Mientras nuestro cuerpo descansa, nuestra mente se sumerge en un “viaje” hacia lo desconocido… Imágenes... de cosas, de personas, de lugares, aparecen ante nosotros, pero que no son plasmados de igual forma que cuando estamos en estado de vigilia.
En lo más profundo de nosotros se desarrolla una actividad extraña e inconexa que nos muestra un terreno vedado a los que están despiertos.
Yo me he preguntado muchas veces si el mundo real ¿es el que vivimos mientras estamos inmersos en el sueño o cuando estamos despiertos…? Y si pensamos que que los sueños nos abren una puerta a otros mundos… ¿son esos mundos, universos paralelos a los que llegamos a través de los sueños?
Asunto abordado dentro de la sección de 'Incógnitas de la Mente' con Harry Marcus.