"El Cardenal Napellus" de Gustav Meyrink

"El Cardenal Napellus" de Gustav Meyrink

11/10/2025 · 37:29
15
4.1k
15
4.1k
Cuentos y Relatos Episode of Cuentos y Relatos

Description of "El Cardenal Napellus" de Gustav Meyrink

"El Cardenal Napellus" (Der Kardinal Napellus) es un relato de terror del escritor austríaco Gustav Meyrink (1868-1932), publicado en la antología de 1916: Murciélagos (Fledermäuse).

Es probablemente uno de los cuentos de Gustav Meyrink más destacados, refleja en cierto modo los peligros de la búsqueda de la verdad, que para el autor está relacionada con aquello que vulgarmente se denomina magia y el ocultismo.

Jorge Luis Borges, que prologó El cardenal Napellus en La biblioteca de Babel, sostiene que los relatos de Gustav Meyrink se caracterizan por poner en evidencia que el universo es un lugar absurdo y, por consiguiente, irreal. Esto se ve reflejado fuertemente en este magnífico e inquietante cuento.


Música y Ambientación:
Cosmic Horror World
Epic Halloween Music Mix
https://www.youtube.com/watch?v=lChpcpzOjJM

Blog del Podcast:
https://lanebulosaeclectica.blogspot.com/

Twitter:
@jomategu

literatura Relatos terror audiolibro lecturas
Read the "El Cardenal Napellus" de Gustav Meyrink podcast

This content is generated from the locution of the audio so it may contain errors.

Desde las brumas húmedas de los bosques de alta montaña, donde el sol lucha por penetrar el dosel de los árboles, emerge una flor cuyo nombre susurra historias de antiguos venenos y arcanos saberes.

No es una simple planta.

Es un portal entre la belleza y la sombra.

Sus flores son de un azul o púrpura intenso, con esa forma inconfundible que evoca los capuchones de los monjes o los cascos de los guerreros.

Ocultan una letalidad escalofriante.

Se dice que nació de la espuma rabiosa del cáncer vero, el guardián infernal capturado por Hércules, infundiendo en sus raíces el terror del inframundo.

A lo largo de los siglos, el acónito ha tejido su leyenda en la historia de la magia negra, la alquimia y los jardines de las hechiceras, siendo la favorita de aquellos que caminaban en el filo de lo prohibido.

Es el emblema de lo subito, del cambio repentino y del peligro que acecha bajo una apariencia inofensiva.

Cuando se habla del acónito napelus, se habla de la planta que susurra advertencias desde el silencio de la tierra.

Una joya mortal, un enigma botánico cuya esencia es tan poderosa como efímera es la vida.

El cardenal napelus.

De Gustav Meyrink.

Aparte de su nombre, Hieronymus Raspiller, sólo sabíamos de él que vivía año tras año en el castillo semiderruido, cuyo propietario, un vasco canoso y siempre malhumorado, ex sirviente y luego heredero de un antiguo y noble linaje que se fue perdiendo en la soledad y la tristeza.

Le había alquilado todo un piso para él solamente.

Quien lo había hecho habitable con muebles y otros enseres muy anticuados, pero también muy lujosos.

Era un contraste fantástico el que aguardaba a quien entrara en esas habitaciones después de atravesar la tierra inculta y despoblada que rodeaba el castillo, donde nunca se oía cantar un pájaro y donde todo parecía dejado de la mano de Dios y de la vida.

Si no fuera que de tanto en tanto los tejos hiciesen oír sus quejidos bajo los embates del viento cálido que venía del sur, o que el lago, como un ojo enorme siempre abierto al cielo, reflejara en su pupila verdinegra las blancas nubes que flotaban en lo alto.

Casi todo el día se lo pasaba Hieronymus Raspiller en su bote, dejando caer en las aguas un huevo de metal suspendido de un fino cordel de seda una sonda para indagar las profundidades del lago.

Seguramente se hallará al servicio de alguna compañía de estudios geográficos.

Arriesgó uno de nosotros cuando cierta noche, después de nuestras cotidianas excursiones de pesca, nos hallábamos reunidos en la biblioteca de Raspiller, que él gentilmente había puesto a nuestra disposición.

Casualmente hoy me enteré por medio de la vieja mandadera que lleva a la correspondencia al otro lado del desfiladero, que corre el rumor de que en su juventud fue monje en un convento donde se flagelaba día y noche.

Algunos parecen afirmar, e incluso, haber visto que su espalda está totalmente cubierta de cicatrices.

Intervino Mr. Finch, trayendo un novedoso aporte a una de las tantas conversaciones en las que se barajaban con Getúlio Raspiller.

Comments of "El Cardenal Napellus" de Gustav Meyrink

This program does not accept anonymous comments. Sign up to comment!
We recommend you
Go to Art and literature