CrÍtica de la felicidad y repudio del edonismo.la vida como esfuerzo:Félix rodrigo mora

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Descripción de CrÍtica de la felicidad y repudio del edonismo.la vida como esfuerzo:Félix rodrigo mora

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Una cosa es no aceptar la definición de felicidad por mandato institucional, y otra muy diferente es aceptar tal “ilusión institucional” como definición para justificar que perseguir el verdadero concepto de dicho término, no sea el fin primordial de la vida humana. Esto es demagogia, sofisma falaz. Por supuesto que la felicidad no viene del hedonismo, del bienestar material, de cualquier experiencia placentera, de la riqueza material, intelectual o cultural, de cualquier goce sensorial, de la aspiración a la extinción del dolor, ni de una vida cómoda, poltrona, holgazana y sin esfuerzo. Podemos estar mas menos de acuerdo en marcarnos unos objetivos u otro como fin de nuestras vidas. No se puede tratar de idiotas borregos en base a una interpretación institucional del manipuladísimo concepto del término felicidad a aquellos que buscan cultivar sus virtudes con el fin de recibir de su entorno, humano y material, el mayor número de emotivas respuestas de gratitud y reconocimiento. Cultivar todas las virtudes, requiere de esfuerzo, de entrega, de dedicación, de poner constantemente nuestras vidas al servicio de los demás con total espíritu de equidad. Con fortaleza para minimizar el sufrimiento en los malos momentos, con templanza para no dejarse arrastrar de los impulsos irracionales, con prudencia para salvaguardar los daños innecesarios, con justicia para ser proporcional en las respuestas. Llenar la vida del mayor número de momentos emotivamente felices no es un camino de rosas, requiere de constantes pequeños sacrificios a cambio de una recompensa mayor que los dignifique y los cubra. Si alguien se cree que puede manipular constantemente a su estado de ánimo, engañar a su conciencia, es que es un analfabeto emocional, que vive permanentemente en la desdicha de la euforia momentánea. La conciencia como mecanismo de respuesta emocional, actúa con mayor contundencia con el paso de los acontecimientos y en proporción a los fallos y defectos acumulados en el tiempo.

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