Ayuda humanitaria con perspectiva de género

Ayuda humanitaria con perspectiva de género

11/2/2025 · 40:39
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En el mundo, una de cada tres mujeres sufre violencia sexual o física. Y en la mayoría de casos, los ataques son perpetrados por su entorno cercano. En algunas zonas del mundo esa estadística es aún mayor, como en América Latina, donde el 80% de las mujeres son víctimas de una violencia que Naciones Unidas calificó como una "pandemia en la sombra".

En el podcast de hoy ponemos el foco en la respuesta humanitaria con perspectiva de género en América Latina. Lo hacemos con María Vargas Simojoki, experta regional en protección, género y educación en emergencias del Departamento de Protección Civil y Ayuda Humanitaria de la Unión Europea; Dayana Zamorano, miembro de la Fundación Lunita Lunera, una organización feminista de Ecuador, que desde hace años trabaja con supervivientes de violencia de género; Andrés Jesús, venezolano de 24 años que huyó de su país debido a los abusos que sufrió por parte de las autoridades, y Regina Zoe Magallón, primera mujer trans en conseguir cambiar legalmente su identidad de género en el Estado de Colima, en el suroeste de México.


Un podcast de Javier Sánchez.
El montaje musical es de ROAD AUDIO.
Este podcast nace de una colaboración con el Departamento de Protección Civil y Ayuda Humanitaria de la Comisión Europea.

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Revista 5W.

Pequeñas historias, grandes explicaciones.

Te desamáginas que ninguna mujer te sea a ti.

Que no tiene relaciones, no hace el amor.

Prácticamente la viola cada vez que él quiere.

Yo sufrí muchas cosas con él.

Hay días que yo quiero tirar la toalla.

Hay días que yo lloro.

Hay días que yo digo, yo ya no puedo más, estoy cansada.

Uno piensa que la muerte es el final de todos los problemas.

Y luego me doy cuenta de que todo tiene solución, menos la muerte.

Esta es la historia de Brenda.

Aunque podría ser la de María, o Nieves, o Elena, o Ana, o Laura.

En el mundo, una de cada tres mujeres sufre violencia sexual o física.

Y en la mayoría de casos, los ataques son perpetrados por sus parejas.

En algunas zonas del mundo, esa estadística es aún mayor.

Como en América Latina, donde el 80% de las mujeres son víctimas de una violencia que Naciones Unidas calificó como una pandemia en la sombra.

Septiembre de 2022.

Estamos en Tocoa, uno de los municipios más poblados del departamento de Colón, en el norte de Honduras.

Por ese entonces, Brenda tiene 33 años.

A su cargo tiene dos hijas, una de 14 años y otra de nueve.

Esta última tiene problemas para moverse.

Le tiemblan las manos y, cuando se levanta, su cuerpo se tambalea.

Los medicamentos para tratar su enfermedad son caros y cada vez resulta más complicado costear el tratamiento con su sueldo de 6.000 lempiras, unos 200 euros al cambio.

Además, las deudas con el banco se mezclan con los pagos que cada mes reclaman las maras.

Desde hace un tiempo, un integrante de una de las bandas armadas que gobierna la ciudad con puño de hierro la persigue, extorsiona y chantajea, aprovechando el estado de salud de su hija.

Pero esta no es la primera vez que Brenda siente de cerca el aliento de las maras.

La vez anterior, aún vivía con sus padres en La Ceiba, una ciudad situada frente al Mar Caribe, también en el norte de Honduras.

Poco a poco, las pandillas han extendido su reino de terror hacia otras zonas del país, hacia el oeste, hacia San Pedro Sula, donde, a pesar del estado de excepción impuesto en 2022, la ciudad sigue siendo una de las más peligrosas de la región, con 2.503 homicidios el año pasado.

Y hacia el este, hacia el departamento de Colón, donde Brenda buscó refugio.

Cansada de las amenazas, un día, Brenda fue a la policía a denunciar, pero no le hicieron caso.

Tenemos, como dicen, que no defiendan los derechos humanos, para allá, pues, no les hacen caso.

Y yo soy testigo de eso, porque yo lo intenté, lo intenté denunciar una vez, y lo que me ganó fue la domicilio, por ir a atreverme a denunciar.

Y me dijeron, si lo vuelves a hacer, te vamos a matar a ti y a tus fenómenos.

Las pandillas consideran que las personas enfermas deben morir.

Las que están en su punto de mira, las llaman fenómenos.

Cuando a uno ya le dicen, si no haces tal cosa o no vas a servir para tal cosa, te vamos a matar.

Y ahí es donde usted decide si va o se queda.

Porque si no, pues...

Unos días más tarde, atravesada por el miedo, Brenda salió de Honduras.

Huyó de noche con su hija pequeña, dejando atrás a la mayor.

Creo que lo más difícil fue salir de mi país.

Eso fue lo más difícil.

Porque me tocó salir en circunstancias bien difíciles.

Me tocó salir a medianoche.

Tuve complicaciones en la frontera de Honduras con Guatemala para poder sacar a la niña.

Porque me pedían pasaportes, yo no los tenía.

Me pedían una carta del papá.

El papá está muerto, lo mataron.

Y se convirtió en una historia que yo no podía explicarles a ellos.

O sea, no me iban a entender.

Y yo lo que quería era correr.

Brenda...

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