El cierre de Iker: No lo haría en mi vida

El cierre de Iker: No lo haría en mi vida

8/3/2026 · 14:32
0
4.9k
0
4.9k
Cuarto Milenio
Episode of Cuarto Milenio

Description of El cierre de Iker: No lo haría en mi vida

Iker Jiménez cierra temporada de ‘Cuarto Milenio’, la 21 precisamente, haciendo balance de lo que ha ocurrido durante todos estos meses nada fáciles y en la que ha habido muchos cambios: “Es extraordinaria y nada frecuente”, confiesa ante los espectadores del programa.

El conductor de ‘La Nave del misterio’ echa la vista atrás para hablar de sus primeros pasos en la profesión y en el mundo del misterio para después reflexionar sobre todo lo que ha vivido y de cómo ha sido esta apasionante temporada en la que el programa hermano ‘Horizonte’ ha dado un paso gigante al convertirse en programa diario.

¿Quieres anunciarte en este podcast? Hazlo con advoices.com/podcast/ivoox/7162

misterio conspiraciones enigmas desconocido exopolítica
Read the El cierre de Iker: No lo haría en mi vida podcast

This content is generated from the locution of the audio so it may contain errors.

Bueno, pues por vigésimo primera vez llegamos a la orilla del final de una temporada. Es bastante extraordinario, muy extraordinario, muy poco frecuente, obviamente, a lo largo de la historia de la televisión en España. Es así, sobre todo con un programa tan querido y un programa tan especial. Bien, hubo un libro muy antiguo de Vinti Lahoria. que decía encuesta detrás de lo visible, encuesta detrás de lo visible, año 76 si no me equivoco. Y yo siempre me quedé con ese concepto, no intuía lo que significaba, pero en todo, también en nuestra profesión hay un lado visible y una especie de paralelo o de materia oscura, que esa se cuenta poco, pero obviamente las dos capas, lo visible e invisible, gravitan. Miren, muchas veces aquí... en las pausas y demás, estamos siempre poniendo música esa que nos gusta, muchas veces del maestro de Michel Yard, pero de otros maestros también, siempre los cito.

Y hace poco hacía un bucle cuando sonaba una de las canciones, porque en diciembre de 1990, cuando me dieron la primera oportunidad de hacer un programa, en este caso de radio, en Torres de la Alameda, lo primero que yo hice con mi amigo Lorenzo fue coger un... Una especie de casete portátil llamado computrón. Pusimos la cinta Oxygen 4 y ahí en mitad de la tarde en un descampado, sin saber muy bien qué iba a ser de nuestra vida, pero sabíamos que empezábamos una cosa fascinante. Por la que sinceramente hubiéramos pagado, ¿no? En aquel momento no, pero luego sí tuvimos que pagar. Muchos años por estar en radios comunitarias o internet o la posibilidad de emitir desde tu casa o hacer tu programa era una absoluta locura, ¿no? No estaba ni diseñada en la mente esa posibilidad. Y recuerdo muy bien que pusimos aquella música enfocándola al cielo. Como diciendo, bueno, la suerte está echada, vamos a ver a dónde llegamos y sobre todo si nos divertimos en el proceso. Esto pasaba en diciembre de 1990.

Esa parte invisible, que ustedes quizá no son tan conscientes, que significa cuando uno ya no solo es periodista y cuenta las cosas con esa bisoñez que nunca hay que perder, sino que también por el propio devenir de los hechos uno se convierte en empresario de los medios. Y tiene a su... Hombre, tener, digamos, la responsabilidad sobre un equipo de gente muy grande es relativo porque existe, pero tampoco te puede condicionar la vida para hacer cosas que tú no quieres hacer, porque si era la fórmula fallaría. Pero obviamente, conforme van pasando las emisoras, van siendo más grandes, como ha sido mi historia, y luego llegan las televisiones y las responsabilidades también crecen, tiene uno que pelear permanentemente en no perder la emoción de algo. Que cuando estaba en aquel descampado en el año 90, era como un sueño y no hay que olvidarlo nunca, ¿no? En los días más duros, con las situaciones más complicadas por las que hemos pasado, en estos mares que a veces son relajados, a veces son satisfactorios y muchas veces son grandes marejadas y tempestades, ¿no? Que la nave convertida en viejo barco tartésico, ¿no? Por hacer un homenaje a los últimos hallazgos maravillosos en tierras tartésicas españoles.

Pues que hemos llegado 21 veces a la orilla que es nuestro destino, en lo que es televisión, no se puede perder la perspectiva ni pensar que es lo normal. Yo nunca he pensado que lo que hacía era lo normal. Miren, en estos 35 años de profesión, 36 se van a cumplir, creo que he faltado una vez en mi trabajo. He tenido suerte con la salud y la vez que falté... o una o dos en todo este tiempo, yo creo que una fue por el COVID, no he tenido ningún tipo de, no sé cómo decirles, de ventajismo por haber adquirido una posición de prevalencia que me podía permitir, pues quizá no estar todo el rato, ¿no?, con el pico y la pala, pero es que en el fondo yo soy el del año 90 y me encanta lo que hago, entonces, ¿cómo combina uno ambos mundos que son muy complicados para que no le afecte?

Comments of El cierre de Iker: No lo haría en mi vida

Anonymous
We recommend you
Go to Mystery and other realities