
La Base 6x41 | El delirio otanista acabará con la UE

Description of La Base 6x41 | El delirio otanista acabará con la UE
En el programa de hoy, 12/11/2025, Pablo Iglesias, Irene Zugasti, Manu Levin y Eduardo García analizan la situación real de la guerra ruso-ucraniana frente a la propaganda occidental y las consecuencias políticas para Europa. Con la participación de Nahia Sanzo (Geopolitikaz).
¿Quieres anunciarte en este podcast? Hazlo con advoices.com/podcast/ivoox/1877708
This content is generated from the locution of the audio so it may contain errors.
Rusia lleva 18 meses intentando tomar Pokrovsk, explica Mike Collet-White de la agencia Reuters.
Ucrania se esfuerza por demostrar que la ciudad aún es suya, por eso difunden esta imagen de sus hombres colgando una bandera ucraniana en la fachada del ayuntamiento.
Perder Pokrovsk es perder muchas opciones de recuperar el Donbass.
La cancelación de la cumbre entre Putin y Trump en Budapest, antes incluso de que se le hubiera puesto fecha, fue una mala noticia, especialmente para Ucrania.
El país se está desangrando en nombre del proclamado objetivo occidental de infligir una derrota estratégica a Rusia.
Ucrania se está despoblando como consecuencia de la carnicería y la migración hacia Rusia y hacia Europa Occidental.
Y el frío que la destrucción sistemática de sus infraestructuras energéticas promete para este invierno augura una nueva estampida migratoria.
La guerra también es un desastre para Rusia, cuyo régimen recibe con ella la justificación para apretar aún más las duras relaciones internas habituales en ese país.
Y además, esta guerra está durando mucho. Pronto superará la duración que la Primera Guerra Mundial tuvo para el Imperio Ruso.
Y todo apunta a que entrará en su cuarto año superando también el tiempo en que la Unión Soviética sufrió la Segunda Guerra Mundial.
El problema es que Occidente no reconoce los motivos de la agresión rusa, se niega a tratarlos y reduce la guerra a un maligno propósito expansionista de Rusia.
Mientras continúe esa negación de la realidad, la guerra seguirá sin que ni los nuevos recursos bélicos brindados a Ucrania ni el endurecimiento de las sanciones petroleras, que los chinos y los indios van a eludir de una manera u otra, cambien mucho las cosas.
Más allá de incrementar la voluntad de Rusia de apretar militarmente todavía más.
Los rusos están ganando esta guerra lentamente y los ucranianos lo tienen cada vez peor.
Así que el resultado más probable es que Rusia, que no tiene la menor intención de ocupar el conjunto de Ucrania, donde sabe que nunca será bienvenida, avance aún más hacia Odessa y Nikolayev, haciéndose quizá con estas dos regiones rusófilas tal vez menos hostiles, por lo menos en teoría, a su presencia que el resto de Ucrania que le es abiertamente hostil.
Es decir, renunciando ahora a la paz, los adversarios de Rusia acabarán obteniendo una paz mucho peor para Ucrania.
Lo mismo que ocurrió en abril del 2022, cuando los occidentales cortaron la negociación de Minsk y de Estambul, pero ahora muchísimo peor, con más territorios perdidos y mayor sufrimiento humano.
No parece que los occidentales y los europeos tengan ideas para esa eventualidad.
A lo único que llegan algunos de ellos, como nuestra querida responsable de exteriores de la Unión Europea, Kaya Kalash, es al sueño napoleónico-hitleriano de disolver Rusia.
La otra idea es la de que si no se derrota Rusia en Ucrania, el poder ruso se comerá al resto de Europa.
Lo que no impide que Trump, parafraseando nada más y nada menos que a Mao Zedong, haya dicho que el poder ruso es un tigre de papel.
Vamos a ver en qué quedamos. Rusia nos va a invadir o Rusia es un tigre de papel. ¿Alguien entiende todo esto? Mal que bien, Putin ha conseguido movilizar como carne de cañón a muchos de sus ciudadanos, o bien por pobreza o también por patriotismo.
Los propios ucranianos tienen muchas dificultades en esa misma labor, pero ya para los europeos parece misión imposible movilizar a alguien para ir a morir contra Rusia.
Los europeos, amigos, amigas y amigues, no están unidos, y lo estarán cada vez menos si se enfrentan a la realidad de una derrota.
El rearme previsto a costa del gasto social difícilmente va a funcionar y tendrá consecuencias electorales fatales en Francia, Alemania y Reino Unido, países gobernados por políticos fallidos que gozan de una cuota de aprobación de alrededor del 20%, es decir, de una reprobación del 80%.
La cohesión y frágil unidad de la Unión Europea se basa en el fantasma de la amenaza rusa, y básicamente en hacerle la guerra.
Bueno, si Ucrania pierde la guerra, ¿qué es lo que va a pasar? Pues que la desintegración de la Unión Europea, por lo menos de la Unión Europea que hoy conocemos, será inevitable.
Todo esto no lo digo yo, lo escribía en contexto Rafael Pock a finales del mes pasado.
El desenlace de la guerra ruso-ucraniana podría acabarse un poco con la Unión Europea tal y como la conocemos, una Unión Europea que no pinta nada en la escena internacional y que se está quedando sin la más mínima base de legitimidad.
Lo que podrá llegar después tiene pinta de ser aún peor, pero frente al pesimismo de la inteligencia, aquí seguiremos poniendo todo el optimismo de la voluntad y toda nuestra inteligencia.




















Comments of La Base 6x41 | El delirio otanista acabará con la UE