A pesar de la infidelidad manifiesta de Israel a lo largo de su existencia, Dios siempre en su misericordia, p...ermitió que se levantaran hombres que se pusieran en la brecha, intercediendo por el pueblo de Dios u obrando a favor de él. Tal es el caso de Moisés, muchos de los Jueces, profetas, etc. Uno de esos hombres, fue sin duda Daniel.
El Señor, después de haber dado a su pueblo muchas oportunidades de arrepentimiento, fue deportado a Babilonia. Nabucodonosor, rey de Babilonia, conquistó Jerusalén en el 606 antes de Cristo, y volvió a casa con un grupo de cautivos regios (Dn. 1: 3, 4), entre ellos, un joven llamado Daniel. Estos cautivos judíos fueron entrenados en toda sabiduría pagana de modo que pudieran servir como buenos consejeros reales.
Daniel se distinguió por su carácter ejemplar, sabiduría y grandes dones proféticos que Dios le concedió por su fidelidad. Como resultado de todo ello, aun y siendo cautivo, fue elevado a una muy alta posición en el imperio babilónico (Dn. 2: 48)
Pero Daniel, fue más grande todavía que eso, porque era fiel a Dios. Allí en tierra extraña, ese varón oraba cada día siempre tres veces al día, a pesar de la prohibición satánica impuesta a través de los gobernantes impíos (Dn. 6: 10-13). Esto casi le cuesta la vida, pero Dios supo librarle.