
2277. De la fraternidad a la amistad

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Meditación en el jueves de la IX semana del Tiempo Ordinario, predicada a supernumerarias del Opus Dei. El Evangelio nos presenta la escena en que un escriba pregunta a Jesús por el mayor de los mandamientos, y el Señor responde con aquel: «amarás al Señor, tu Dios, con todo... y al prójimo como a ti mismo». Comentamos la Carta Pastoral sobre la amistad del Prelado del Opus Dei, de fecha 1-XI-2019, viendo como la fraternidad, por medio del amor de amistad, pasa a ser verdadera caridad.
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Por la señal de la Santa Cruz de nuestros enemigos, líbranos Señor Dios nuestro, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Señor mío y Dios mío, creo firmemente que estás aquí, que me ves, que me oyes. Te adoro con profunda reverencia. Te pido perdón de mis pecados y gracia para hacer con fruto este rato de oración. Madre mía inmaculada, San José, mi Padre y Señor, Ángel de mi guarda, intercede por mí. Continuamos en este retiro con esta segunda meditación. Para introducir el tema me gustaría contar dos anécdotas. Una era la despedida de varios que se iban de Roma y estaban con don Álvaro, que era el padre. Uno de ellos era de Perú y le preguntó al padre, a don Álvaro, ¿cómo puedo hacer para mostrar a mis hermanos el cariño que les tengo? Y nuestro padre, digo don Álvaro, le contestó.
Mira, hijo mío, le contestó con una sonrisa, aunque las palabras tienen fuerza, le dijo, mira, hijo mío, si el cariño al Padre no te lleva a querer a tus hermanos, no lo quiero para nada. Y luego la otra anécdota es de una profe de mi colegio que estuvo con su marido viendo al Padre y entonces el Padre les dijo, creos mucho que así me ayudáis a mí. Creos mucho que así me ayudáis a mí. O sea, al final, esa filiación al Padre se muestra en la fraternidad, en el amor de unos con otros. Querer amar a todos los hombres es precisamente una consecuencia del amor a Dios Padre. Amar a todos los cristianos, verlos como hermanos, sentirse unidos a ellos, pues es una consecuencia del amor al Papa, Padre de los cristianos. Y amar a todos en la obra, empezando por las de casa de nuestro centro, o las de nuestro grupo, vamos a decirlo así, pues es una consecuencia de sabernos y sentirnos hijos e hijas del Padre en la obra. La fraternidad es consecuencia de la afiliación.
Y ambas, fraternidad y filiación, son manifestaciones de amor, del amor de Dios, que es el vínculo de la unidad. El amor, la caridad, es el vínculo de la unidad, aquello que nos une. Y es también lo que une un matrimonio, lo que une una familia, lógicamente. Está en todas partes. No tenemos nada más importante que hacer como tú mismo nos dijiste, Señor. En el Evangelio encontramos aquel episodio en el que un escriba se acerca a Jesús y le pregunta ¿qué mandamiento es el primero de todos? Y el Señor responde. El primero es, escucha Israel el Señor, nuestro Dios es el único Señor. ¿Amarás? Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente, con todo tu ser. El segundo es este, amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay mandamiento mayor que estos.
Y el escriba, pues se llena de entusiasmo y le dice, muy bien maestro, sin duda tienes razón cuando dices que el Señor es uno solo y no hay otro, y que amarlo con todo el corazón, con todo el tal, y que amar al prójimo vale más que todos los holocaustos y sacrificios. Él añade eso, que todo eso es más valioso que todos los holocaustos y sacrificios, aquello en que consistía el culto judío, básicamente. O sea, está dando una prioridad a lo de dentro sobre lo de fuera. Algo muy difícil para la espiritualidad judía, que es muy ritual. Y Jesús, viendo que había respondido sensatamente, le dijo, no estás lejos del reino de Dios. Y nadie se atrevió a hacerle más preguntas. No hay más preguntas. Nosotros, Señor, nuestra vocación es amar a Dios y amar a los demás. Y concretamente vamos a fijarnos en ese amor que nos une o con el que queremos a nuestras hermanas y hermanos en el Opus Dei, que es consecuencia, como digo, de sabernos hijos del Padre. A veces se oye decir en otro ambiente, por ejemplo,















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