
AFGANISTÁN II.SUS GRANDES CIUDADES. De las Alejandrías a Kabul. ROBERTO JJ QUERO

Description of AFGANISTÁN II.SUS GRANDES CIUDADES. De las Alejandrías a Kabul. ROBERTO JJ QUERO
Interesantísima conferencia sobre AFGANISTÁN, la segunda de este mini ciclo sobre el país "Donde mueren los Imperios", que nos va a acercar a sus grandes ciudades, muchas de ellas fundadas por Alejandro Magno, hasta su gran, compleja y fascinante ciudad, Kabul.
Lo hacemos de la mano de Roberto JJ Quero, escritor y excepcional conocedor de estar tierras, tanto por su reflexión y estudio sobre ellas, como por su conocimiento "in situ" de este país, que, además, gracias a su dominio del árabe y del persa, le permite conocer mucho mejor a sus gentes, ofreciéndonos información de enorme interés y de un modo brillante.
Animamos a ver internet con equilibrio, a sacar tiempo para leer, contemplar la naturaleza y creaciones artísticas, a escuchar música, conversar, estudiar, pensar...
This content is generated from the locution of the audio so it may contain errors.
No.
Muchas gracias a ustedes por asistir a esta conferencia, por la oportunidad de contar esta realidad, que por cierto es bastante interesante, como se ha dicho, y sin más vamos a afrontar la segunda parte de este ciclo, podemos decir, de conferencias sobre Afganistán, en la cual voy a hablar sobre ciertas ciudades, las más importantes, las más relevantes por lo menos, del país asiático, y también les relataré un poco, someramente, mi experiencia.
Tanto en la primera parte, como en el primer viaje quiero decir, como en la segunda, pero centrándome en la segunda.
Cuando uno está en Masdar-e-Sharif, que es donde nos hemos quedado antes, en Balgh, que es una ciudad muy cercana a Masdar-e-Sharif, apenas media hora en coche, bueno, que yo tuve que hacer ese trayecto varias veces porque fui sin salvoconducto y tuve que volver a conseguirlo, me lo hicieron mal porque ponía por escrito que yo iba con un traductor y iba sin traductor y me dijeron dónde está el traductor y dije no hay traductor y me dijeron pues está mal el salvoconducto, vuelve, es decir, tuve que hacerlo varias veces pero el trayecto es muy corto entre Masdar-e-Sharif y Balgh.
Sin embargo, cuando uno quiere ir desde Mazar-e-Sharif, en el norte de Afganistán, hasta Kabul, que era mi plan, debe atravesar ni más ni menos que el mítico Indukush, el macizo montañoso que atravesó Alejandro, por ejemplo, con sus tropas persiguiendo a Besus, el traidor que había matado al rey Darío III Kodomano a sangre fría y se había autoproclamado rey del nuevo imperio persa.
Bien, pues esas montañas, idénticas a hace 2.300 años, cuando las cruzó Alejandro, aún con nieve, son francamente duras. Yo tardé, en taxi, obviamente, en un taxi azul, como todos los que hay en Afganistán, 12 horas en llegar desde Mazar-e-Sharif hasta Kabul, que está a 300 kilómetros. Pero son 300 kilómetros en los que uno atraviesa los montes, que son los del Indukush, pero que al fin y al cabo son estribaciones de los Himalayas.
Son estribaciones de ese golpe que dio, si me permiten la expresión, el subcontinente indio contra el sur del asiático hace millones de años.
Son montes que en pleno mes de julio están, como ustedes ven, a punto de sufrir las primeras nevadas, con un frío tremendo, yo tenía que ir completamente arropado en los puertos montañosos. Yo lo crucé por el puerto montañoso de Salangue, que es uno de los que cuenta con los túneles mayores y más extensos del mundo. Alejandro se dice que lo cruzó por el paso Jaiber, lo que lo llevaría al valle del Panchir, quizá, no se llamaba en ese momento así, por lo tanto no se mencionan las fuentes, y después a...
Bueno, pues al destino que tenía en mente. Vamos a ver un vídeo del Indukush para que ustedes vean lo imponente de esas cimas.
Bueno, ustedes han visto ahí algo que parecía como una mancha negruzca en la montaña longitudinal, una especie de túnel. Eso no es un túnel. Esos son refugios que construyeron los soviéticos en las cumbres del Indukush para que los convoyes soviéticos, si sufrían, qué sé yo, una luz de nieve, un desprendimiento, no fueran aplastados. Se quedarán al menos atrapados dentro del túnel del pasadizo hasta que pudiera venir ayuda aliada. Bien, Kabul, que es la ciudad que yo alcancé después de haber cruzado...
El mítico, como decíamos, Indukush, a través del paso montañoso de Salang.
Bueno, pues es una ciudad francamente triste en algunos aspectos, vibrante en otros, deliciosa en otros tantos. Y diría que es triste por una de las historias que sucedió muy cercana a este río, al río Kabul, que les contaré al final de la conferencia. Pero quédense ustedes con esa imagen de esas casas multicolores que trepan como seres vivientes casi por la rocosa montaña de las estribaciones, como hemos dicho, del Himalaya.
Esa montaña no lo es, pero está muy cerca de Kuh, televisión. Bueno, Kuh en persa es monte, montaña. Kuh, televisión, como hemos dicho, recordando, el monte de la televisión y de la radio, donde están las antenas de telecomunicaciones.
Es un lugar en el que me gusta montar a caballo cuando puedo y en el que pude disfrutar de los caballos del lugar. Y simplemente recordar una imagen que quizá ustedes tengan de un libro que se llama Mil soles espléndidos. Lo escribió Jared Hosseini, un afgano asentado en América, en Estados Unidos, y que dice, básicamente refiriéndose a un verso de Saibet Abrizi, un poeta, dice que, bueno, pues, Kabul era maravillosa.
Resumiendolo y que eran incontables la cantidad de lunas y de soles que se escondían tras los muros afganos en referencia a las luces de las casas de los incontables seres humanos que pueblan esta maravillosa ciudad y las cuales




















Comments of AFGANISTÁN II.SUS GRANDES CIUDADES. De las Alejandrías a Kabul. ROBERTO JJ QUERO