Nazario Moreno, “El Chayo” o “el más loco”, escribió su propia biblia. Se creía un apostol. Salvador de la humanidad. Fundó su propio imperio de las drogas al amparo de la religión, la fe y la desesperanza de los michoacanos. Su “santo” propósito: mantener libre de delincuentes a la entidad. Excepto ellos.
p.d. Hoy a las 4, La familia michoacana perderá su voto en el Congreso. Se quedará sin diputado. El “dipututito” Julio César Godoy será desaforado.