Biblioteca Nacional de Cuba José Martí: guardando el alma de una nación

Biblioteca Nacional de Cuba José Martí: guardando el alma de una nación

6/12/2026 · 06:45
0
30
0
30
Radio Rebelde
Episode of Radio Rebelde

Description of Biblioteca Nacional de Cuba José Martí: guardando el alma de una nación

Si hay un lugar en La Habana donde el tiempo se detiene y las páginas susurran historias de siglos, ese es la Biblioteca Nacional de Cuba. Una de las primeras sedes de la institución, y sobre lo cual poco se conoce, fue en un salón del Castillo de la Real Fuerza, donde se estableció desde el 18 de octubre de 1901.

cuba podcast Encuentro Biblioteca Nacional José Mart
Read the Biblioteca Nacional de Cuba José Martí: guardando el alma de una nación podcast

This content is generated from the locution of the audio so it may contain errors.

Había una vez una biblioteca que no tenía techo, o mejor dicho, tenía muchos techos prestados frágiles temporales. Desde 1901, cuando nació en un salón del Castillo de la Real Fuerza con apenas 3.000 libros donados por su primer director, Domingo Figueroa Caneda, la Biblioteca Nacional de Cuba vivió una odisea de traslados, incendios y humedal que puso en riesgo su propia razón de ser. Hoy, cuando la institución cumple aniversario de creada, les propongo a conocer acerca de la historia de la Biblioteca Nacional de Cuba. ¿Me acompañas? Hola, ¿qué tal? Mi nombre es Alija Villalón, te saludo desde La Habana, Cuba, y este es Encuentro en Pocas de Radio Reverde que se dedica a compartir acerca de la cultura cubana. Y así es, vamos a hablar entonces no de una persona, no de un arte en específico, sino de una institución, la Biblioteca Nacional de Cuba. Desde el inicio te comentaré que no solo conocerás la historia de la Biblioteca Nacional, porque esta es la crónica de cómo un país decidió contra viento y marea levantar una catedral para el conocimiento.

Y todo comenzó. Curiosamente, con un grano de azúcar. En el año 1941 Cuba era ante todo azúcar y fue precisamente esa realidad económica la que se convirtió en la llave para un sueño cultural. El 21 de marzo de ese año se promulgó la ley número 20, un texto legislativo que parecía cualquiera hasta que llegabas al artículo 21. Allí, entre cláxulas y números, se escondía una idea audaz. medio centavo por cada saco de azúcar de 325 libras de la zafra de ese año, se destinaría a comprar un terreno y construir por fin un edificio digno para la Biblioteca Nacional. No fue un capricho, fue un acto de fe colectiva. La Junta de Patrones, creada gracias a las gestiones del intelectual José Antonio Ramos, se encargó de administrar esos fondos. Y así, poco a poco, el sueño dejó de ser papel mojado. Y en 1949, por iniciativa del sabio Fernando Ortiz, antropólogo y ensayista alma de la cubanidad, la Junta acordó que el futuro edificio llevaría el nombre de José Martín.

Era más que un homenaje, era una declaración de principios. El terreno era un solar de valor estratégico en la entonces Plaza Civil, hoy Plaza de la Revolución. Se adquirió por 300 mil pesos y llegó el momento de la primera piedra. No fue casualidad la fecha. El 28 de enero de 1952, en conmemoración del 99 aniversario del natalicio del héroe nacional, se colocó la primera piedra del edificio. Fue un acto cargado de simbolismo, intelectuales, bibliotecarios, estudiantes y ciudadanos comunes. Se reunieron para presenciar el inicio de una obra. que tardaría cinco años en culminar. El diseño encargado por el ministro de Obras Públicas rompió con los cánones de la época. No sería un palacio neoclásico con columnas y frontones. Sería algo moderno, funcional, pensado para el futuro. Una torre de 15 pisos con amplias salas de lecturas, iluminación natural estudiada a milímetro, sistemas de ventilación para proteger los libros de la humedad tropical y espacios especializados para música, arte, manuscritos y consultas.

Imaginen la escena, obreros subiendo materiales, arquitectos revisando planos, bibliotecarios soñando con cómo organizarían aquellos millones de volúmenes que hasta entonces habían vivido apilados en cajas expuestos al polvo y al olvido. Cinco años después de aquella primera piedra, el 12 de junio de 1957, mediante el decreto 1664, se dispuso la entrega oficial del inmueble a la Junta de Patrones. Fue el inicio de una mudanza monumental. trasladar más de un millón de piezas biográficas desde el Castillo de la Real Fuerza hasta la moderna Torre de la Plaza Cívica. No fue un trámite logístico, fue un acto de amor. Cada libro, cada manuscrito, cada partitura fue embalada con cuidado, catalogada, transportada y rubicada en estanterías diseñadas para durar siglos. La nueva Biblioteca Nacional no era solo un edificio, era un ecosistema del saber. Cuenta con salas de lectura con luz natural controlada para proteger los documentos, un equipamiento. técnico de vanguardia para la conservación

Comments of Biblioteca Nacional de Cuba José Martí: guardando el alma de una nación

This program does not accept anonymous comments. Sign up to comment!
We recommend you
Go to Politic and economy