
Domingo vigesimocuarto después de Pentecostés

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Domingo vigesimocuarto después de Pentecostés el Padre Pío Vázquez, que trata sobre la Vigilancia.
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El nombre del padre del hijo y del espíritu santo creo fieles como escuchar escuchas momentos tenemos le evangelio la misa de hoy la parábola de la sat para con la cual nuestro señor se propone inculcar nos la coexistencia de buenos y malos en su iglesia de justos y pecadores de los que viven en estado de gracia y los que están desprovistos de ella que no llevan en traje nupcial sin embargo no todos nos queríamos el día de hoy hablar sobre la vigilancia ya que la parábola nos dice que el enemigo vino y sembró la cizaña mientras dormían los hombres los que estaban encargados de cuidar del sembrador y así nos ocurren muchas veces a nosotros mientras dormimos es decir cuando no estamos pendientes y vigilantes llega enemigo esto es el diablo y siembra la cizaña de la tentación con la cual arruina tribu de la gracia por tanto que hemos estar siempre vigilan para no caer en la tentación parando recaer en lo explicado que ya ha confesado de los cuales nos hallamos arrepentir y para estos son necesarias principalmente dos cosas la oración y la huida de las ocasiones de pescado primeramente es sumamente necesaria la oración en efecto no debemos olvidar jamás que debido a nuestra naturaleza caída herida por el pecado tenemos un equipo muy fuerte hacia el mal hacia el pecado y el único remedio que tenemos para combatirlos malas inclinaciones es la gracia de dios la ayuda de dios pero su gracia dios no nada no los que se la piden el quiere darnos el que darnos su gracia para ayudar pero quiere que se le pidamos para ser por tanto vemos la importancia de la oración ya que si esta falta en nuestras vidas faltará también la gracia de dios por lo cual no tendremos fuerzas de resistir malas inclinaciones las cuales nos llevarán tras de sí haciendo unos caer en pecado por tanto hemos de adquirir buenos hábitos duración hacer oración todos los días constantemente no de vez en cuando una que otra vez si no siempre todos los días entonces arturo días nuestras oraciones de la mañana y noche hacer el santo rosario diario tarde a ser también lectura espiritual sería muy bueno así sean quince minutos al día sacamos tanto tiempo para cosas mundano cosas que no nos van a servir para nada capaz de hacer con un libro espiritual sagrada escritura y entre las poblaciones mejores para obtener fuerzas y estar vigilantes sino recaer en el pecado es digna de mención la meditación oración mental unos veinticinco treinta minutos al día a tratar más profundamente con dios considerando alguna de si algo misterio de nuestra santa precisión es esta oración un medio excelentísimo de estar vigilantes pues todos los autores son prácticamente unánimes es decir que el que fuera edad mental debidamente constantemente todos los días dicen o dejará el pecado o la oración pero ambas cosas pueden coexistir general si no así población ser metódica todos los días mi oración y dejar el pecado mi pecado y dejarlo oración y realmente es así porque si lo pensaba










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