¡ÚLTIMAS HORAS! Disfruta todo 1 AÑO DE PLUS al 45% de dto ¡LO QUIERO!
🚨 ¿Gastar o no gastar más en Defensa? Esa es la cuestión 🇪🇸

🚨 ¿Gastar o no gastar más en Defensa? Esa es la cuestión 🇪🇸

7/6/2026 · 06:01
0
51
0
51

Description of 🚨 ¿Gastar o no gastar más en Defensa? Esa es la cuestión 🇪🇸

Un estudio de 40 años (1985-2025) revela que tu apoyo al presupuesto en defensa no depende de tu bolsillo ni de tu género ¡Lo que realmente manda es tu ideología y tu religiosidad!
Cicuéndez Santamaría, R. (2026). ¿Gastar o no gastar más en defensa? Preferencias ciudadanas y sus determinantes en España (1985–2025). Revista Española de Sociología, 35(3), a315. https://doi.org/10.22325/fes/res.2026.315

sociología gasto militares defensa ideologia
Read the 🚨 ¿Gastar o no gastar más en Defensa? Esa es la cuestión 🇪🇸 podcast

This content is generated from the locution of the audio so it may contain errors.

Imaginemos por un momento que estamos pagando un seguro de hogar contra incendios. Mes a mes vemos cómo ese dinero desaparece de la cuenta bancaria sin darnos ningún beneficio tangible inmediato. Claro, y nadie quiere pagar esa prima mensual, lógicamente. Hasta que un día, de repente, se huele a humo. Exacto. Ahí está la clave. Y el problema con ese tipo de pólizas es que, cuando finalmente parecen indispensables, a menudo ya es demasiado tarde para cambiar las coberturas. Hoy, en este análisis a fondo, vamos a ver cómo esto mismo pasa a nivel estatal. Un tema fascinante, la verdad. Totalmente. Y para ello vamos a desgranar un estudio completísimo publicado en la revista española de Sociología. Es obra de la autora Ruth Cicuén de Santamaría. Y a ver... Hablamos de un volumen de datos que es monumental. O sea, la investigación cruza 40 años de registros desde 1985. Madre mía, 40 años de datos ininterrumpidos. Sí, sí, basándose además en más de 106,000 entrevistas empíricas. Es una ventana única para entender qué hace que la sociedad rechace o apoye gastar más en defensa. Bueno, volviendo a la idea del seguro que decíamos antes. En ese clásico dilema presupuestario de cañones o mantequilla, la defensa siempre ha sido el patito feo, ¿no? Desde luego.

A la hora de elegir, la balanza siempre caía del lado de la educación o la sanidad. Hasta hace muy poco, el rechazo era apabullante. Ya, entiendo que por cada persona a favor de subir el presupuesto militar, había muchísimas más pidiendo tijeretazos. Por goleada, vamos. Históricamente había una demanda agregada negativa del 26% de media. Pero, y aquí viene lo interesante, los datos revelan un punto de inflexión fascinante. ¿Ah, sí? ¿Qué ha cambiado exactamente? Pues que, tras casi cuatro décadas de rechazo mayoritario, en 2024 el saldo global se vuelve positivo por primera vez. Fíjate. Y no solo eso, alcanza un apoyo neto del 12% para 2025. Bueno, a ver. Teniendo el conflicto de Ucrania en las noticias todos los días y la presión constante de la OTAN, casi que parece obvio el porqué. El humo ya está entrando por la ventana, digamos. Claro, ese contexto internacional es el catalizador, sin duda alguna. Pero la verdadera aportación de este estudio de Cicuéndez Santa María no es solo constatar cuándo cambiamos de opinión, sino identificar quién lo hace. Vale. Ahí me pica la curiosidad, porque si rasco un poco en la intuición económica, me dice que alguien a quien le cuesta llegar a fin de mes preferirá que el dinero público vaya a servicios sociales.

Lógico, es lo que todos pensaríamos. Y por el contrario, que las personas con un nivel de vida más alto o con más estudios estarán mucho más dispuestas a invertir en el ejército. ¿Voy bien encaminada? Pues te equivocas de lleno. ¿En serio? Totalmente. Resulta que el nivel de ingresos personales o el sexo apenas tienen un impacto estadístico relevante en esta decisión. Y en el caso de la educación, pasa a gusto lo contrario de lo esperado. No me digas que a más estudios, menos apoyo. Tal cual. A mayor nivel formativo, el apoyo al incremento militar se desploma notablemente. Pasa de un 22% de apoyo entre personas con estudios básicos a menos de un 15% en personas con estudios altos. Frena un segundo ahí. Me estás diciendo que la cuenta bancaria es irrelevante. En casi cualquier otra política pública, desde los impuestos hasta las ayudas sociales, la situación económica personal dicta en gran medida la postura de cada uno. ¿Por qué la defensa es una excepción tan rara? Porque opera bajo lo que en sociología denominan un bien público puro. Vale, explícame eso del bien público puro. Piensa en el alumbrado de una calle o en un faro en la costa. Te beneficias de esa luz, pagues o no.

Pero tenerla encendida no te pone un plato de comida en la mesa al día siguiente. Claro, no hay un impacto material inmediato en el bolsillo o en el día a día. Eso es. Y como no hay un beneficio tangible directo, el cerebro humano no evalúa este gasto desde el interés económico propio. Lo evalúa desde su sistema de creencias. Nacionalismo, visiones del mundo, valores. O sea que el debate pasa del extracto bancario puramente a la moral y la ideología. Justo. Y los datos lo constatan de forma impecable e imparcial. La autoubicación política es el motor que mueve la aguja. Quienes se identifican con la derecha apoyan consistentemente este gasto. Y entiendo que en la izquierda pasa lo contrario. Exacto. En la extrema izquierda el rechazo frontal se dispara por encima del 62%. e incluso un factor como la religiosidad tiene un peso enorme. ¿La religión? ¿Y eso qué tiene que ver? Pues que, estadísticamente, ser una persona creyente correlaciona fuertemente con posturas mucho más favorables a la inversión militar. ¡Qué curioso! Queda claro que hablar de gasto militar es hablar en otro idioma distinto al del resto de los presupuestos estatales. Son preferencias muy singulares.

Comments of 🚨 ¿Gastar o no gastar más en Defensa? Esa es la cuestión 🇪🇸

This program does not accept anonymous comments. Sign up to comment!
We recommend you
Go to World and society