Ricardo Corazón de León continuó la cruzada tras la marcha de Felipe Augusto; conquistó los principales pu...ertos palestinos llegando hasta Jaffa, y restableció el reino latino de Jerusalén, aunque la ciudad, propiamente dicha, no pudo ocuparla. Negoció, por último, una tregua de cinco años con Saladino y reembarcó en el mes de octubre de 1192. Las tempestades invernales volvieron a sorprenderle y tuvo que refugiarse en Corfú donde fue capturado por el duque de Austria Leopoldo, que le puso en manos de su enemigo, el emperador alemán Enrique VI. Felipe Augusto aprovechó la ocasión para negociar con Juan sin Tierra, el hermano menor de Ricardo que no creía que éste regresara. Esperando recuperar la corona inglesa gracias al apoyo de Felipe Augusto, le rindió vasallaje en 1193. Después, tras el ataque de Felipe Augusto a las posesiones de los Plantagenet, Juan sin Tierra cedió al rey de Francia el Este de Normandía (salvo Ruán), Vaudreuil, Vernuil y Évreux por medio de un acuerdo firmado en enero de 1194. Ricardo fue finalmente liberado en 1194 y su respuesta fue inmediata. Obligó a Felipe Augusto a renunciar a la parte esencial de sus recientes conquistas por medio de un primer tratado llevado a cabo en enero de 1196. Las luchas entre ellos volvieron a reiniciarse y Ricardo invadió Vexin (1197-1198). Los dos reyes buscaban apoyos, mientras que, Inocencio III, que trataba de poner en pie una nueva cruzada, les obligó a negociar. La situación se arregló de manera súbita: durante el asedio al castillo de Châlus (Lemosín), en 1199, Ricardo fue alcanzado por una flecha muriendo pocos días después, el 6 de abril cuando contaba cuarenta y un años.