¡Últimas horas! 1 año de Premium al 25% de dto ¡Lo quiero!
12+1 Motos incomprendidas

12+1 Motos incomprendidas

11/12/2025 · 17:04
0
1.2k
0
1.2k

Description of 12+1 Motos incomprendidas

Tanto en el Garaje de Moto1PRO como en Garaje Hermético nos apasiona tratar de ver la vida con otros ojos desde otra perspectiva… Hablaremos de motos en muchos casos objetivamente buenas, que pasaron por el mercado sin pena ni gloria.

1. Vespa Cosa (1988).
Modernizar y actualizar un icono como la Vespa no es una tarea fácil. Piaggio lo intentó con la
Cosa en 1988.

2. Yamaha TDM 850 (1991).
Mucho antes de que las Trail asfálticas triunfasen en el mercado, Yamaha lanzó la TDM 850, lo que ahora llamamos “Trail asfáltica” o “Crossover”. Pero en esos años, el mercado no supo dónde encasillarla.

3. Suzuki RF 600/900 R (1993).
A principios de los 90, si querías una moto deportiva, tenías las radicales "RR". Si querías viajar, las turismo. Suzuki intentó crear el híbrido perfecto con la RF.

4. Ducati ST2/ST4 (1997).
Ducati siempre ha sido sinónimo de deportividad y diseño radical. Por eso, cuando en 1997 lanzó la saga ST, Sport-Turismo, muchos ducatistas se llevaron las manos a la cabeza.

5. Aprilia RSV Mille Falco (1999).
La Aprilia Falco era, sencillamente, una moto espectacular. Utilizaba el mismo e increíble motor V2 de 1000cc de su hermana superdeportiva, la RSV Mille, pero en un chasis semi-carenado, con una ergonomía más humana y un enfoque de "streetfighter" de altas prestaciones.

6. BMW C1 (2000).
Empezamos el nuevo milenio con un concepto revolucionario. Mientras todos pensaban en cómo hacer el casco más seguro, BMW se preguntó: ¿y si hacemos una moto que no requiera usar casco?

7. BMW F 650 CS Scarver (2002).
BMW quiso romper moldes en 2002 y atraer a un público joven y urbano con la
F 650 CS Scarver. Tenía soluciones geniales: transmisión por correa dentada limpia y sin mantenimiento, un falso depósito que era un hueco multifuncional para llevar desde un casco a una mochila específica o un equipo de música...

8. Yamaha MT-01 (2005).
¿Qué obtienes si metes el gigantesco motor V-Twin de 1.670 cm3 dentro de una especie una custom cruiser con un chasis de aluminio de moto deportiva? Obtienes la Yamaha MT-01. No era una custom, no era una naked, no era una deportiva.

9. Suzuki B-King (2007).
Presentada como un prototipo en 2001, la B-King levantó una expectación desmedida. Cuando finalmente llegó a producción en 2007, lo hizo con el motor de la todopoderosa Hayabusa de 1.340 cm3 con más de 180 CV.

10. Aprilia Mana 850 (2008).
Una moto automática. Solo con decir eso en 2008, muchos se llevaban las manos a la cabeza. La Aprilia Mana 850 montaba un cambio CVT, similar al de un scooter, pero con la posibilidad de usarlo en modo secuencial con 7 "marchas" que se podían cambiar desde la piña o el pedal.

11. Suzuki GSX650F (2008).
En el mismo año que la Mana, en un mercado obsesionado con las super-sport, a Suzuki se le ocurrió una idea brillante y lógica: partir su superventas, la fiable y robusta Bandit 650, y vestirla con un carenado integral inspirado en las GSX-R. El resultado fue la GSX650F. Una moto con estética deportiva pero con la comodidad, el bajo mantenimiento y el precio de una naked.

12. Honda DN-01 (2008).
Si la Aprilia Mana fue un atrevimiento, la Honda DN-01 fue… más de lo mismo. Honda la denominó "Human-Friendly Transmission" y era una mezcla de conceptos nunca antes vista. Tenía la estética de una moto manga futurista, la postura de una custom y un innovador cambio hidrostático completamente automático.

12+1. Harley-Davidson XR1200 (2009).
Era, de lejos, la Harley más deportiva y eficaz en curvas jamás creada. ¿Qué pasó? Los “harlistas” tradicionales no la consideraban una "auténtica Harley" por su enfoque deportivo, y el público europeo que buscaba deportividad la seguía viendo demasiado pesada y poco potente comparada con las naked europeas o japonesas. Se quedó en un limbo que la convirtió en una incomprendida.

Conclusión.
¿Qué os ha parecido nuestra selección? Ha sido motos que se atrevieron a ser diferentes, a proponer nuevas soluciones y a desafiar las convenciones de su época. Quizás si hubieran salido en otro momento, su historia habría sido muy diferente.

Precisamente su fracaso comercial las ha convertido, con el tiempo, en auténticas piezas de culto.

Y ahora te toca a ti. ¿Qué otra moto crees que fue una incomprendida? ¿Tuviste alguna de estas? Déjanos tu opinión en los .

¡Suscríbete a nuestro canal! https://www.youtube.com/@moto1protv?sub_confirmation=1

motor historia motos motociclismo diseño
Read the 12+1 Motos incomprendidas podcast

This content is generated from the locution of the audio so it may contain errors.

Ya hicimos un vídeo de motos fracasadas y muchas de estas motos se merecían ese fracaso. El de hoy no es lo mismo. Hoy hablamos de motos que en muchos casos eran buenas motos pero por diversos motivos, que vamos a analizar, no fueron comprendidas por el público. En su momento, porque se da el caso de motos que han sido más valoradas como usadas que como nuevas.

V's a todos los moteros y motoristas. Tanto aquí en el garaje de Moto 1 Pro, como en nuestro canal hermano, Ara Jaramético, nos apasiona ver la vida con otros ojos.

Vamos a hablar de motos que en la mayor parte de los casos son motos objetivamente buenas motos, pero que pasaron por el mercado sin pena ni gloria. Quizás motos que eran tan innovadoras, tan adelantadas en su tiempo, que rompían esquemas que el público, simplemente el público motero, que para mí es bastante conservador, no las entendió. Auténticas joyas incomprendidas que hoy, con la perspectiva que nos da el tiempo, yo creo que merecen la pena ser reivindicadas. Así que sin más, vamos a arrancar con esta lista por orden, en este caso cronológico. Vespa Cosa, 1988. Modernizar y actualizar un icono como la Vespa no es tarea fácil.

Piaggio lo intentó con la Cosa en 1988. Sobre el papel, una Vespa mejorada en todo. Chasis más rígido, frenada combinada, en un scooter de los años 80, un práctico hueco bajo el asiento para el casco y una línea más aerodinámica. Buscaban atraer a un público que quería la esencia de la Vespa, pero con la tecnología y seguridad de la época. Sin embargo, los puristas la rechazaron por no ser una Vespa de verdad y el público general no entendió esa mezcla de clasicismo y modernidad. Su estética, a medio camino entre lo retro y lo futurista, la dejó probablemente en tierra de nadie.

Yamaha TDM 850, 1991. Y es que mucho antes, pero mucho antes de que las trails asfálticas triunfases en el mercado, Yamaha lanzó la TDM 850. ¿Qué era exactamente? Tenía un motor bicilíndrico potente, derivado de la Ténere, suspensiones de largo recorrido como una trail, pero con llantas y neumáticos de carretera. Yamaha proponía una moto para devorar puertos de montaña con una postura cómoda, una especie de supermotard de gran cilindrada, lo que ahora llamamos trail asfáltica o crossover. Pero en esos años, el mercado no supo dónde encasillarla.

Esa falta de definición, que hoy, curiosamente, vemos como su mayor virtud, fue su condena en los 90. Creó un segmento que tardaría más de una década en explotar. Suzuki RF 600 900 R, de 1993. Y es que Suzuki, Suzuki a principios de los 90, tenía claro que si querías una moto deportiva, podías comprar las radicales RR. O si querías viajar, podías comprar la Turismo.

Pero como os digo, Suzuki intentó crear el híbrido perfecto con las RF, que tenían un motor potente, ni más ni menos, incluso que el Edo 900, que a su vez era un motor, por cierto, del legendario motor de la GSX R1100. Un chasis noble y una protección aerodinámica que las hacía muy buenas para viajar. Su estética recordaba a un superdeportivo. En concreto, esas branquias laterales recordaban, estaban inspiradas, de hecho, en el Ferrari Testarossa.

Era más cómoda y lógica que una deportiva pura, pero menos especializada que una turística. El público, que en esa época, quizás era más radical, buscaba la máxima especialización, no entendió bien este punto intermedio, que para mí, en cambio, era brillante. Ducati ST2, ST4 de 1997. Ducati tiene una imagen de marca que es sinónimo de deportividad y diseño radical.

Por eso, cuando en 1997 lanzó la saga ST Sport Turismo, muchos ducatistas se llevaron las manos a la cabeza. La ST2 montaba el motor de la 916 descafeinado y la ST4, directamente, el corazón de la 916. Eran motos para viajar a dúo, con maletas, una postura cómoda, pero con la capacidad de seguir el ritmo de cualquier deportiva en un puerto de montaña. Eran posibles.

Comments of 12+1 Motos incomprendidas

This program does not accept anonymous comments. Sign up to comment!
We recommend you
Go to Hobbies and gastronomy