capítulo 26. Ortega Munilla en Ronda

capítulo 26. Ortega Munilla en Ronda

9/8/2025 · 05:36
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En este capítulo nos vamos a detener en la figura de Ortega Munilla, padre del gran filósofo Ortega y Gasset, y su visita a la ciudad de Ronda.

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La verdadera riqueza de un pueblo es su historia, su cultura y su patrimonio.

Son los elementos necesarios para poder amar y valorar el pasado desde nuestro presente.

Hola, muy buenas a todas nuestras seguidoras y seguidores en Maripaz.

Un placer. ¿Qué tal? ¿Cómo estás? Hola, Ani. Pues de nuevo encantada de poder compartir contigo y con todos nuestros seguidores pues un capítulo más de nuestra historia.

Pues si te parece iniciamos el programa de hoy con José Ortega Munilla, escritor erudito y padre del gran filósofo español José Ortega y Gasset.

¿Y qué relación tiene este escritor con nuestra ciudad, me puedes decir? Pues hay, hay alguna relación y como bien dices pues fue una figura destacada en su época que luego años más tarde pues eglesaría a su propio hijo.

Y traemos a José Ortega Munilla al programa de hoy porque visitó nuestra ciudad.

Él dejó constancia de ello en un interesante y curioso libro de viajes titulado Un día en Ronda por las ruinas.

La obra la dedicó a su discreto y cariñoso guía rondeño llamado José del Río del que no tenemos datos de quién fue y en ella pues se describe principalmente el espectáculo visual que le proporcionó la contemplación de nuestro tajo.

Desde su llegada en tren procedente de Bobadilla describe las alturas como rasgo más significativo. Según sus palabras afirmó El tren parece escalar y la locomotora mantiene una respiración fatigosa.

El paisaje que va dando bienvenida a Ronda se caracterizaba por espesos encinares y él mismo lo describió como La naturaleza de aquel gran espectáculo que yo me había prometido tantas veces.

Él había oído hablar del tajo como algo extraordinario, único y grandioso pero cuando lo vio con sus propios ojos constató que era una obra geológica digna de figurar a la misma altura que el coliseo, las cataratas del Niágara, las pirámides o el Vesubio.

Pues sí, sintió verdadera admiración al borde de nuestro inmenso abismo.

El guía lo condujo, según nos informa él, por calles, plazas, arboledas, con bancos de piedra y verjas de buen forjado hierro. Se refería a esto último sin duda a la Alameda donde al llegar al final del paseo se descubre deslumbrado, confuso y absorto por la visión.

Aquellas profundidades misteriosas e infinitas le llevan a afirmar Los ojos miraban sin querer a todas partes, volando de un lado a otro.

Describe cómo bajo su pie volaban las águilas y menciona el asa de la cardera, el guadalevín de espumosas y diáfanas aguas cristalinas, así como la profusa vegetación a base de higueras, nogales y olivos.

Allí en la Alameda pudo contemplar el primero de los cuatro puntos de vista del Tajo.

Pasaron a continuación al Puente Nuevo, segundo y tercer punto de vista, su lado derecho e izquierdo respectivamente, de donde dice El guadalevín pasaba por su Hondura con relativa mansedumbre.

Para contemplar al Tajo desde el cuarto y último punto de vista, iniciaron él y su guía un descenso a pie hasta los molinos, por una estrecha y peligrosa senda pendiente que atravesaba un molino en plena actividad.

Se sabe porque además de saludar al molinero, escucharon el áspero ruido de la piedra y asistieron al penetrante olor a trigo morido.

El camino proseguía a través de un puentecillo hecho con viejos leños y seguía sorteando los once molinos que allí se asentaban en aquel tiempo, escondidos por las oquedades, por las cortinas de hiedra y por las cascadas.

Esta música del agua los acompañaría durante el almuerzo por la ventana cercana de la fábrica del señor Sanguinetti, donde se les ofreció comida.

Las bellas descripciones que figuran en estas páginas de Ortega Munilla constatan la grata sensación que sintió al vivir esta experiencia.

La emoción de los sublime va acompañada de cierta dulce tranquilidad.

Diríase que Dios ha labrado aquel balcón para que los hombres aprendan desde allí a contemplar los grandes espectáculos.

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