

Description of Entrevista a Cristina Sureda.
Periodista platense de larga trayectoria en diversos medios.
This content is generated from the locution of the audio so it may contain errors.
Amigos de Historias de la Plata, hoy tenemos una grata visita.
Una periodista que ya presento, se llama Cristina Sureda.
Buen día, Cristina. Gracias por comunicarte, por tener la oportunidad de charlar con vos.
Gracias, Roberto. A vos y a tu equipo, mucha suerte en este espacio.
Gracias. Historias de la Plata, ¿eh? Y me acompaña Susana Whittington.
¿Qué tal, Susana? Contame un poco, Cristina Sureda.
Mirá, yo lo que te puedo decir es que, por suerte, tuve de chica una vocación, que era ser periodista.
En una época, yo sé grande, que las mujeres no eran periodistas.
No había, no estudiaban.
No, no, no.
Pero yo recuerdo que, no sé, había una serie en televisión.
Bueno, nos formamos con una televisión que no era la de ahora.
No, por supuesto.
Pero yo decía, yo quiero ser periodista.
Y siempre me gustó eso.
Recuerdo que mi padre decía, esa carrera, no, no, por favor, busca otra cosa.
Pero bueno, yo fui muy fiel a mis deseos.
Y así fue como empecé, después de empezar Historia y otra carrera, dije, no, voy a estudiar Periodismo.
En el viejo edificio de la calle 10, 54 y 55.
Ahora nos contás. Vamos desde el principio.
Sos platense, Cristina, ¿no? Sí, sí, por supuesto, yo soy...
¿De qué barrio? Contame tu escuela.
Primaria, Circuito del Jardín.
Bueno, sí.
Hacemos un poco la ficha de la persona, ¿no dices? Me parece bárbaro.
Mis primeros años fueron en la calle 2, 37 y 38.
Iba a la escuela número 5, Tomás Espora.
Sí.
Y ahí hice la primaria.
Y la secundaria fue, porque ya nos mudamos a Gonet.
Ajá.
Que no era el Gonet de ahora, ¿no? Sino que eran las afueras de la ciudad.
Sí.
Y desde allí tomaba el micro 3 e iba a la escuela Misericordia, Nuestra Señora de la Misericordia.
Sí.
Que está todavía limpio el edificio en 4, 43 y 44.
Allí tomábamos el micro.
En Gonet hacía mucho frío.
Yo no sé por qué la gente se asombra tanto ahora con esta ola de frío.
Yo...
¿Te acuerdas? Yo me acuerdo de la escarcha, me acuerdo de la gente...
¡Claro! La gente que estaba fregándose continuamente las manos, retredándose las manos.
Digo, ¿por qué? Un día le pregunto a un señor, no, dice, es por los sabañones.
Y ahora los sabañones no existen más, ¿no? ¿Vos sabés qué? Yo tenía sabañones, recuerdo, de chica.
Y ahora no.
Pero esperar el micro, el micro...
Había dos micros, el micro 3 y el Río de la Plata, se decía.
Claro.
El 3 era el más barato, pero cuando se hacía tarde subías al Río de la Plata.
Y el Río de la Plata iba calentito, con calefacción.
Era un lujo eso.
Pero bueno, tengo buen recuerdo del Colegio Misericordia.
En un rato me encuentro con las compañeras, porque nosotros fuimos la primera promoción.
Viste que lo tradicional era ser magisterio y bachiller, pero la escuela crea perito mercantil.
Entonces, somos la primera promoción, perito mercantil, muy chiquito el aula, éramos pocas.
Y a lo largo de los años, que son muchos ya, como 50 que nos recibimos más, hicimos un grupo que le llamamos Hermandad.
Hermandad, Misericordia.
Somos de La Plata, todas.
Y todas nos juntamos, ahora en un rato, nos juntamos para el Día del Amigo, nos juntamos para los cumpleaños.
Y hay tanto amor, tanto cariño, tanto afecto, en un mundo que está tan difícil y tan complicado.
Nosotros decimos, es una bendición, porque hemos transitado todas las etapas y personalidades muy diferentes, pero todas juntas.
Vos sabés que me contaba la periodista que me acompaña los martes cuando hacemos el programa, es Susana Wilmington, que fue docente toda la vida y hasta secretaria llegó de ese colegio.
Y después estudió periodismo y se recibió de periodista.
Y bueno, le digo, cuando te reciba me acompañas en la radio.
Y así fue.
La debo conocer.
Seguramente, sí, sí, sí.
Y bueno, después, en general, creo, ahora que lo pienso, he estado en grupos chicos, ¿no? Porque en periodismo éramos muy poquitos y era un salón en 10, 54 y 55, muy antiguo, una casa antigua.
Ahora creo que funciona algo de teatro.
Pero yo ya en esa época estaba casada y vivía en Punta Lara por un añito.
Y recuerdo que nos levantábamos temprano con mi marido y también, era escarcha y era frío y teníamos un citróen que por ahí nos arrancaba.
¿Te acordás del citróen? Sí, claro que sí.
Teníamos o citróen o FIA 600.
Yo de soltera FIA 600 de casada, citróen.
Y recuerdo que irnos a periodismo, entrabas, había un lugar que se llamaba La Barca.
Hoy en nuestra ciudad lo has observado.
En cada cuadra hay un cafecito.
Pero acá, en esa época, no.












Comments of Entrevista a Cristina Sureda.