En el capítulo 3 del libro de Daniel, la Biblia narra que hace más de 2500 años el rey Nabucodonosor II se ...hizo levantar una estatua de oro ante la que todos debían postrarse. Tres jóvenes hebreos, cautivos en Babilonia, se negaron a hacerlo y fueron arrojados al fuego, pero cuando las llamas se apagaron los muchachos estaban sanos y salvos. En otras ocasiones las leyendas revelan todo lo contrario, personas aparentemente normales están tranquilamente en sus domicilios y de repente comienzan a arder, hasta consumirse por completo, sin que nada de lo que hay alrededor sea afectado por el fuego. Comenzaremos el programa de hoy hablando de fuegos que se comportan de forma inexplicable.
Los Fuegos de Laroya:
Son unos sucesos ocurridos según sus testigos en Laroya, Almería (España), los cuales aún hoy están por resolver.
Comenzaron el 16 de junio de 1945, cuando sin ningún motivo empiezan a arder unos montones de trigo y al mismo tiempo en otro lugar del pueblo las llamas prenden a una niña. Por suerte, la presencia de trabajadores del lugar evitó que ardiera. Durante ese verano ardieron, sin explicación, campos, objetos de los campesinos, etc.
El miedo se cebó sobre Laroya, todo era misterioso. Al pueblo llegaron expertos de todas partes de España, entre ellos un experto del Instituto Sismológico de Almería.
El 30 de junio de 1945 los expertos en diferentes campos realizaron un informe en el que declaraban:
Los sucesos no han sido originados por actividad volcánica, ni por trastornos geológicos que hayan dado lugar a desprendimiento de materias en ignición no gases inflamables. El origen de los incendios no se halla en manifestaciones internas ni en la superficie del terreno. Tampoco cabe achacar la causa a fenómenos eléctricos ni a la ionización de la atmósfera, ni a efectos térmicos de radiaciones solares. En resumen, no hay una causa definida a la que pueda achacarse todos los sucesos ocurridos y debe desecharse, desde el primer momento, toda sospecha de que hayan sido provocados por la mano del hombre.
Fuegos fatuos:
Un fuego fatuo es un fenómeno consistente en la inflamación de ciertas materias (fósforo, principalmente) que se elevan de las sustancias animales o vegetales en putrefacción, y forman pequeñas llamas que se ven andar por el aire a poca distancia de la superficie, se encuentran en los lugares pantanosos y en los cementerios. Son luces pálidas que pueden verse a veces de noche o al anochecer. Se dice que los fuegos fatuos retroceden al aproximarse a ellos. Existen muchas leyendas sobre ellos, lo que hace que muchos sean reacios a aceptar explicaciones científicas.
La maldición de los exploradores.
¿Qué encontró el coronel Percy H. Fawcett en la sección de Obras Raras de la Biblioteca Nacional de Río de Janeiro, para que desde ese instante dedicara su vida a la búsqueda de una enigmática ciudad perdida en las entrañas de la selva amazónica? ¿Por qué el arqueólogo nazi Otto Rahn recorrió durante años los enclaves cátaros convencido de que el Grial se ocultaba en alguna de las cuevas repartidas por la montañosa región? ¿Cuáles fueron los motivos que llevaron a Shackleton a emprender la mayor aventura jamás imaginada, en la que sólo le aguardaba la muerte? Éstos son algunos de los misterios que presenta Lorenzo Fernández Bueno, después de haber viajado a los lugares en los que diez grandes exploradores intentaron llegar... territorios inhóspitos y repletos de misterio en los que muchos de ellos perdieron la vida, y cayeron en las redes de la peor de las maldiciones: el olvido.
La Casa de la Muerte:
Ubicado en la zona más monumental del casco antiguo de Cáceres, en la C/ Cuesta del Marqués, se alza la Casa Museo Árabe “Yusuf Al- Burch”, un viejo caserón de dos plantas totalmente restaurado para este fin, conocido popularmente entre los cacereños como “La Casa de la Muerte” por los fenómenos extraños y misteriosos que allí se han sucedido.
Todo comenzó cuando José de la Torre heredó dicho inmueble y tras comenzar las obras de rehabilitación del mismo encontró los restos de un palacete árabe. En ese momento decidió convertirlo en un museo, tarea que le costó 12 años hasta que pudo inaugurarlo por fin en 1976. Ángel de la Torre, hijo de José de la Torre y actual propietario del Museo, cuenta cómo al poco tiempo de instalarse allí con su familia empezaron a ocurrir fenómenos extraños e inexplicables que se intensificaron a partir del año 1984.El pasado sábado día 22 de octubre, el investigador José Ignacio Carmona, acompañado de la médium Ángela Ghislery, con la presencia del dueño del museo, Ángel de la Torre, llevó a cabo una investigación que arrojó resultados sorprendentes. Los protagonistas de esta investigación nos ofrecerán todos los detalles.