

Description of Alambradas - Santiago Eximeno
«Alambradas» es un relato weird de Santiago Eximeno. Ha aparecido publicado, entre muchos otros libros, en su antología «Lo Grotesco» (Enkuadres 2017). También puede leerse online en la web de Refugio Bizarro, en la Wiki Bizarropedia.
Una historia que va abrazando al lector y suministrándole perlas bizarras, para sorprenderle con el horror de la guerra en un mundo distópico, quizá inesperado pero para nada despojado de ese sinsentido que lo hace terriblemente plausible. El maestro Eximeno jamás defrauda.
Imagen: Grabado de Otto Dix inspirado en su tiempo en las trincheras.
¿Quieres anunciarte en este podcast? Hazlo con advoices.com/podcast/ivoox/1131024
This content is generated from the locution of the audio so it may contain errors.
La luna deslumbrante asoma entre los árboles. La oscuridad de la noche lo inunda todo. Y una tenue niebla comienza a aparecer. Adéntrate en el bosque, busca el árbol viejo, siéntate a su lado. Ponte cómodo, cierra los ojos y escucha la historia que traen hasta ti las criaturas de la noche. Bienvenidos. Estos son los cuentos del bosque oscuro. Si te gusta lo que hacemos, recuerda suscribirte. Es totalmente gratuito y estarás al tanto de la aparición de nuevos audios. Y recuerda darle a me gusta antes de que acabe el audio, que no se te olvide. Quién sabe qué horribles pesadillas nos aguardan después.
Alambradas de Santiago Eximeno El día que marché al frente, mi madre estuvo a mi lado. Quiso darme un abrazo, claro, pero no pude corresponderla. Ella, dolida por mi inevitable rechazo, estuvo pendiente de cada uno de mis movimientos, como si al hacerlo pudiera grabarlos para siempre en la memoria, y así lograr que los recuerdos impregnaran la casa. Mi padre no me prestó atención. Unido a las muletas paseaba de aquí a allá, recorría el salón de nuestra pequeña casa como si fuera el escenario de un premio deportivo, apartando allí una silla rodeando allá el sofá. Se movía con mucha habilidad con aquellas extensiones de madera que él mismo había fabricado.
Fantaseaba con la idea de mutilarse, de amputarse una pierna a la altura de la rodilla, como algunas madres hacían a sus hijos, asegurándoles de esa forma una carrera de funcionario, lejos de la muerte, de las armas, del cambio. Fantaseaba con lograr un ascenso si reunía el valor suficiente para cortar justo debajo de la rótula. Mi padre jamás comprendería que me había llevado a decidir marcharme al frente. Él era un egoísta, un incapaz. Nunca entendería a un patriota. Vi llorar a mi madre rota de dolor desde la parte de atrás del camión que nos transportaba a las líneas enemigas. Quise compartir su dolor, llorar como ella hacía, pero era algo que también me estaba vedado.
Así que me limité a contemplarla allí, en la plaza del pueblo, sola, llorando mi ausencia como lloró en su momento la de mi hermano, mientras el camión se alejaba y nos conducía hasta el horror de la gran guerra. Compartía viaje con otros tres soldados, modificados como yo. Se sentaban frente a mí dos trincheras y a mi lado un bayoneta, de los de arma afilada por brazo y mirada huidiza. Los trincheras ocultaban los rostros tras el descomunal motor oxidado que les servía de máscara. Las hélices de acero que brotaban del eje de casi medio metro de largo rozaban el techo del vehículo e incomodaban cada uno de sus movimientos. Permanecían en silencio con las manos cruzadas sobre el regazo.




















Comments of Alambradas - Santiago Eximeno