...porque yo cuando leo, de hecho no leo, si no que tomo una frase bella en el pico y la chupo como un caramel...o, la sorbo como una copita de licor, la saboreo hasta que, como el alcohol, se disuelve e...n mí, la saboreo durante tanto tiempo que acaba no sólo penetrando mi cerebro y mi corazón, si no que circula por mis venas hasta las raíces mismas de los vasos sanguíneos...