¡ÚLTIMAS HORAS! Disfruta todo 1 AÑO DE PLUS al 45% de dto ¡LO QUIERO!
🚨 ¿Cómo se viralizó un bulo tras la DANA? 📲

🚨 ¿Cómo se viralizó un bulo tras la DANA? 📲

7/7/2026 · 06:25
0
57
0
57

Description of 🚨 ¿Cómo se viralizó un bulo tras la DANA? 📲

Mediante el uso de inteligencia artificial y análisis de redes sociales, este estudio examina cómo una narrativa falsa sobre cientos de víctimas logró viralizarse antes de ser refutada. El estudio identifica una ventana crítica de desinformación provocada por el vacío informativo institucional y la desconfianza ciudadana. Los resultados revelan que, aunque las agencias de verificación y medios oficiales lograron dominar el discurso final, su reacción fue tardía frente a la velocidad del rumor.
El bulo que encogió el corazón de España: análisis de la difusión y refutación
de narrativas desinformadoras mediante Análisis de Redes Sociales y Procesamiento de Lenguaje Natural. Revista Española de Sociología, 35(3),
a311. https://doi.org/10.22325/fes/res.2026.311

redes sociales inteligencia artificial sociología dana desinformación
Read the 🚨 ¿Cómo se viralizó un bulo tras la DANA? 📲 podcast

This content is generated from the locution of the audio so it may contain errors.

A ver, creo que todos estamos de acuerdo en que la desinformación durante una catástrofe es exactamente igual que un incendio forestal. O sea, si las autoridades no actúan rapidísimo para apagarlo, el pánico de la gente se convierte literalmente en gasolina. Y es una gasolina buenísima, ¿eh? Porque en cuestión de horas el fuego devora la verdad por completo. Especialmente cuando el terreno está seco y hay mucho viento, que bueno, en este caso sería esa tremenda angustia colectiva. Exacto, sí. Y ese fuego, en octubre de 2024, fue el famosísimo bulo del parking de Bonaire, ya sabes, en Valencia, tras el paso de la Trágica Dana. Aquel rumor horrible que afirmaba que había cientos de cadáveres ocultos bajo el agua. ¡Qué locura de días, la verdad! Pues para entender cómo ocurrió todo, hoy vamos a desgranar un estudio muy fascinante que se ha publicado en la revista española de Sociología. Es obra del investigador Pablo Pastora Estebanes. Sí, lo he estado leyendo y me ha parecido brutal porque no se queda para nada en la anécdota, ¿verdad? Qué va, qué va. Utiliza inteligencia artificial y procesamiento de datos masivos. Imagínate, rastrearon más de 6.300 tweets. Básicamente, la inteligencia artificial les ha permitido mapear cada interacción y cada mención.

Claro, para ver los mecanismos exactos de cómo esa mentira infectó las redes y, bueno, cómo se intentó frenar después. Así que vamos a diseccionar cómo prendió la mecha. Porque para entender un incendio, primero hay que mirar el clima. Totalmente. Y el estudio revela que hubo un colapso inicial en la comunicación de las instituciones. El autor lo llama, ojo al término, vacío de autoridad epistémica. Ostras, suena súper académico eso. Supongo que tiene una traducción un poco más de andar por casa, ¿no? Sí. A ver, en cristiano significa que cuando las fuentes de las que uno se fía ciegamente, como los servicios de emergencia, pues se quedan mudas o dan información confusa, se crea un vacío tremendo. Ya. Y al no haber, digamos, una voz adulta en la sala… Que ponga orden, cualquiera, con un megáfono, toma el control de la narrativa. Exacto. Si las autoridades apagan la luz, es lo más lógico del mundo que la mente humana imagine monstruos en la oscuridad. Y ese vacío generó lo que el estudio denomina la ventana crítica. La ventana crítica. O sea, ese periodo inicial donde todo es un caos. Eso es. Entre el 31 de octubre y el 2 de noviembre, el bulo campó a sus anchas. La inteligencia artificial detectó que, en esos días, la desinformación no encontraba ningún tipo de resistencia.

Flotaba libremente porque no había datos oficiales que le hicieran contrapeso. Pero bueno, la oscuridad no dura siempre. ¿Cuándo se encendió la luz de nuevo para empezar a apagar el fuego? Pues llegó un poco tarde. Pero llegó con muchísima fuerza. Los datas masivos muestran un giro de guión bastante drástico hacia el 4 de noviembre. ¿Y qué pasó exactamente ese día? Pues que los mensajes que desmentían el bulo, lo que llamamos la contranarrativa, superaron matemáticamente en volumen a la desinformación original. Y esto es un patrón súper inusual en estas crisis. Claro, porque las mentiras siempre suelen ser mucho más virales y corren más rápido, ¿no? Pero aquí, sorprendentemente, la respuesta correctiva acabó dominando. Dominando en números absolutos, sí. Pero, claro, aquí hay trampa. A ver, a ver, explica eso. Porque si matemáticamente hubo más mensajes contando la verdad, ¿por qué en la calle quedó esa sensación terrible de que el bulo había ganado? Esa es la gran revelación del estudio, sin duda. Y la respuesta está en la propia arquitectura de nuestras redes sociales. Primero, hay que entender que este bulo era empíricamente verificable. O sea que bastaba con llevar unas bombas, vaciar el agua, entrar al aparcamiento y grabar con una cámara que allí no había cuerpos.

Exactamente. Era algo físico. No era, yo que sé, una conspiración en el aire sobre chips o antenas raras. Y esa comprobación física debería haber borrado el bulo de un plumazo. Ya. Pero entiendo que no fue así por culpa de las redes, ¿verdad? Claro. El análisis evidenció una cámara de eco brutal. Los algoritmos encierran a los usuarios en burbujas con gente que piensa igual que ellos. Las famosas burbujas, sí. Pues las cuentas de verificación, los fact-checkers, tenían muchísima influencia. Pero los algoritmos solo mostraban sus desmentidos a la gente que, de base, ya buscaba la verdad. Espera, espera un momento. ¿Me estás diciendo que los profesionales dedicados a desmentir bulos estaban básicamente predicando en el desierto para los ya convencidos? Pues tristemente sí, tal cual. Sus desmentidos, por muy bien documentados que estuvieran, con vídeos y fotos, nunca aparecían en los móviles de quienes seguían a las cuentas de misterio o de conspiración. ¡Madre mía, qué fuerte! Es escalofriante pensar que una persona puede estar viendo un desmentido clarísimo, mientras que su vecino de enfrente solo recibe vídeos que confirman que hay una conspiración masiva. Es un muro invisible. Y estaban totalmente atrapados ahí.

Comments of 🚨 ¿Cómo se viralizó un bulo tras la DANA? 📲

This program does not accept anonymous comments. Sign up to comment!
We recommend you
Go to World and society