Sigue Freixedo:
"A los que nos digan que Dios tiene el derecho de manifestarse como quiera y a los que nos presenten la teofanÃa del judeo-cristianismo como algo único, les diremos que si bien es cierto que Dios tiene el derecho de presentarse como quiera, no es lógico que lo haga con todas las extrañÃsimas circunstancias con que lo hizo en el caso del pueblo hebreo y por otro lado no estaremos de acuerdo de ninguna manera, en que el caso judeo-cristiano sea un caso único.
En este particular el judeo-cristianismo no tiene originalidad alguna tal como enseguida veremos. Lo que sucede es que los cristianos, al igual que los fieles creyentes de otras religiones, concentrados en el estudio y en el cumplimiento de sus dogmas y ritos, y aislados por sus lÃderes religiosos de las creencias y ritos de otros pueblos, han ignorado y continúan ignorando hechos históricos que por sà solos son capaces de sembrar grandes dudas sobre la originalidad y la validez de las propias creencias religiosas.
-Ambos acompañaron "personalmente" a sus protegidos a lo largo de toda la peregrinación ayudándolos directamente a superar las muchas dificultades con que se iban encontrando en su camino.
-Por supuesto, como no podÃa ser menos, ambos pueblos fueron instruidos detalladamente acerca de cómo habÃan de construir un gran templo en el lugar en donde definitivamente se instalasen.
Comentarios (1)
Primavera
Tiene mucho de verdad, aunque por costumbre, por aceptar verdades tragadas sin pensarlas, por inercia, etc. muchos nos resistimos a aceptarlas.
09/03/2012 a las 03:43