

Description of Capítulo 12. Los hábitos de consumo
Muchas vidas han muerto dentro de mí sin que yo haya muerto. Les confieso que ya no corro como antes, pero avanzo con mayor conciencia. Ya no veo bien sin lentes, aunque leo con más profundidad. Ayer la fuerza estaba en mis brazos; hoy habita en mi voluntad. En el pasado buscaba aprobaciones, hoy valoro las miradas serenas. Creía que el tiempo era infinito, hoy sé que no es así. El joven que fui se alejó de mí y año a año he experimentado la mudanza de mi cuerpo.
Escuché la radio cuando solo emitía en onda corta y en AM. Luego fui feliz con la FM y después pude ver la llegada de internet al dial. La radio no muere, lo que muere son sus formas envejecidas. Esta serie radial es, precisamente, el relato de esas transformaciones. Veinte capítulos, veinte “muertes” simbólicas.
En esa lenta transformación descubrimos una verdad serena: no morimos cuando cambiamos; morimos cuando nos negamos a cambiar.
El futuro es un territorio en construcción y necesita de una radio que sepa despedirse de lo que fue para atreverse, con valentía y esperanza, a ser lo que aún no imagina. Tu vida y mi vida han cambiado. La radio también lo ha hecho y debe seguir haciéndolo. Por favor, no se lo impidas. No permitas que tus miedos abracen a nuestro querido medio de comunicación.
Nuestra tesis es clara y deliberadamente incómoda:
la Radio atraviesa un proceso de declive y aspiramos demostrarlo.
This content is generated from the locution of the audio so it may contain errors.
Esta es una serie radial de 20 capítulos en la que un oyente habla con la radio sobre lo que él considera es un declive para el dial. La radio no se borrará, pero sí se está difuminando entre los más jóvenes. Capítulo 12 Los hábitos de consumo Eras hábito en la vida, cadena suave al despertar Pero el tiempo fue aflojando ese lazo que solía abrazar Hoy tu rutina se deshace Ya no vuelves como ayer. Eras un hábito que el viento decidió.
El doctor me ha dicho que aún no puedes recibir visitas, y aunque eso me entristece, entiendo que necesitas tiempo y reposo para recuperarte. Así que, mientras llega ese momento en que podamos reencontrarnos, he decidido dejarte esta carta. Quiero que sepas que, cuando estés lista para recibir visitas, seré el primero en cruzar la puerta para estar a tu lado.
Esta semana, mientras intentaba ocupar mi mente con algo productivo, me encontré con un libro que aborda un tema que ha sido motivo de nuestras conversaciones en múltiples ocasiones. Los hábitos de consumo.
Al ojear sus páginas, sentí que en sus palabras había una clave que podría ayudarnos a comprender mejor el declive tuyo que tanto nos preocupa. Decidí dejarte el libro junto con esta carta, esperando que te resulte tan revelador como a mí. Además, quiero compartir contigo algunos párrafos que me resonaron profundamente.
Los hábitos son esas cadenas invisibles que con el tiempo se atan firmemente a nuestro ser. Son esas conductas repetitivas que se vuelven parte de nuestro día a día. El hábito es una costumbre, una rutina.
Y en el caso de la escucha de la radio en directo, ¿se tiene o no se tiene? Es un acto casi reflejo que nos mueve a encenderla cuando entramos en la cocina, en el baño o en el coche, porque entendemos que lo que vamos a encontrarnos nos informará, nos entretendrá y nos formará. Inconscientemente los oyentes de radio de toda la vida, los más mayores del lugar, sabemos que si no la encendemos, seremos mucho más ignorantes.
Pero esta sensación, este hábito, esta necesidad de rodearnos por todas partes, por donde pasamos de receptores o dispositivos para escuchar la radio, no la tienen los más jóvenes. A mi modo de ver, eres un hábito que lentamente se marcha de la sociedad y esa puede ser una clave de tu declive. En realidad, pudiéramos decir que eras un hábito.
Estas palabras me hicieron reflexionar. Los hábitos de consumo, impulsados por la tecnología y la conveniencia, nos están conduciendo por un camino incierto, uno donde la radio podría ser relegada a la sombra de lo que alguna vez fue.
Otra noche aquí, hablando sola Las ondas viajan, pero nadie escucha Mi voz escapa por el aire oscuro Buscando corazones que ya no contestan Cuántas palabras lancé al viento Como botellas al océano infinito Transmitiendo sueños a la madrugada Sin saber si alguien está del otro lado Y sigo aquí Cantándole al silencio, esperando una señal que nunca llega. Esta carta número 12 cita un nuevo declive. Lo lamento, pero prometimos revelar nuestras inquietudes. Mientras seguimos reflexionando, te pido que te cuides, que descanses, que recuperes tus fuerzas.
Hay mucho trabajo por hacer.










Comments of Capítulo 12. Los hábitos de consumo