
Adicta a Cuba, a la Revolución, a Fidel, a la carrera de medicina y a la ciencia

Description of Adicta a Cuba, a la Revolución, a Fidel, a la carrera de medicina y a la ciencia
Adicta a Cuba, a la Revolución, a Fidel, a la carrera de medicina y a la ciencia, así se declara la Doctora Aymara Laugart Wilson, Jefa del Programa Nacional de Ozonoterapia de la Misión Médica Cubana en Venezuela, quien dice que por coincidencias del destino nació un 3 de diciembre, Día de la Medicina Latinoamericana.
por Dalia Reyes Perera
This content is generated from the locution of the audio so it may contain errors.
Saludos desde Caracas.
No creo que me imaginase en otra profesión que no fuese.
Si no fuese médico, estaría igual en algo asociado al campo de la salud.
Es como que va conmigo, como que forma parte de mí.
En mi vida cotidiana en Cuba también es así.
Adicta a Cuba, a la revolución, a Fidel, a la carrera de medicina y a la ciencia.
Así se declara la doctora Aimara Laugar-Wilson, jefa del Programa Nacional de Osonoterapia de la Misión Médica Cubana en Venezuela, quien dice que, por coincidencias del destino, nació un 3 de diciembre, Día de la Medicina Latinoamericana.
Médico desde mi nacimiento.
Soy nacida un 3 de diciembre y tuve siempre la influencia de mi abuela y de mis padres que me decían que, por ejemplo, siempre vieron en mí alguna posibilidad de desarrollarme en el campo de la salud pública.
La vida la llevó por el sendero de las ciencias de la salud y por la fascinante especialidad de medicina natural y tradicional.
Laboró en las Fuerzas Armadas Revolucionarias, pasó un posgrado en la República Popular China, asumió tareas de dirección de la docencia en la Universidad Médica de Guantánamo y, en tiempos de la COVID, le asignaron la tarea de venir a Venezuela.
Y la dirección de nuestra especialidad en Cuba me comunica la tarea de que existe la posibilidad de venir a la dirección del Programa Nacional de Osonoterapia que se iba a aperturar acá en Venezuela a punto de partida de una petición del presidente Maduro y que iba a formar parte del protocolo de tratamiento de estos pacientes aquejados en COVID-19.
En la memoria, el recuerdo de aquellos momentos difíciles en que venció el amor.
Tuvimos que incorporarnos a trabajar directo con más de 300 pacientes positivos a la COVID-19 en el poliedro.
Coincidentemente, médicos y licenciados estaban positivos.
Yo me encontraba recién llegada y bajo la dirección de un equipo donde era la menor de edad.
Fue algo que me marcó porque la decisión para el médico que fuese a entrar allí no tuvo ninguna dificultad.
El doctor sencillamente dijo, me voy yo porque tú eres la jefa y tienes que seguir conduciendo esto.
Cuando nos tocó ir a recogerlos tras un mes de ellos estar incorporados en el poliedro, nosotros violamos y olvidamos todas las medidas de bioseguridad que había que tomar.
Aquello fue algo que no fue planificado.
Sencillamente, cuando llegamos al poliedro, que vimos salir a nuestros compañeros y que nos habían dicho que eran negativos, lo único que hicimos fue abrazarlos.
Aquello fue una sensación como que recibes a alguien que viene de la guerra, está vivo.
Pero también el honor y la satisfacción del deber cumplido.
Acá estoy desde julio del 2021 atendiendo a pacientes positivos a la COVID-19 con excelentes resultados.
Nosotros tuvimos la oportunidad de tratar pacientes y llevar de casos graves a menos graves acá en Venezuela.
De ozonoterapia sabíamos todas sus propiedades y potencialidades, más de la COVID-19 teníamos muy poca información para ese entonces.
De manera que fue un reto y hasta hoy.
Ese reto y esos resultados facilitaron que la población venezolana tuviese un nivel de aceptación excelente.
Reducida las estadísticas de la COVID-19, se nos propuso la tarea de abrir el diapasón hacia otras especialidades médicas, hacia otras patologías.
Pero lo más lindo es el resultado de mis pacientes, la gratitud.
Y eso realmente creo que es lo más preciado que alguien le pueda pasar.
Y así comenzó a avanzar un programa que hoy alcanza grandes dimensiones en Venezuela y que llega hasta las salas de rehabilitación integral SRI dispersas por todo el país.
Nosotros comenzamos este programa acá en La Gran Caracas.
Eran unos pocos servicios, solo a 17 consultas fueron aperturadas cuando yo recibí el programa.
Básicamente entre Caracas, La Guaira, Miranda, solo en La Gran Caracas.
Hoy ya estamos disfrutando de más de 100 consultas distribuidas en los 24 estados.
Se confió en la tarea, en nosotros y la hemos implementado.
Creo que los resultados han sido satisfactorios.
Lo dicen las estadísticas, los pacientes.
Siempre llevamos a la par la asistencia y la docencia.
Estos 118 SRI que hoy disfrutan de las consultas de Ozono por todo el país, tributan al Centro Científico Nacional de Ozono que por decreto presidencial es decidida su fundación por el presidente Maduro en el mes de septiembre del año 2020 y comienza las terapias con las diferentes modalidades a partir del mes de enero del año 2021.
En el Centro Científico Nacional de Ozono en Caracas trabajan dos especialistas cubanos.
El resto son expertos y tienen excelentes relaciones de trabajo en el equipo que consideran una gran familia.
Hoy atienden varios perfiles, alergología, reumatología, procesos oncológicos, ortopedia y traumatología en el hospital.




















Comments of Adicta a Cuba, a la Revolución, a Fidel, a la carrera de medicina y a la ciencia