Mes de la Historia de los Negros, aunque tal vez sea rico simbólicamente, llega en medio de la pérdida más grande de sus activos colectivos en la historia, cuando existe agobiante desempleo, inquietantes ejecuciones de hipotecas, escuelas públicas que imparten más (des)educación que educación, rabioso terrorismo policial, y tal vez los más altos índices de encarcelamiento de los negros en la historia de Estados Unidos, y todo lo que esto implica. Y aquí comienza la primer historia afroamericana. El gran historiador revolucionario marxista, C.L.R. James, en su obra maestra Los Jacobinos Negros, una Historia de la Revolución Haitiana, evidencia cómo los líderes, incluyendo el General Toussaint L'Ouverture, intentaron una y otra vez traicionar a la Revolución. Pero enfrentaron a dos fuerzas implacables: el racista y recalcitrante gobierno francés de Napoleón (quien quiso reimponer la esclavitud) y los militantes soldados negros quienes siguieron adelante hacia la Revolución. En un prólogo a una de las muchas ediciones de Los Jacobinos Negros, James recuerda que “…fueron los esclavos los que hicieron la Revolución, aunque muchos de los líderes esclavos ni siquiera sabían leer o escribir”. Pero sabían pelear, de esto no cabe la menor duda. En este Mes de la Historia de los Negros, hoy dedicamos todo el programa al legendario pianista y compositor Randy Weston, cuya vida es nuestra segunda historia afroamericana. En las últimas seis décadas, Weston ha sido uno de los primeros músicos que incorporaron el vasto legado rítmico africano al jazz. Sus canciones más conocidas son “Little Niles”, “Blue Moses” y “Hi Fly”, y su álbum de 1960 “Uhuru Afrika” marcó un hito porque celebraba los movimientos independentistas de África, y la influencia de la música tradicional africana en el jazz. El disco, que comenzaba con un poema sobre la libertad del escritor afroamericano Langston Hughes, más tarde fue prohibido por el régimen sudafricano del apartheid, junto con los álbumes de Max Roach y Lena Horne. En 1961 Rady Weston viajó a África por primera vez como parte de una delegación en la que también estaba Nina Simone, en un viaje que transformaría la vida de Weston, quien finalmente se fue a vivir ahí en 1967. En 2001 fue nombrado Master de Jazz por el fondo National Endowment for the Arts, mención que se considera el mayor honor en el mundo del jazz. En un reportaje que le hiciera Amy Goodman para DemocracyNow, Weston cuenta sobre su colaboración con el poeta Langston Hughes, cómo el creador de la fe rastafari Marcus Garvey, y el cantante y activista de los derechos civiles, Paul Robeson, influyeron en su vida, su amistad con la estrella afrobeat nigeriana Fela Kuti, cómo logró “hacer que la gente entienda el impacto que los ritmos africanos tienen en la música del mundo, ya sea de Brasil, Cuba, Mississippi o Brooklyn. Y afirma Weston Si no tienes ese pulso africano, no hay nada”. Ahora, a los casi 86 años de edad, Weston sigue viajando por el mundo y en 2010 publicó Rítmos africanos: autobiografía de Randy Weston. Y nuestra tercer historia es la de Mumia Abu-Jamal, un periodista y escritor africano-americano que se encuentra en manos del Estado norteamericano desde diciembre de 1981, cuando lo balearon, golpearon, detuvieron e inculparon del asesinato de un policía en Filadelfia, para luego condenarlo a muerte en un juicio considerado por muchos como racista e injusto. Es uno de los presos políticos más reconocidos del mundo, en realidad encarcelado por ser congruente con sus ideas de libertad y justicia, su historia en el partido Panteras Negras, su cercanía a la organización norteamericana "MOVE" que desarrolló una intensa actividad política durante gran parte de la década de los 70 y los 80, principalmente en la ciudad de Philadelphia, y a su palabra combativa. En octubre de 2011, la Suprema Corte por fin declaró a la pena de muerte ilegal y anti-constitucional. Y dos meses después, el Fiscal Seth Williams anunció que ya no buscará la sentencia de muerte. Esta derrota de los enemigos de Mumia ha sido festejada en todas partes del mundo. Pero el estado no ha desistido en sus esfuerzos para silenciarlo, tanto que ahora pretenden someterlo a una muerte lenta en prisión. Cuando fue trasladado al penal de mediana seguridad Mahanoy, se presionó a las autoridades carcelarias para mantenerlo en “el hueco” bajo condiciones de tortura. Pero gracias a la influencia ejercida por miles de personas, tuvieron que sacarlo de ahí y enviarlo a la Población General. Ahora existe un amplio movimiento internacional para llevarlo a casa. Comentarios basados en un escrito del 21 enero de 2012 de Mumia Abu-Jamal, en una traducción del inglés por Fatirah Aziz, una nota de noticiasdelarebelion.info, y otra de democracynow.org. En cuanto a la música de Randy Weston que compartimos, abrimos el programa con temas de su disco Uhuru Afrika, de 1961, para cerrar la primera media hora con los temas Hi-Fly y Little Niles del disco Tanjah, mientras que la segunda parte la dedicamos al disco the Spirits Of Our Ancestors (1991). Es una realización de Jorge Laraia.
Género: Radio
Canal: Planeta Musical Sur
... ver+
Desde Colombia, los sonidos originales de la cumbia y el porro logo de Planeta Musical Sur
En el Podcast  Musical Sur  en  Mundo y sociedad
58:17 min | hace 3 meses
“El sonido original de la Cumbia: La historia de la cumbia colombiana y del porro según lo registrado por el fonógrafo entr e 1948-79”, es una compilación que ha publicado Soundway Records, una de las principales discográficas dedicadas a las llamadas músicas del mundo. En esta ocasión, presenta a las sensaciones musicales de la cumbia y el porro, dos estilos ricamente incorporados al patrimonio de Colombia y sus diversos paisajes sonoros. "Todo el álbum es simplemente impresionante, con una excelente lista de canciones" afirmó el músico y productor francés Laurent Garnier. En general se puede dividir la música colombiana según cuatro regiones: la de la costa del Atlántico, la del Pacífico, la región andina y la de los Llanos Orientales. La música del Pacífico con cierta influencia española, tiene ritmos como el currulao, en el cual predominan los tambores. Con similar influencia española, la música de la región andina tiene los ritmos de bambuco, pasillo, guabina, torbellino, y varios otros, todos interpretados con instrumentos de cuerda o con piano, pero cabe destacar que hay una gran diferencia con la música andina del Ecuador, Bolivia y Perú. Mientras que la música llanera se oye en general interpretada con arpa, cuatro y maracas. Por fin, la música del Atlántico o del Caribe, tiene ritmos calientes propicios para el baile como la cumbia, el porro y el mapalé. La cumbia se acompaña especialmente con la guacharaca, un instrumento musical de rascado que se compone de dos partes: la guacharaca misma, de superficie corrugada, y el peine o trinche, hecho de alambre duro y mango de madera, usado para rascar la superficie corrugada de la guacharaca. Derivada del vocablo africano "Cumbé" que significa jolgorio o fiesta, la cumbia es el ritmo colombiano por excelencia, cuyo origen parece remontarse alrededor del siglo XVIII, en la costa atlántica de este país, y es el resultado del largo proceso de fusión de tres elementos etnoculturales como son los indígenas, los blancos y los africanos, de los que adopta las gaitas, las maracas y los tambores. Su lejano origen se entreteje en la historia latinoamericana, cuando una vez agotadas las fuerzas indígenas para los trabajos de explotación de las minas y otras duras labores, los españoles resuelven importar negros. De la mezcla de esos tambores africanos y la romanza española, nace la cumbia. A partir de los años treinta del siglo pasado, la difusión de este género lo obliga a transformarse, para lograr penetrar en la estética musical de las clases acomodadas y medio altas de la sociedad urbana colombiana, y también en algunos sectores de la sociedad rural, que consideraban este ritmo indigno e insignificante. De la cumbia que en su forma auténtica era exclusivamente instrumental, y fue interpretada por muchos grupos gaiteros a través de la costa caribe colombiana, se pasó a la cumbia con letras incluidas, evolucionando al punto de incluir acordeón y más tarde instrumentos electrónicos y orquestación completa. La cumbia orquestada, es decir, la cumbia moderna, adquirió un ritmo encantador que se comenzó a escuchar en clubes, fiesta y millones de hogares. Para las clases populares fervientes de la cumbia, este cambio significó, una toma de conciencia sobre el hecho de que su música si pudo ser legitimada, digna de ser tomada en cuenta como una forma de arte, sin ningún complejo de inferioridad respecto a otras expresiones musicales. El otro ritmo perteneciente a la música del Atlántico o del Caribe, aunque no tan conocido como la cumbia, es el porro, un ritmo del folclor caribeño que contiene baile y canto. Tiene variantes como el porro tapao o puya y el porro palitiao, un ritmo más rápido que la cumbia. En un comienzo, el porro se interpretaba con instrumentos indígenas, y actualmente es interpretado por orquestas de salón y bandas papayeras, que son orquestas de música popular de la costa norte de Colombia, donde el grupo se compone principalmente de metales y percusiones (como platillos y maracas), y no es raro también el uso de voces y acordeón. Entre los aires que interpreta una banda papayera se destacan el porro, la cumbia y el vallenato. El nombre de estas bandas deriva de los frutos huecos del árbol papayo, que fueron los primeros instrumentos de vientos que utilizaron para hacer su música. Pero para que la cumbia llegara a convertirse en símbolo de identidad nacional, tuvo que pasar por el proceso de “blanqueamiento”, al igual que el tuvieron que pasar muchos ritmos musicales, ocultando los elementos negro-africanos. Aunque siempre ha llevado en su interior una fuerte huella africana, se comenzó a interpretar en forma estilizada por grandes orquestas en los años cuarenta y cincuenta, haciéndola más accesible estéticamente, y más aceptable socialmente, a la clase media en el interior del país y para promover su difusión en el ámbito internacional. Hoy la cumbia evidencia un fenómeno de comercialización tal, que se ha transformado hasta dejar de constituirse en signo de identidad costeña o colombiana. Es así como muchos grupos y músicos, reconociendo el potencial económico de este género, han seguido produciendo cumbias en los diversos países de América Central y otras regiones latinoamericanas. Estas cumbias fueron transformadas para adaptarse al gusto de poblaciones con tradiciones estéticas muy diferentes a las de la cultura costeña que la originó, o a situaciones sociales totalmente distintas, como es el caso de la cumbia villera en Argentina. Comentarios basados en una nota de Amy Cunningham, otra de María del Pilar Jiménez González publicada en el sitio cumbia.info, y notas del sitio colombia-sa.com. En cuanto a la música, debo decir que me resultó difícil seleccionar algunos de los 55 temas que incluyen los 2 CD titulados “El sonido original de la Cumbia: La historia de la cumbia colombiana y del porro según lo registrado por el fonógrafo entre 1948-79”, una compilación que ha publicado Soundway Records, que se puede adquirir ingresando al sitio soundwayrecords.com/catalogue/the-original-sound-of-cumbia.html. Es una realización de Jorge Laraia.
Género: Radio
Canal: Planeta Musical Sur
... ver+
Irena Sendler y el festival Przystanek Woodstock, dos momentos en la historia reciente de Polonia logo de Planeta Musical Sur
En el Podcast  Musical Sur  en  Mundo y sociedad
58:33 min | hace 3 meses
Uno fue hace pocos meses, más precisamente en agosto pasado, cuando cientos de miles de jóvenes se dieron cita en Kostrzyn, u na remota ciudad polaca que todos los veranos recibe al festival Przys tanek Woodstock, a donde convergen en esa época del año, todos los caminos musicales en Polonia. En el otro momento, mucho más conmovedor y emocionante, vamos a recordar a Irena Sendler, la asistente social que organizó la huida de 2.500 niños judíos del gueto de Varsovia durante la II Guerra Mundial. A pesar de su proeza, el reconocimiento le llegó un poco tarde. “Estoy cansada, es demasiado para mí”, decía tras los homenajes. Cuando comenzó la II Guerra Mundial en septiembre de 1939, el ejército alemán ocupó la mitad occidental de Polonia, con lo que a casi dos millones de judíos polacos se les obligó a trasladarse a guetos rodeados por muros y alambradas con una administración propia muy limitada, que recordaba a los campos de concentración. Cada gueto contaba con un consejo judío que se encargaba de organizar el alojamiento, la sanidad y la producción. Se les proporcionaba alimentos y carbón, y los productos manufacturados se enviaban fuera del recinto. Sin embargo, el suministro de comida que permitían los alemanes consistía principalmente en cereales y algunas verduras y hortalizas (nabos, zanahorias y remolacha principalmente). La ración oficial del gueto de Varsovia no alcanzaba las 1.200 calorías por persona, y el desempleo y la pobreza estaban muy extendidos. En las casas llegaban a vivir de seis a siete personas en cada habitación, y el tifus era habitual entre la población. Cuando terminó la guerra habían muerto 6 millones de polacos, y quedaron vacíos seis campos de exterminio que los alemanes construyeron en el actual territorio de Polonia, entre los que estaban los tristemente célebres Auschwitz y Treblinka. Y en ese año de 1939, la vida de una joven mujer nacida en Varsovia, que por entonces sólo tenía 29 años, se vería transformada hasta límites impensados. Irena Sendler fue siempre una mujer de gran coraje, muy influida por su padre, un médico rural que murió cuando ella era sólo una niña, y del que aprendió que a la gente se la divide en buenos y malos sólo por sus actos, no por sus posesiones materiales, y a ayudar siempre a quien lo necesitase. Cuando Irena se hizo mayor, comenzó a trabajar en los servicios sociales del ayuntamiento de Varsovia, al tiempo que se unía al Partido Socialista Polaco, siempre con el afán por ayudar a pobres, huérfanos y ancianos, tal y como le había enseñado su padre. Su historia era desconocida para la opinión pública hasta que en 1999 unos estudiantes de un instituto de Kansas, en Estados Unidos, descubrieron gracias a un trabajo de clase que una polaca había salvado la vida de, nada más y nada menos, 2.500 niños judíos durante la Segunda Guerra Mundial. El otro momento al que aludíamos al comienzo del programa, podría comenzar cuando un tren, de oxidada herencia socialista, va atravesando los voivodatos (como se denominan las provincias polacas) a velocidad burocrática desde hace casi cinco horas de su partida. Y no es ni siquiera la mitad del camino que une Cracovia con Kostrzyn, la remota ciudad polaca que todos los veranos recibe al festival Przystanek Woodstock. En épocas en que los festivales de rock se convirtieron en máquinas de promoción para grandes corporaciones o gobiernos, el espíritu libre y hippie del Woodstock original sigue vivo en Europa del Este, con un festival gratuito que convoca a unas 400.000 personas desde 1995. La organización corre por cuenta de la Gran Orquesta Caritativa de Navidad, una organización de bien público que recauda fondos con fines solidarios, y lo celebra en cada inicio de agosto con esta fiesta de escala continental. Muy cerca de la frontera con Alemania, todos los veranos los jóvenes polacos (junto a muchos vecinos teutones) se reúnen para acampar durante tres días y dar vida al encuentro, cuyo nombre oficial se traduce como “Estación Woodstock”. Inmersos en un correcto caos, aprovechan el corto período estival para romper con la hibernación obligada y la reclusión, a la que se ven sometidos durante los gélidos meses invernales, para demostrarle al mundo que en Polonia hay lugar para la diversión. Para la medianoche, cientos de mochileros, que cargan más cervezas que ropa, esperan ansiosos en la estación de Wroclaw la llegada de la caravana ferroviaria. Si ya es costumbre en Polonia que en los trenes de larga distancia se sobrevendan boletos y los resignados pasajeros viajen parados en los pasillos o sentados en el suelo, animarse a llegar a Kostrzyn durante el primer fin de semana de agosto, es una misión reservada para fanáticos y aventureros. Comentarios basados en un artículo de Monika Scislowska desde Varsovia para AP, publicado en el Diario Río Negro, y otro de Mariano García publicado en fronteramusical.com.ar. En cuanto a la música que hemos escuchado, durante la primer parte del programa corresponde al grupo polaco Kroke, que significa Cracovia en yiddish, formado en 1992, de su disco Klezmer Acoustic Music (1996). Aunque se lo conoce principalmente por ser una banda klezmer, Kroke crea y toca composiciones originales empleando ornamentación auténtica, estilos y escalas tanto de música klezmer como sefardí, dando como resultado un sonido que es a la vez contemporáneo, y distintivamente judío. Y en la segunda media hora fueron canciones de la ya comentada banda polaca Enej, correspondientes a su disco Folkrabel del año 2010. Es una realización de Jorge Laraia.
Género: Radio
Canal: Planeta Musical Sur
... ver+
Canciones e intérpretes de la llamada música rebelde irlandesa logo de Planeta Musical Sur
En el Podcast  Musical Sur  en  Mundo y sociedad
58:24 min | hace 3 meses
Desde hace algo así como 800 años, el pueblo irlandés vive bajo la opresión de un invasor extranjero, que ha saqueado, ases inado, violado y torturado a los irlandeses. Desde hace 800 años, el pueblo irlandés ha intentado, de una manera u otra, liberarse del yugo protestante anglosajón. Tanto la guerra de independencia irlandesa, ocurrida entre 1919 y 1921, como la guerra civil irlandesa que tuvo lugar entre 1922 y 1923, son dos de los principales acontecimientos que marcaron la historia de Irlanda en el siglo pasado. Desde hace 800 años, el pueblo irlandés tiene un sólo grito: libertad, un grito que entre otras cosas ha generado la denominada música rebelde irlandesa. La música rebelde irlandesa, caracterizada por su fuerte componente político republicano, anti-británico y simpatizante del IRA, es un subgénero de la música folk irlandesa, con la que comparte casi todas las características, pero a diferencia de esta, sus letras hablan de la lucha por la libertad de Irlanda, de las personas implicadas en los distintos movimientos de liberación (especialmente los militantes del IRA), y de la unidad gaélica, arremetiendo contra los “invasores ingleses” y sus desmanes contra la población nativa. Con el tiempo, algunos grupos han realizado “crossovers” musicales, esto es, letras e instrumentación propias de la música rebelde irlandesa mezcladas con elementos del pop o el rock. Para que tengan una idea, una de las más famosas canciones Go on Home British Soldiers dice: Iros a casa, soldados británicos, iros a casa / ¿O acaso no tenéis una puta casa? / Durante ocho siglos sin temor os hemos combatido / Y seguiremos haciéndolo otros ocho más. / Si os quedáis, soldados británicos, si os quedáis / Nunca jamás venceréis al IRA / Los catorce hombres de Derry son los últimos que enterraréis / Así que aceptad este consejo y marchaos de aquí mientras podáis”. Aquí la canta el grupo Shebeen, que se formó en Glasgow en 1997, con una música que se podría calificar como una mezcla de folk-rebelde irlandés a ritmo de rock. Y escuchen como la corean. La música rebelde irlandesa ha sido en varias ocasiones objeto de amplia notoriedad, inclusive ha sido frecuentemente objeto de polémica. Algunos de los grupos más agitadores fueron proscritos en las emisoras de radio de la República de Irlanda en los años ochenta. Más recientemente, la música de los Wolfe Tones fue vetada en los vuelos de Aer Lingus, después de que el político unionista Roy Beggs Jnr. comparara sus canciones con discursos de Osama bin Laden. La versión que los Wolfe Tones hicieron del clásico A Nation Once Again fue votada mejor canción del mundo entero en una encuesta realizada por la BBC a sus oyentes en 2002. The Wolfe Tones es la más importante banda de música rebelde irlandesa, profundamente enraizada en la música tradicional. Tomaron su nombre del padre del republicanismo irlandés Theobald Wolfe Tone, uno de los líderes de la Rebelión de 1798, aunque tiene un doble sentido, pues se llama ‘wolf tone' a un sonido distorsionado que puede afectar a los instrumentos de la familia del violín. Los orígenes del grupo datan de 1963, cuando tres amigos de la infancia en el suburbio dublinés de Inchicore, los hermanos Brian y Derek Warfield y Noel Nagle, comenzaron a tocar juntos por diversión, aunque luego recorrerían festivales de toda Irlanda. Más tarde se incorporaría Tommy Byrne. En los '90 surgieron problemas entre Derek Warfield y los otros tres Tones, lo que se ha definido como toda una “escisión”. Ambas partes dicen ser los fieles depositarios del auténtico espíritu de los Wolfetones y por eso no renuncian a usar el nombre del grupo. Entre sus canciones se destaca Admiral William Brown, en honor a nuestro Almirante Brown. Si bien la canción es en inglés, una estrofa dice en castellano "Las Islas Malvinas Argentinas", en una muestra de que siempre hubo buena relación entre estas dos naciones. Otro de los más famosos grupos que se dedicaron a la música rebelde irlandesa fue Éire Óg, ("Joven Irlanda"), un grupo formado en Glasgow a principios de los años 90. Se les reconoce como contribución propia la introducción de ritmos de batería en composiciones puramente folk, que dan como resultado una cadencia semejante a la del rock. Este formato gozó de gran éxito, y fue adoptado por otros grupos afines. Gracias a esto, se convirtieron en uno de los grupos rebeldes más populares durante el periodo de lucha civil, anterior al alto el fuego del I R A de finales de los años 90. Por ellos, vamos a escuchar ahora The Boys of the Old Brigade, una canción sobre la guerra de la independencia irlandesa de 1919 en la que se enfrentaron el IRA y el Ejército Británico. En la canción un padre le cuenta a su hijo cómo se unió al Ejército Irlandés en aquella época, el recuerdo de los compañeros junto a los que luchó contra los británicos, y la nostalgia de aquella camaradería y lucha idealista. Como vemos, la música rebelde irlandesa es producto de la causa por la independencia de Irlanda del yugo inglés. Así, muchos de sus líderes y combatientes son retratados en canciones que los recuerdan a sus compatriotas y al mundo en general. Es el caso de James Connolly, un líder obrero irlandés y socialista. Nacido en Edimburgo, hijo de padres emigrantes irlandeses, dejó la escuela para trabajar a los once años, y posteriormente se convirtió en el líder del nacionalismo irlandés de izquierdas de su época, siendo su objetivo último el establecimiento de una república irlandesa socialista e independiente, libre de la ocupación británica. En 1913, en respuesta al lockout de ese año, formó el Ejército Ciudadano Irlandés, un grupo de trabajadores entrenados y armados que luchaban por defender a los trabajadores y organizaban huelgas en toda la isla de Irlanda. En 1916 Connolly ya era comandante de la Brigada de Dublín, y participó en la Insurrección de Pascua contra las fuerzas británicas. Fue gravemente herido en la batalla, y posteriormente ejecutado por los ingleses el 12 de mayo de 1916 en la prisión de Kilmainham. A lo largo del programa compartimos interpretaciones de los más representativos músicos de la canción rebelde irlandesa, como el grupo Shebeen, The Wolfetones, Athenrye, Boog Savages, Eire Og, Gary Og, The Malleys, Charlie And The Bhoys, Margo O'Donell, y un tema interpretado por Paul McCartney, allá por 1972. Obviamente, la canción, titulada “Dar a Irlanda de nuevo a los irlandeses”, fue prohibida en el Reino Unido. Es una realización de Jorge Laraia.
Género: Radio
Canal: Planeta Musical Sur
... ver+
Anibal Sampayo, un luchador social que padeció cárcel y exilio, y un músico de referencia del folclore latinoameri... logo de Planeta Musical Sur
En el Podcast  Musical Sur  en  Mundo y sociedad
58:24 min | hace 4 meses
Muchos pueden suponer que este espacio sea insuficiente para referirse a Aníbal Sampayo. Aunque felizmente el comentario se ab revia con la sola mención de su nombre, que equivale al ya reconocido y popular trovador de la "heroica" Paysandú, quien con su proyección folklórica logró ubicarse en un envidiable sitial de popularidad, nacional e internacional. Alrededor de 200 obras de su inspiración grabadas (sin grabar el número sería incalculable), varias de ellas lanzadas a otros mercados y llevadas al disco en distintos idiomas, constante renovación de las ediciones de sus álbumes por lo éxitos de venta, y la inclusión de sus temas en los repertorios de los más renombrados artistas, son índices más que elocuentes de la personalidad de este hombre que, dejando un poco de lado el paisaje, le canta a algo más importante: el hombre y su sentir, en su propio lenguaje de esperanza. Fue compositor y poeta esencial del Río Uruguay. Creador del clásico "Kichororó", pagó con el exilio su militancia en Tupamaros. Logró aquello que, como se dice, es la aspiración postrera de un artista popular: volverse anónimo. Exquisitas canciones como Cautiva del río y Río de los pájaros habían dejado de pertenecerle, y refulgían en voces como las de Mercedes Sosa, Jorge Cafrune, Alfredo Zitarrosa, José Larralde, Liliana Herrero, Silvia Iriondo y muchos mas. La noticia seca dijo que el cantautor uruguayo Aníbal Domingo Sampallo Arrastúe murió el 10 de mayo de 2007 en la ciudad donde había nacido, Paysandú, 378 kilómetros al norte de Montevideo, a los 80 años. Sampayo estaba aquejado del mal de Alzheimer desde hacía dos años, y en los últimos tiempos permaneció internado en una residencia para ancianos, visitado puntualmente por su compañera Estela. Anibal Sampayo fue poeta, compositor, cantante, admirador de Atahualpa Yupanqui y Raúl Sendic y amante del Río Uruguay, al que le cantó en variadas obras inmortalizando aquello de que "el Uruguay no es un río: es un cielo azul que viaja". Había nacido el 6 de agosto de 1926 en Paysandú, y el amor por el pago no contradecía su espíritu peregrino. A los 18 se radicó en Paraguay donde llegó a trabajar en un circo. Ahí hizo sus primeras armas como cantante y guitarrero; después, corrido por la dictadura de Stroessner, vivió en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia. El conocimiento de las miserables condiciones sociales de los mineros le despertó una conciencia que, con los años, derivaría en su adhesión a los Tupamaros. Este hombre plurifacético merece estar en la memoria de todos los uruguayos, y también por que no, en la memoria de todos los argentinos, brasileros y paraguayos, porque ha recorrido sus caminos sin prisa pero sin pausa, dejando su mensaje musical o, por el contrario, abrevando en sus fuentes y aprendiendo a ejecutar instrumentos podríamos decir "exóticos" y muy difíciles de ejecutar, como lo es el arpa guaraní. Sobre sus orígenes, el mismo cuenta que: "mi madre, nieta de una España vasca y coplera, empujaba mis sueños pentagramados... mi padre, toda una herencia de acordeones, guitarras y arpas que venía de una bisabuela india, Guaicurú, de las Misiones Orientales, de nombre Antechel, y un Rodriguez español aquerenciado en el Alto Uruguay. De esa unión nació mi abuela que se casó con un Sampayo, nómade, carretero, que un día cruzó la frontera para establecerse en nuestra tierra oriental." En una conversación que tuvo con José Larralde, contaba con respecto a su ideología de izquierda que -Me fui haciendo, pero yo no entré a la política por los libros. Entré por la vida misma. En mis canciones están los que viven al lado del río, los hacheros, el paisaje del hombre del litoral abandonado, solo con su frío y su hambre sobreviviendo en benditos o cayampas. Me dolía América Latina y llevé ese dolor a la música. Sobre todo después de estar con los mensú en los yerbatales y ver como los reventaban en la selva. En esos viajes recogí material para hacer lo que debería hacer cualquier cantor o compositor: cantar a su tierra y a su gente. Cuando en Uruguay surge el Frente Amplio canté en casi todo el país en sus actos. Había mucho lío con las bandas fascistas y a nosotros nos tenían marcados, pero nuestra custodia era la gente. Para esa época conoce a Raul Sendic, a quien admiró y siguió, y decide integrarse al movimiento tupamaro, del que aquel había sido uno de los fundadores. Luego fue detenido y torturado por la dictadura militar uruguaya en 1972, la que lo sentenció a ocho años de prisión. En 1980 recobra la libertad y, de inmediato se integra a la lucha por Ia liberación de todos los presos políticos uruguayos. Europa, Cuba, México y Nicaragua conocen de su mensaje revolucionario. Sobre su cautiverio confiesa: Para mí la cárcel fue como una escuela. Después de andar tanto, en la cárcel ordené mis ideas y leí mucho. Al principio no nos daban ni lápiz ni papel, pero cuando nos lo dieron escribí la cantata a Leandro Gómez, que fue un artiguista. Y yo soy un artiguista. A lo largo de su extensa carrera, Anibal Sampayo actuó en los mas diversos escenarios como en Cuba donde participó como representante de Uruguay en el "Encuentro Mundial de la Canción Protesta", en la Folkestshus de Estocolmo, en homenaje al Premio Nobel de Literatura Gabriel García Márquez, y se presentó en teatros, radio y televisión de México, Panamá, Venezuela, Bolivia, y Nicaragua; y en diversas ciudades y canales de televisión de Suecia, Dinamarca, Canadá y Australia. En 1963 recibe el "Disco de Oro" otorgado al compositor más popular de Uruguay y Argentina. En 1964 es premiada en Cosquín su más conocida creación "Río de los Pájaros". En 1969, en reconocimiento a su trabajo de difusión de la cultura y música popular en Latinoamérica, la Organización de Estados Americanos le otorga una plaqueta de oro, y en 1993 gana el "Charrúa de Oro" en el Festival Nacional de Folclore en Durazno, Uruguay. Su muerte, que no fue sorpresiva, invadió de pena a todo el Río Uruguay. Y los pescadores, las torcazas y los camalotes, se quedaron, de alguna manera, sin voz. Una voz severa pero serena, precisa, inquebrantable, que vivirá entre nosotros. Comentarios basados en un artículo de Mariano del Mazo publicado en el diario Clarín, otro en uruguayinforme.com, y un tercero de una entrevista de Nelson Caula a Sampayo, en el 2003, mientras que la voz de Anibal Sampayo fue extraída de una producción realizada por la Agencia Radiofónica de Comunicación perteneciente a la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad Nacional de Entre Ríos. En cuanto a las canciones, compartimos varias de sus creaciones, algunas interpretadas por Anibal Sampayo, otras donde lo acompañan Pepe Guerra, el grupo chileno Somos, y el dúo Larbanois-Carrero, y otras en las voces de Mercedes Sosa, Orlando Veracruz, Jorge Cafrune, Jose Larralde y El Zurdo Martinez, mientras que para el final dejamos un homenaje a Sampayo titulado “Gracias Anibal” interpretado por Nestor Barboza, el Casupeño. Es una realización de Jorge Laraia.
Género: Radio
Canal: Planeta Musical Sur
... ver+
Con la Orquesta de Virtuosos de Chaabi El Gusto renace un antiguo ritmo de Argelia logo de Planeta Musical Sur
En el Podcast  Musical Sur  en  Mundo y sociedad
58:13 min | hace 4 meses
Los llaman el "Buena Vista Social Club argelino", porque medio siglo después de su separación, los viejos músicos del grupo "El Gusto", judíos y musulmanes, se reencuentran y le dan un nuevo impulso a la música chaâbi. Una música urbana, poética y popular que floreció en los años 30 y 40 en Argelia. Al igual que los cubanos del "Buena Vista Social Club", los músicos de "El Gusto", a quienes la historia los separó y la música los reúne, son protagonistas del disco que vamos a difundir, además de un sinnúmero de recitales y el corazón de un documental, donde se rescata la memoria de los cabarets y de las orquestas del antiguo Argel. Como tituló RFI en su portal a este acontecimiento: " El Gusto ", es el evento mundial de este otoño 2012. Argelia, tierra de folklore y tradiciones, posee una música variada y rica según sus diferentes regiones. La música arabo-andaluza es, hoy, la música clásica argelina por referencia. Se encuentran diversos instrumentos como el tamboril árabe que da ritmo a la orquesta, la derbouka, instrumento de percusión cubierto de una piel de oveja, o el ney, pequeña flauta de caña, y el qanoun que se parece a la cítara. Respecto a la música urbana, el Châabi y el Raï son las más famosas. El Raï es una mezcla de músicas tradicionales beduinas, latinas y también araboandaluzas que buscan transmitir la alegría de vivir y acontecimientos felices. Por su parte, El Chaâbi es la música popular nacida a comienzos del siglo XX en las tabernas de la alcazaba de Argel. Algunos dicen que fue inventada en la década de 1920 en el corazón de la Casbah de Argel por el gran músico de la época, El Anka. Y así, Argel es al chaâbi lo que Kingston es al reaggae, Chicago al blues, Atenas al rebétiko u Oran al raï. Sencillamente, música de los humildes que figuras al nivel de Rachid Taha o Goran Bregovic han expandido a otros territorios. Chaâbi quiere decir “popular” en árabe. Este género nacional nace en los recovecos de la Casbah de Argel, y constituye la vertiente popular de la música culta que viene de la gran cultura arábigo-andalusí medieval. Arte de la calle, de los barrios, de lo cotidiano, el chaâbi es un estilo de música muy difundido en el Magreb y particularmente en Argelia y Marruecos. Se inspira en la poesía oral heredada de las qasida, una forma poética propia de la Arabia preislámica, y de otras epopeyas beduinas y aunque el chaâbi es una música festiva, también cuenta la vida de ayer y de hoy, y los artistas se inspiran igualmente en temas actuales por lo que algunos lo han definido como el blues de la Casbah. Al principio Chaabi mantuvo un genero escandaloso, prosperando en sitios a puerta cerrada llamados "Mahchachat" en los que se bebía café y te y se fumaba cannabis. Sin embargo a finales de 1950 se convirtió en música popular de carácter religioso y poco a poco se fue como extinguiendo, cuando apareció el rai. Por eso, el impacto de este resurgimiento del chaabi producido por la Orquesta de chaabi El Gusto, que agrupa a cuarenta virtuosos de música chaabi, judios y musulmanes de ambos lados del Mediterráneo, en una excepcional combinación. París estrenó el pasado 9 de enero lo que, a la luz del lanzamiento mediático, puede convertirse en la sensación de la temporada: un documental, una serie de conciertos y un disco rescatan la memoria del chaâbi, la música que inspiró el raï. Y lo hace gracias a una suerte de Buena Vista Social Club argelino, es decir, al esfuerzo de reunir de nuevo, entrado el siglo XXI, a algunos de los músicos andalusíes que animaron durante los años cuarenta y cincuenta del siglo XX los cabarets de Argel, Orán y otras ciudades de Argelia . El documental El gusto (palabra española que viene a decir "duende" y "buen humor" en el particular lenguaje del chaâbi) se concentra en algunos de los más conocidos músicos de una orquesta de entonces en Argel, y que, ahora, décadas después, lleva ese nombre, El gusto, para su concierto de esas noches en París. Reunir a aquellos viejos músicos ha sido toda una epopeya, objeto del documental, realizado por una joven arquitecta y ahora cineasta, Safinez Bousbia. La particularidad es que entre los músicos, por primera vez en 50 años, se logra reunir con los argelinos a músicos procedentes de la diáspora judía, los que tuvieron que abandonar el país martirizado por años y años de guerra de descolonización, que impidió que la independencia de 1962 fuera completamente una fiesta. Entre esos músicos figura el pianista Maurice el-Medioni, ahora residente en Marsella. También es estrella el violinista oriental Robert Castel, hijo de uno de los fundadores del género en los años veinte, y Lili Labassi, uno de los primeros en cruzar las influencias de música bereber, música religiosa y música andalusí, para ponerla al servicio de los cabarets. Comentarios basados en una nota de Andrés Pérez corresponsal en París del Diario Público, de Madrid, y un informe de AFPTV, publicado por La Estrella Online de Panamá, en cuanto a la música corresponde al disco “El Gusto, separados por la historia, la música los reúne” de la Orquesta de virtuosos del chaabi El Gusto, de muy reciente publicación. Es una realización de Jorge Laraia.
Género: Radio
Canal: Planeta Musical Sur
... ver+
Habib Koité, entre las canciones y la defensa de los derechos de los niños logo de Planeta Musical Sur
En el Podcast  Musical Sur  en  Mundo y sociedad
04:09 min | hace 4 meses
Debieron pasar seis años desde la edición del anterior disco “Baro”, de Habib Koité, un largo período durante el cual e ste magnífico músico ha recorrido el mundo con su banda “Bamada” ofreciendo conciertos, impregnándose de otras culturas, y también reservando momentos para componer los once temas del siguiente disco que publicó, que aunque se grabó en tres continentes, tiene la huella musical indiscutible de Mali, su país de origen. Es dudoso que los malienses tengan algo que agradecer a los gobiernos corruptos y golpistas que en los primeros años de la independencia controlaban el país, pero la voluntad del entonces presidente Moussa Traoré de instaurar las Bienales culturales, dio como fruto un puñado de orquestas nutridas por los mejores artistas locales que aportaban al conjunto, los peculiares estilos de sus regiones de origen. Nombres como Ali Farka Toure, Oumou Sangaré, Salif Keita, o Toumani Diabaté, por hacer referencia a algunos de los que más suenan por nuestras latitudes, aparecen ligados a estos grupos, que sin duda, contribuyeron a popularizar por todo el mundo las músicas de Mali, y a prestigiar en el propio país una profesión que sólo se consideraba digna de la casta de los djeli (los griots). Y fue en ese ambiente donde Habib Koité pasó su juventud, y comenzó a forjarse su carrera como músico, iniciándola en el Instituto Nacional de las Artes de Bamako, hasta que a finales de los años 80 se dedicó por completo a su grupo Bamada. Para quiénes no están familiarizados con las músicas de Mali, la música de Koite ofrece una oportunidad para hacerse una idea de la riqueza cultural de ese país. La diversidad étnica y cultural se refleja en los estilos musicales peculiares de cada región, a los que suelen ceñirse la mayoría de artistas locales. Sin embargo, Habib Koité integra en sus composiciones el amplio patrimonio musical existente, recorriendo a lo largo de sus creaciones su vasta geografía. Según la revista Rolling Stone, Habib Koité es la mayor estrella pop de Mali, y de él el The New York Times ha dicho que su reputación como guitarrista ha llegado a ser casi mítica. Con esos comentarios encima, el músico ha vuelto seis años después de su última entrega discográfica, con un esperadísimo trabajo: el titulado Afriki, que se abre con esta canción: «Na maniá » que acabamos de escuchar. Koité ha desarrollado su propio estilo, que utiliza las ricas tradiciones de Mali, mezcladas con su propio sonido moderno. Ha adaptado los acordes y el sentir del kamale n'goni tradicional (o arpa juvenil) a su guitarra eléctrica, mientras que se adentra en las tradiciones profundas de la música de Mali, mezclando los sonidos del tama (tambor hablante) y bala (xilofón africano) con música de las regiones Bambara, al norte de Takamba y Songhai. En efecto, Afriki (África en el idioma bambara malinense) colmó las expectativas puestas en Habib Koité, que acompañado de su grupo Bamada narra en los once temas de este disco, la peripecia de sus compatriotas en su viaje emigratorio a Europa o Estados Unidos. Koité y su banda continúan en su línea de trabajo fundamental mostrando que están en plena forma; con canciones acústicas que remiten a la tradición sonora de los griots bambara de su pueblo, acentuadas por la inclusión de instrumentos tradicionales africanos casi olvidados, como el sokou o el djouroukéle. Pero Koité no cae en el antropologismo y en una revisión de las músicas tradicionales, sino que también se abre a nuevas sonoridades, que queda patente en la significativa apertura a la sección de vientos, como lo demuestra la inclusión de los arreglos, muy en plan soul –como no podía ser de otra forma- del saxofonista Pee Wee Ellis, un veterano colaborador de James Brown, en el tema “Africa”, que estamos escuchando. La temática que encierra el disco no deja de ser también sorprendente, ya que aunque hay canciones de amor (“Fimani”), temas intimistas (“N'Ba”) y temática tradicional, también hay un lugar para la reivindicación y la protesta, como queda de manifiesto en “Africa” y “Barra”, pues ese inmenso continente no es sólo el cúmulo de desgracias que nos presentan todos los días los informativos, sino que también es una tierra de esperanza y futuro. Pero no todo es música, canciones, giras y recitales en la vida de Habib Koite. En Bamako, la capital de Malí, una tarde de octubre de 2010 una gran multitud se congregó en el Museo Nacional de Malí para un propósito decididamente placentero: fue para celebrar junto al músico Habib Koité su toma de posesión como Embajador Nacional para la UNICEF, por primera vez en Malí. Este músico de renombre internacional ha conseguido numerosas distinciones, entre ellos Caballero de la Orden de las Artes y las Letras de Francia y la Orden Nacional de Malí, y es un representante permanente en los festivales del desierto y del Níger. Pero para un hombre tan dedicado a la promoción de los derechos del niño, la distinción como Embajador de UNICEF es algo muy especial. Durante la ceremonia, el Representante de UNICEF en Malí Marcel Rudasingwa dijo: "Habib Koité se distingue por su compromiso indiscutible, su interés y su generosidad en la promoción de los derechos de los niños, incluida la promoción del lavado de manos con jabón, como un simple gesto para salvar vidas". En medio de un grupo de funcionarios del gobierno, artistas y otros Embajadores de la ONU -, así como la familia de Koité, amigos y muchos admiradores- la ministra de Malí de la Promoción de la Mujer, Niñez y la Familia, Maiga Sina Damba, elogió la nueva nominación como Embajador de UNICEF para proteger a los niños. Por su parte el Director Regional de UNICEF para África Occidental y Central el Dr. Gianfranco Rotigliano dio la bienvenida a Habib Koité a su nuevo papel, expresando: "Al igual que todos nuestros embajadores, Habib fue elegido debido a su compromiso con las causas humanitarias y para con los niños. Estamos muy contentos de que se ha unido a la gran familia UNICEF". Y agregó el Dr. Rotigliano "UNICEF cree que es importante centrar nuestros esfuerzos en los más pobres, con el fin de reducir las desigualdades y construir un mundo mejor para los niños", y añadió que esperaba que el Sr. Koité iba "a trabajar para ganar los corazones de la gente de Malí por la causa de los niños en general, y las poblaciones vulnerables en particular. Finalmente, al dirigirse a la audiencia, Habib Koité, dijo que su objetivo como embajador de UNICEF de Malí, iba a ser una fuente de inspiración para los niños del país. "Voy a servir de ejemplo, y voy a luchar por una mejora continua de su estado", dijo. "Voy a ser el mensajero de su causa ante las autoridades y la opinión pública, para que se adopten los cambios de conducta necesarios". Como vemos, nacido de una larga lista de cantantes tradicionales o griots, Habib Koité se destaca como una rara especie de artista, comprometido igualmente con su oficio y con la defensa de los derechos del niño en todo el mundo. Comentarios basados en un artículo de María Zaloña publicado en javierortiz.net, y en una nota del sitio de UNICEF. Mientras que la música corresponde a los discos Baro y Afriki, de Habib Koité y su grupo Bamada, y un par de versiones de su actuación con el conjunto “Five Great Guitars ”. Es una realización de Jorge Laraia.
Género: Radio
Canal: Planeta Musical Sur
... ver+
Elza Soares, la cantante brasilera que es un ejemplo de lucha ante las adversidades que le tocó vivir. logo de Planeta Musical Sur
En el Podcast  Musical Sur  en  Mundo y sociedad
58:20 min | hace 4 meses
Nacida en una favela carioca, madrina del seleccionado campeón del mundo en 1962, expulsada del Brasil por los militares, rede scubierta por Caetano Veloso en los ‘80 y considerada la cantante del milenio por la BBC. También, hija de Louis Armstrong por un día y mujer de Garrincha por tres lustros. Esto y mucho más, se puede decir de Elza Soares, un mito que recorre de la gloria a la tristeza, y de la tristeza a la gloria, casi medio siglo de música brasileña. Nacida hace unos setenta años según su biografía autorizada editada a fines de los ‘90, y hace unos sesenta y cinco según los años que confesó en muchas de las entrevistas que le realizaron, Elza da Conceiãço Soares es hija de una pareja entre una lavandera y un operario, fue criada en la favela Agua Santa (del barrio carioca Engenho de Dentr) y si a los doce estaba casada, a los trece ya era madre, a los quince vio morir de hambre a su segundo hijo, a los veinte tuvo el quinto, y a los veintidós quedó viuda de un marido que una noche le disparó en un brazo por considerar que todas las cantantes eran prostitutas, dejándole una cicatriz que la acompañó durante toda su vida. Y ése es apenas el comienzo de una historia que la transformó en sinónimo de samba desde su primer álbum en los años ‘60, pero también la convirtió para casi todo Brasil en la malvada de su telenovela de quince años de amor junto a Garrincha, el ídolo con alma de pájaro atrapado por la diosa zulú. Una historia que, más allá de las idas y vueltas de su carrera musical, le escamoteó un reconocimiento masivo que recién ahora percibe en toda su magnitud. “¿Que ya es tarde? No, nada es tarde en esta vida, todo tiene su tiempo”, asegura ella. Y agrega: “Ahora Brasil me está devolviendo lo que me debe, pero aún le queda mucho por devolverme”. “Me gusta la cocina, me gusta muchísimo la cama, pero mi lugar decididamente es el escenario. Allí arriba todo es más intenso”, explica Elza Soares, que subió por primera vez en su vida a un escenario a los dieciséis años, cuando se presentó en el programa de premios del animador Ary Barroso. Al ir a anotarse, le dijeron que el único requisito era que debía lucir bonita. “¿Bonita cómo?”, se preguntó Elza, que siempre ha dicho que aprendió a cantar haciendo “scat”, como los grandes vocalistas de jazz, al subir cargando los baldes de agua en su cabeza por las calles de su favela. Pensando sólo en ganar el primer premio para alimentar a sus hijos, Elza se puso un vestido de su madre, veinte kilos más grande que ella, utilizando alfileres para disimular los lugares donde sobraba tela. Sin embargo, cuando le tocó su turno sobre el escenario, al ver a esa pequeña de pelo alborotado y ropa mucho más grande que ella, el público rompió en una humillante carcajada. “Pero... ¿de qué planeta viene?”, cuenta la leyenda que preguntó el animador. “Del mismo lugar que usted, señor Barroso. Del planeta hambre”, respondió la joven. “Fue un momento muy humillante”, recuerda Elza. Y sigue recordando: “Pero cuando canté mi canción con la voz ronca y arrastrada, como siempre me gustó hacer cargando mi balde con agua, la gente que se estaba riendo comenzó a callarse, y finalmente terminó aplaudiendo. Esa fue la primera vez que sentí que me llenaba de odio. Por toda la hipocresía de la situación, porque era una madre que estaba exponiéndome a todo aquello sólo porque necesitaba dinero para darles de comer a mis hijos. Sin embargo, allí fue donde todo comenzó. Ary Barroso me llamó a su lado, me abrazó y me dijo aquello de que había nacido una estrella. Y yo era tan ingenua que no dejaba de buscarla en el cielo”, dice la cantante. Víctima de un Brasil católico e hipócrita, que justifica el adulterio pero no perdona que el marido abandone el hogar, la pareja entre la cantante y el futbolista fue una polémica permanente. Cuando Garrincha dejó a su mujer y a sus hijas para ir a vivir con Elza la prensa los atacó permanentemente, las radios dejaron de pasar sus temas y la gente llegó a perseguirla por la calle y apedrear su casa más de una vez. Estaba claro que la suya estaba lejos de ser una pareja idílica. “Fue muy difícil, porque ni siquiera sabíamos que su alcoholismo era una enfermedad”, recuerda Elza, a la que un Garrincha ebrio llegó a partirle los dientes con un zapato. Juntos, los dos debieron ir al exilio cuando la dictadura militar les dio veinticuatro horas para dejar el país, en 1970. Se dieron cuenta de que la amenaza iba en serio cuando su casa fue ametrallada, y partieron hacia Italia, de donde volvieron sólo para que Elza terminase abandonando a un Garrincha que no se dejaba ayudar, y que murió en 1983, a los 49 años. “Yo siempre me considero una pionera en eso de ser novia de un jugador de fútbol”, le dijo Elza al diario O Povo, de Fortaleza. “Pero hoy ser novia de un jugador de fútbol es fácil, porque están llenos de dinero. Me gustaría verlas entonces, cuando los jugadores eran tan pobres como lo fue Garrincha, pero valió la pena.” Elza revivió en el 2000, cuando pudo exhibir orgullosa el título a la mejor cantante del milenio que le otorgó la BBC luego de una exitosa gira por Inglaterra que la llevó a cantar en el Royal Albert Hall y a que la crítica del Time Out británico la comparara con Louis Armstrong, Tina Turner, Edith Piaf y Celia Cruz. “Ya perdí la cuenta de las veces que vi a Elza caer al fondo de un pozo para volver a salir, golpeando la cabeza contra el techo”, le confesó al Jornal do Brasil su amigo Xangô do Salgueiro.. “Sus ausencias pueden durar años, pero siempre se recompone como si no hubiese pasado nada. Si no fuese así, ya hubiese enloquecido. Es como una Garrincha del escenario, que gambetea con su voz.” A pesar de los elogios cosechados en Inglaterra, a Elza no le fue fácil construir su último regreso. “Ella es una de las grandes cantantes que existen y es absolutamente contemporánea, pero las discográficas la consideran una pieza de museo, y por eso no se dignaron a producir el disco que ella se merecía”, se quejaba en el 2002 el director artístico de su disco Da cóccix até o pescoço, celebrado unánimemente en Brasil como el disco del año, antes de que Carlinhos Brown le cediese su estudio y el sello independiente Maianga decidiese editarlo, poniéndolo en los quioscos de todo el país junto a una revista. “Finalmente Elza tiene un disco capaz de representarla”, se enorgulleció Caetano Veloso. “La música no tiene geometría, es simplemente música. O es buena o es una mierda”, dice Elza. “Así que lo que uno tiene que hacer es agarrar la música buena y sacar lo mejor de ella, hasta hacer una cosa como este disco”, resume la cantante, sobre la que se filmó un excelente documental dirigido por Izabel Jaguaribe y Ernesto Baldan, que fue estrenado este año. “Siempre digo que la fama y el hambre son las mismas palabras”, dice Elza, haciendo un juego de palabras con “fome”, “hambre” en portugués. “Uno duerme con la fama y se sueña con el hambre, duerme con hambre y sueña con la fama. Y cuando le hablan del poder negro que aparece en varias de sus canciones, explica que no fue algo que busca. Porque como dice siempre: “no quiero ser portavoz de nada, porque los portavoces terminan sin voz. Por eso mi música, a pesar de todo, es alegre, porque simplemente permite que todos recordemos que se puede vivir mejor.” Comentarios basados en un artículo de Martín Pérez para el Suplemento Radar de Pagina/12, mientras que los temas escuchados pertenecen principalmente a los discos Do Coccix Ate O Pescoco, del año 2002, y Vivo Feliz editado en el 2003. Es una realización de Jorge Laraia.
Género: Radio
Canal: Planeta Musical Sur
... ver+
x
<< Anterior 1 2 3 4 5 Siguiente »