

Description of Escucha y escribe
Meditaciones preparadas (aunque no exclusivamente) para hacer un retiro espiritual y mejorar en su vida cristiana, de oración y de trato con Dios. A cargo del Padre Ricardo Sada Fernández de México.
This content is generated from the locution of the audio so it may contain errors.
Por la Señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos Señor Dios nuestro. En nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén. Señor mío y Dios mío, creo firmemente que estás aquí, que me ves, que me oyes. Te adoro con profunda reverencia. Te pido perdón de mis pecados y gracia para ser con fruto este rato de oración. Madre mía inmaculada, San José, mi Padre y Señor. Ángel de mi guarda, intercede por mí. Muchas veces habremos pensado que nos hubiera gustado tener más detalles de la vida de Jesús, de María. Porque el Evangelio es un relato sobrio, pocas descripciones, muy pocos elogios. Y tenemos que decir que lo que tenemos es suficiente, suficiente para nuestra salvación.
El Evangelio no falta nada, ni sobra nada. Se ha quedado algo en el tintero para que nosotros debiéramos conocer. Y tampoco nos sobra nada, no hay nada que no sea aprovechable. Por eso debemos apreciar todo lo que nos ha querido decir Dios. Y hay un momento en que, muy posiblemente narrado por la misma Santísima Virgen, Se hace una brevísima descripción psicológica, un detalle de su alma. Y aparece además dos veces en el mismo evangelista, que es muy posible que San Lucas haya sido el confidente de María en ese estado de ánimo, en esa situación, en esa realidad de su interior. Primero es el capítulo segundo, donde nos dice...
Fueron los pastores a toda prisa y encontraron a María y a José y al niño recostado en el pesebre. Al verlo dieron a conocer lo que les habían dicho los ángeles acerca de aquel niño y todos los que lo oyeron se maravillaban de lo que los pastores decían. María por su parte guardaba todas estas cosas y las meditaba en su corazón. Los demás estaban hablando de las maravillas, se habían quedado muy admirados, se maravillaban. Pero María permanecía seguramente en silencio, guardando estas cosas y meditándolas en su corazón. Las guardaba, como se guarda un tesoro, como se guarda un recuerdo, como se vuelve una experiencia que nos marca. Las guardaba.
Y ahí encontramos una línea de enseñanza. Yo también estoy invitado a guardar las cosas. Que no vaya a ser que me roguen mi interioridad o me quede vacío. Como que las gracias que me ha dado Dios, las luces, los dones, resulta que en un momento dado ya se me olvidaron. No tengo mucha conciencia. Entonces, vamos a pensar si nosotros guardamos lo que ha hecho Dios y hace en nuestra alma de continuo, en nuestro mundo interior, que está en un mundo interior, en riqueza interior. Tu historia es la historia de tu interior, mucho más que la de tu exterior, o la de tu exterior en la medida en que proceda de tu interior. La historia de tu vida, por lo tanto, es la historia de tu oración.















Comments of Escucha y escribe