Pero no os ilusionéis, el éxito está de la mano de tres personas de un colegio público de Alcalá de Henar...es, no hay más.
Eduardo Gallego es una padre inquieto que ha llevado Iván, su hijo, y Nerea, a estar en lo más alto de la robótica educacional en el mundo, por encima de países como Japón, Estados Unidos o Irán. No ha sido una vez, ni dos, sino durante varios años. Esta disciplica se trabaja y mima en otros sistemas educaciones internacionales, sin embargo, en España no tiene apoyos. El resultado en los alumnos es sorprendente, sólo hay que escuchar a estos jóvenes que hemos entrevistado en De Ida y Vuelta, Radio 5, en el mismo aula de informática donde investigan cada semana.