Disfruta de todo 1 año de Premium al 25% de dto ¡Lo quiero!
2071. ¡Tened cuidado con el escándalo!

2071. ¡Tened cuidado con el escándalo!

11/10/2025 · 20:41
0
8.1k
0
8.1k

Description of 2071. ¡Tened cuidado con el escándalo!

Meditación en el lunes de la XXXII semana del Tiempo Ordinario. En el Evangelio, Jesús nos previene: «Es imposible que no haya escándalos; pero ¡ay de quien los provoca! Al que escandaliza a uno de estos pequeños, más le valdría que le ataran al cuello una piedra de molino y lo arrojasen al mar. Tened cuidado». Sirviéndonos del Catecismo de la Iglesia Católica, meditamos sobre el peligro del escándalo, entendido como el peligro de incitar a pecar a otros.

¿Quieres anunciarte en este podcast? Hazlo con advoices.com/podcast/ivoox/874295

meditación espiritualidad oracion teología cristianismo
Read the 2071. ¡Tened cuidado con el escándalo! podcast

This content is generated from the locution of the audio so it may contain errors.

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos Señor Dios nuestro, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Señor mío y Dios mío, creo firmemente que estás aquí, que me ves, que me oyes. Te adoro con profunda reverencia. Te pido perdón de mis pecados y gracia para hacer con fruto este rato de oración.

Madre mía inmaculada, San José, mi Padre y Señor, ángel de mi guarda, intercede por mí. Cogemos el Evangelio del día y encontramos uno de los pasajes en los que el Señor habla más fuerte a sus discípulos. Dice así, en aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos, es imposible que no haya escándalos, pero hay de quien los provoca, al que escandaliza a uno de estos pequeños.

Más le valdría que le ataran al cuello una piedra de molino y lo arrojasen al mar. Así, por ejemplo, murieron los mártires ingleses a manos de Cromwell. No exactamente una piedra de molino, sino unas cadenas, unos grilletes al cuello y los arrojaron al Támesis. Y uno de ellos exclamó que a ellos les daba igual ir al cielo por mar que por tierra, ¿no? Y en este caso pues fueron por mar, ¿verdad? Bueno, pues al que escandaliza a uno de estos pequeños, más le valdría que le ataran al cuello una piedra de molino y lo arrojasen al mar, dice nuestro Señor. Y luego nos advierte, tened cuidado.

Señor, es una llamada que me haces, que me diriges a mí. Me dices, ten cuidado de no escandalizar al prójimo, especialmente a uno de estos pequeños. ¿Qué es el escándalo? El escándalo, dice el catecismo de la Iglesia Católica, es la actitud o el comportamiento, la actitud, la pose, el modo de opinar, de mirar, de valorar, de contemplar la realidad, la actitud o el comportamiento, acciones concretas, que induce a otro a hacer el mal.

El que escandaliza se convierte en tentador de su prójimo, o sea, imitamos el oficio del diablo. Atenta contra la virtud y el derecho, puede ocasionar a su hermano la muerte espiritual, porque con el escándalo podemos incitar a cometer un pecado grave y, por tanto, perder la gracia a un hermano nuestro. Y, por tanto, está en peligro de esa muerte espiritual, que es la condenación. Y termina este punto del catecismo diciendo, el escándalo constituye una falta grave, es decir, un pecado mortal, falta grave.

Si por acción, es decir, por lo que hacemos, ¿no?, u omisión, o lo que dejamos de hacer o de decir, arrastra deliberadamente, o sea, que hay que hacerlo queriendo conseguir ese objetivo, claro, arrastra deliberadamente a otro a una falta grave. Eso es el escándalo. Señor, y para este pecado tienes estas palabras tan fuertes, tened cuidado, porque el que escandalice a uno de estos pequeños, más le valdría que le ataran al cuello una piedra de molino y lo arrojasen al mar.

Por eso, lo primero en nuestra oración es decirle, Señor, que nosotros no queremos que haya nada en nuestra vida que pueda ser motivo de escándalo para los demás. Y que si lo hay, por favor, muéstranoslo. Enséñanos qué debo yo cambiar. ¿Qué cosas pueden producir escándalo? Pues hay muchas, ¿verdad? A mí la primera que ahora me viene a la cabeza es, por ejemplo, prestarse a comentar con otra persona e incluso incitar a esa persona con nuestra conversación, pues a hacer comentarios despectivos, peyorativos o injustos hacia otra persona que no está presente.

Es decir, todo el mundo de la crítica y la murmuración. Pues para murmurar hacen falta dos personas y hay una que está colaborando con la otra y muchas veces hay una que empieza y que induce a las otras a murmurar también y por tanto a pecar. Pues eso es un pecado de escándalo. Hay muchos pecados que tienen como esa repercusión, que no solamente nos hacen daño a nosotros, sino que hacen daño a los demás. Pues es también, ¿verdad?, un pecado de escándalo porque incita al otro a pecar, pues eso es un pecado de escándalo.

Comments of 2071. ¡Tened cuidado con el escándalo!

This program does not allow comments.
We recommend you
Go to Faith, Philosophy and Spirituality