Des hace un tiempo se viene insistiendo en que parte de nuestra insatisfacción viene dada por el exceso de no...rmas, creencias y limitaciones que nos imponemos. Concretando en nuestro bienestar físico, ocurre lo mismo. Tanto el propio sedentarismo como las actividades que se nos recomienda realizar se mueven dentro de un marco limitador, demasiado normalizado. Para gozar de un bienestar pleno deberíamos recuperar el movimiento global, funcional y coordinativo. Necesitamos volver a jugar.